La Regencia de María Cristina de Habsburgo y el Sistema de la Restauración
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 4 KB
La regencia de María Cristina de Habsburgo
El rey Alfonso XII enfermó cuando el sistema canovista aún no estaba consolidado, haciendo temer por su continuidad. Carlistas y republicanos vieron en la posible muerte del monarca una nueva oportunidad para impulsar sus reclamaciones.
Cánovas del Castillo y Sagasta reaccionaron llegando a acuerdos en el Pacto de El Pardo. Ambos se comprometían a respetar rigurosamente el turno de partidos y a conservar las medidas legislativas aprobadas por los respectivos gobiernos, como garantía de estabilidad política.
Tras la muerte de Alfonso XII en 1885, Cánovas del Castillo dimitió y la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena, esposa de Alfonso XII, nombró presidente del Consejo a Sagasta. La continuidad del régimen quedaba asegurada con el turnismo.
Durante los cinco años de gobierno de Sagasta, los liberales llevaron a cabo una importante labor reformista. La vuelta de los conservadores al poder en 1890 supuso el retorno a una política económica proteccionista que satisfizo los intereses de los industriales catalanes y vascos y de la burguesía agrícola castellana. Sagasta y los liberales volvieron a gobernar. Lo más destacado de su mandato fue el proyecto de reforma de la administración de Cuba, que fracasó debido a la oposición de la oligarquía criolla, dando lugar a la Guerra de Cuba. Más tarde vuelve a gobernar Cánovas del Castillo, quien fue asesinado posteriormente, hecho que hizo acelerar el turno y fue Sagasta quien tuvo que afrontar el Desastre del 98.
En 1902, llega a la mayoría de edad Alfonso XIII, hijo de Alfonso XII, quien fue proclamado rey de España; con ello dio fin a la regencia de María Cristina de Habsburgo.
El funcionamiento del sistema canovista
El sistema canovista y su aplicación, el turno de partidos, bajo la apariencia de democracia y a cambio de garantizar la estabilidad política, institucionalizó un régimen oligárquico en el cual los resultados electorales no obedecían a la voluntad popular, sino a los intereses políticos del momento. Las elecciones se decidían de antemano mediante un sistema de fraude electoral generalizado a través de gobernadores y caciques.
La oposición al sistema
El régimen de la Restauración marginó a amplios sectores políticos y sociales. Aunque las fuerzas de oposición al régimen eran numerosas, nunca fueron una alternativa sólida al encontrarse divididas y, en algunos casos, enfrentadas.
- Carlismo: A pesar de ser derrotados en la Tercera Guerra Carlista, el carlismo no desapareció, convirtiéndose en un movimiento marginal, salvo en Navarra y el País Vasco.
- Republicanismo: El proyecto republicano mantuvo su influencia social entre los obreros. Sin embargo, su peso político fue insignificante debido a su división en centralistas y federalistas. La Unión Republicana hizo efectiva la unión de estos.
- Movimiento Obrero Español: Se encontraba dividido en dos tendencias:
- Marxista: Representada por el PSOE.
- Anarquista: Representada por la Federación de Trabajadores de la Región Española.
El movimiento obrero atravesó una fase de decadencia al principio de la Restauración, de la que se recuperó gracias a la legalización de las organizaciones obreras por la Ley de Asociaciones.
Durante este periodo no hubo representantes de la clase obrera en las Cortes a causa del falseamiento electoral, el abstencionismo político de los anarquistas y el radicalismo del PSOE, que rechazó alianzas electorales con los republicanos, a los que consideraba reformistas burgueses.