La represión y la oposición política al franquismo (1939-1959)

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La represión y la oposición política al régimen franquista (1939-1959)

La oposición política en el interior

La oposición en los años cuarenta

Durante esta década, destacaron tres frentes principales:

  • Actividad clandestina: El PCE, el PSOE y la CNT mantuvieron su actividad a pesar de la constante represión. Nunca se interrumpieron los encarcelamientos y ejecuciones que se iniciaron en 1939. Estas organizaciones incrementaron su presión sobre el régimen durante la fase de aislamiento internacional, destacando las huelgas en Cataluña (1945) y en el País Vasco (1947).
  • Grupos monárquicos: La nobleza y la alta burguesía practicaron una oposición basada en la conspiración. En 1943, varios tenientes generales dirigieron una carta a Franco solicitando la restauración de la monarquía. Dos años más tarde, Juan de Borbón hizo público un manifiesto en el que pedía a Franco su retirada para restaurar la Corona.
  • El maquis: Se dividió en dos grupos. El primero estaba formado por núcleos que subsistían en zonas de montaña con el objetivo de continuar la guerra contra la dictadura. El segundo grupo estaba compuesto por unidades que habían luchado contra los alemanes en Francia. Entre 1944 y 1950 intervinieron en varias zonas, siendo su acción más espectacular la ocupación del valle de Arán. El aislamiento, la represión militar, la acción de la Guardia Civil y el trauma de la Guerra Civil explican su fracaso. En 1948, el PCE renunció a continuar la lucha armada.

La oposición en los años cincuenta

A partir de 1950, la oposición experimentó tres cambios fundamentales:

  • La renuncia a la práctica violenta.
  • La transformación social y generacional de sus miembros.
  • El impulso de la actuación opositora en las universidades y en el seno de los sindicatos franquistas.

Las acciones más frecuentes fueron las convocatorias de huelga, siendo la de Barcelona en 1951 la que tuvo mayor eco. El régimen reaccionó de dos formas: por un lado, endureció la represión mediante la Ley contra el Bandidaje y el Terrorismo (1958) y la Ley de Orden Público (1959); por otro, aceptó cierta flexibilidad en las demandas salariales con la Ley de Convenios Colectivos (1958).

La oposición en el exterior

Tras finalizar la Guerra Civil, numerosos diputados, figuras políticas y republicanos partieron al exilio. En agosto de 1945, se reunieron en México las Cortes republicanas de 1939, con la presencia de un centenar de diputados, quienes eligieron a Diego Martínez Barrios como presidente de la República y a José Giral como presidente del Gobierno. En este ámbito destacaron anarquistas, socialistas, comunistas y diversos representantes de partidos republicanos de izquierda.