El Reinado de Carlos V y el Declive del Poder Imperial Español en el Siglo XVII
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El Imperio de Carlos V: Comunidades y Germanías
Herencia y Ascenso al Poder de Carlos I
Carlos I ascendió al trono debido a la incapacidad de su madre, Juana de Castilla. Tras el fallecimiento de Isabel la Católica en 1504, Fernando asumió la regencia (más tarde, Cisneros ocuparía este rol). Carlos heredó un vasto patrimonio territorial de sus abuelos:
- De los Reyes Católicos (R.R.C.C.): Heredó Castilla, y con ella, América, además de Aragón, Nápoles, Sicilia y Navarra.
- De su abuelo paterno, Felipe el Hermoso: Heredó el Ducado de Borgoña.
En 1516 ya era sucesor, y tres años más tarde, al fallecer su abuelo Maximiliano de Austria (1519), heredó el Sacro Imperio Romano Germánico, convirtiéndose en el rey más poderoso de su tiempo. Carlos I gestionó sus reinos como una política internacional compleja.
Conflictos Internos en la Península Ibérica
Durante su reinado, Carlos I enfrentó dos conflictos importantes en la Península Ibérica, donde la población no estaba de acuerdo con su forma de gobernar:
La Revuelta de las Comunidades en Castilla (1520-1521)
Este levantamiento se produjo porque las clases dirigentes castellanas se sublevaron. Sentían que Carlos era un rey excesivo y estaban descontentas con su actuación, especialmente porque:
- Había elegido a consejeros extranjeros para puestos de responsabilidad.
- Relegaba a las instituciones castellanas.
Se produjo también una revuelta antiseñorial y se organizó el ejercicio comunero, cuyos líderes principales fueron Bravo, Padilla y Maldonado. Estos lucharon contra los ejércitos reales y fueron vencidos en la Batalla de Villalar en 1521. Los líderes fueron apresados y ejecutados.
Las Germanías en la Corona de Aragón
Las Germanías tuvieron un carácter más sencillo y se produjeron principalmente en Aragón, afectando a Valencia y toda la zona del Levante. Las clases urbanas se rebelaron contra el rey debido a sus condiciones de vida (motines de subsistencia). El líder principal fue Joan Llorenç (o Joan Verens, según algunas fuentes). Las Germanías fueron derrotadas en 1524.
Consecuencias Inmediatas
Carlos I salió vencedor de ambos conflictos. Al percatarse de la importancia estratégica de los reinos peninsulares, instaló su capital en el centro de su reino.
La España del Siglo XVII: El Ocaso del Poderío Español en Europa
Fracaso Exterior y la Guerra de los Treinta Años
La política exterior española fracasaba constantemente, y potencias como Francia e Inglaterra terminaron arrebatándole la hegemonía a España. A principios del siglo XVII, Felipe III firmó la Tregua de los Doce Años debido a la incapacidad de continuar con la guerra. Sin embargo, al final de su reinado, este pacto no se renovó, dando paso a la Guerra de los Treinta Años.
Esta decisión fue impulsada por el Conde-Duque de Olivares con el objetivo de recuperar la hegemonía de España. En esta guerra se enfrentaron dos concepciones de Europa:
- La Casa de Austria (católica).
- Las potencias protestantes y los católicos franceses que sostenían el nacionalismo.
Los vencedores fueron los protestantes, y por lo tanto, España vio rebajada su presencia en Europa. En 1648 se firmó la Paz de Westfalia, lo que supuso la independencia de las Provincias Unidas (actual Países Bajos). Como consecuencia, España dejó de ser el imperio más importante de Europa, y el Sacro Imperio Romano Germánico se dividió en tres estados: Austria, Prusia y Baviera.
Pérdidas Territoriales y Crisis Dinástica
Otro hecho importante fue la Paz de los Pirineos (1659). España no había negociado la paz con Francia, por lo que seguían en guerra, pero con este tratado se abrieron las fronteras entre ambos reinos. Más tarde se negoció el matrimonio de María Teresa de Austria con Luis XIV.
La política exterior de Carlos II estuvo marcada por la crisis sucesoria. Las potencias europeas trataban de influir en el trono, que se encontraba sin sucesor. Esto tuvo una vertiente exterior: Francia y Austria colocaron a sus candidatos para el reinado, produciendo pequeños conflictos en los que España se vio afectada. En 1700, falleció el rey y, debido al problema sucesorio, se nombró rey al candidato francés (Felipe V de Borbón).