El Reformismo Ilustrado de Carlos III: Impacto y Legado del Conde de Floridablanca (1766-1788)
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El Reformismo Ilustrado bajo Carlos III
El ascenso del Conde de Aranda y la transición al poder (1766-1776)
En 1766, el Conde de Aranda sucedió a Esquilache, ocupando la presidencia del Consejo de Castilla e instaurando una política reformista basada en los principios de la Ilustración. Apoyado por Campomanes, Aranda consiguió el aprecio popular y el elogio del mismo Voltaire. Sin embargo, Jerónimo Grimaldi logró su destitución en 1773. Grimaldi, a su vez, tuvo que dimitir en 1776, ocupando su puesto un hombre de su confianza, José Moñino Redondo, el Conde de Floridablanca.
La Expulsión de la Compañía de Jesús (1767)
Durante este periodo tuvo lugar la expulsión de los jesuitas de todos los dominios españoles, incluidos los territorios de ultramar. Esta medida se formalizó mediante la Pragmática Sanción de 1767, incautándose además su valioso patrimonio. Con el apoyo del dictamen de José Moñino Redondo, se consiguió la disolución de la Compañía de Jesús por parte del Papa Clemente XIV a través de una Bula de extinción en toda la cristiandad, firmada en 1773.
Causas de la Expulsión
Las causas de dicha expulsión se fundamentaron en varios factores:
- La intromisión de los jesuitas en los asuntos propios del Estado.
- Su oposición a las iniciativas reformistas impulsadas por la Corona.
- Eran depositarios de un gran poder económico, político y cultural que escapaba al control directo de la Corona.
José Moñino, Conde de Floridablanca: Ejes de su Secretaría de Estado
La labor de José Moñino (el “Conde de Floridablanca”) como secretario de Estado y, por lo tanto, en el gobierno del país, se puede resumir en las siguientes cuestiones:
- El fomento de la agricultura y el establecimiento de relaciones comerciales con el norte de África, Turquía y Rusia.
- La firma del Tratado de San Ildefonso con Portugal.
- El apoyo a las trece colonias de Norteamérica en la Guerra de Independencia.
- Un intento de reconquista de Gibraltar por mar y de Menorca, lo que condujo a la Paz de Versalles (1783), por la que España recuperó Menorca y la Florida Oriental, pero no Gibraltar.
- La fundación del Banco de San Carlos (1782) y de la Junta de Estado.
- La emisión de deuda pública (los llamados vales reales) en la década de 1780 para recaudar dinero para la hacienda pública.
- Recortes en el poder de la Inquisición.
Impulso Económico y Social de la Ilustración
El papel de los Ilustrados y las Sociedades Económicas
Igualmente, hay que citar la labor desempeñada por algunos ilustrados clave como Jovellanos (autor del Informe en el expediente de ley agraria de 1795) y Campomanes. También destacaron las distintas Sociedades Económicas de Amigos del País, fundadas en diversas regiones con el objetivo de fomentar iniciativas y reformas de toda índole que ayudasen al país a salir de la decadencia económica, política y social en la que se encontraba.
Proyectos de Repoblación y Desarrollo Industrial
En este sentido, bajo la dirección de Pablo de Olavide, tuvo lugar el intento de repoblación de espacios deshabitados con colonos extranjeros en Sierra Morena (como La Carolina y La Carlota) y el reparto de tierras comunales a los campesinos sin tierras de Extremadura y Andalucía a partir de 1768, con la finalidad de acabar con el bandolerismo existente en esa zona y fomentar la agricultura.
Además, se inició una tímida industrialización a partir del fin del monopolio gremial por parte de la Corona en 1770. Esta industrialización se concentró en grandes talleres y se apoyó en operarios y técnicos extranjeros traídos por los empresarios y por la Corona. Consecuencia de todo ello fue un cierto desarrollo de industrias clave:
- Industria del algodón (Cataluña).
- Industria de la seda (Valencia).
- Industria del hierro (País Vasco).
- Industria minera del carbón (Asturias).
La Reorganización del Imperio de Ultramar
Por último, bajo el reinado de Carlos III se llevó a cabo un nuevo proyecto colonial basado en un estrecho control político, militar y económico de las relaciones entre España y América. Los motivos principales eran fiscales, estimular el crecimiento económico y la revitalización del tráfico colonial, y conseguir una mayor participación de productos y comerciantes españoles.
Para ello, se abolió el monopolio del comercio americano y se redactó un nuevo Reglamento de Libre Comercio en 1778, que resultó ser un rotundo éxito para la metrópoli.