Realismo social y teatro español (años 50-60): autores, características y obras destacadas
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 4,93 KB
Realismo social en los años 50
Años 50: el realismo social: la censura, el éxodo rural, la consolidación de la clase media burguesa, los conflictos de clase y las protestas de universitarios y obreros contra el régimen se calman y no son tan graves como en los años 40. A principios de los años 50 se produce un renacimiento del género narrativo. Para este cambio fueron imprescindibles autores ya consolidados como Camilo José Cela con la publicación de La Colmena o Miguel Delibes con El camino. Aparece una nueva generación de narradores jóvenes llamada la Generación de Medio Siglo que desarrolla un nuevo tipo de novela con un estilo particular.
Hay dos tipos de realismo social: el objetivismo y el realismo crítico. En ambos hay un compromiso social, pero en el caso del objetivismo se refleja fielmente la realidad sin mediar comentarios del autor y la crítica está implícita, mientras que en el realismo crítico la crítica aparece de forma explícita.
Técnica narrativa y estilo del realismo social
- El narrador oculto en tercera persona que pretende reflejar la realidad de un modo imparcial.
- El tiempo y el espacio tienden a inmovilizarse: la acción es de corta duración y los lugares suelen ser reducidos.
- Predominio del diálogo, ya que los personajes quedan caracterizados por sus hechos, palabras y actitudes externas.
- La estructura del relato es lineal y se mantiene el orden temporal sin saltos al pasado ni anticipaciones del porvenir.
- El protagonista colectivo, generalmente un grupo social; cuando es individual representa a la clase social a la que pertenece.
- Empleo de un lenguaje claro y sencillo que reproduce fielmente el habla común.
- Los temas más frecuentes son la soledad y las consecuencias miserables de la Guerra Civil.
Estos autores conciben la literatura como un instrumento de denuncia. Se ven continuamente limitados por la censura y la falta de libertad de expresión. Escriben del lado de los obreros y de los habitantes de los suburbios y critican a la clase burguesa.
El teatro (1940 - nuestros días)
El teatro es el género más afectado por la Guerra Civil, ya que murieron renovadores como Valle-Inclán y Federico García Lorca, y se impone la censura. Los escritores del exilio no pudieron ver sus obras representadas en España hasta fines de los años 60. Hasta los años 50 predomina un teatro conservador que pretende entretener y moralizar.
Teatro del humor
El teatro del humor presenta cierta innovación: Miguel Mihura con Tres sombreros de copa, que se podría haber considerado revolucionario del teatro europeo si no hubiera tardado 20 años en difundirse; y Enrique Jardiel Poncela con Eloísa está debajo de un almendro.
Teatro del compromiso
El teatro del compromiso se inicia en 1949 con Historia de una escalera de Antonio Buero Vallejo, en la que representa las vidas de unas familias madrileñas que conviven en una misma escalera. Alfonso Sastre escribe Escuadra hacia la muerte, donde denuncia el belicismo de la época. Ambos autores intentan remover conciencias a través del teatro.
Teatro realista y nuevo teatro
En el teatro realista de los años 60 destacan José Martín Recuerda con Las salvajes en Puente San Gil y Lauro Olmo con La camisa. A finales de los años 60 se desarrolla el 'nuevo teatro', vanguardista y experimental, con tendencia simbólica en Romero Esteo, experimental en Buero Vallejo y surrealista en Fernando Arrabal.
El teatro independiente, al margen del teatro comercial y sin dejar de ser crítico con el sistema, busca nuevas formas de expresión. Da a conocer en España obras y tendencias vanguardistas, crea el texto colectivamente, utiliza todos los recursos escénicos posibles y rompe la barrera entre escenario y patio de butacas. Con el tiempo, algunos de estos grupos se profesionalizan y llegan hasta nuestros días.
Democracia y tendencias contemporáneas
Con la democracia confluyen todas las tendencias: surgen nuevos autores y actores como Fernando Fernán Gómez con Las bicicletas son para el verano, y se recuperan exiliados como Rafael Alberti y olvidados como Lorca y Valle-Inclán. Los realistas consagrados siguen teniendo éxito (Antonio Gala con Petra regalada), al igual que la comedia burguesa (Alfonso Paso con Enseñar a un sinvergüenza).
En nuestros días no hay novedades dramáticas significativas salvo que el texto se revaloriza y se produce un boom del género musical con títulos como Mamma Mia o Hoy no me puedo levantar. Los neorrealistas, o 'Generación del 82', proceden del teatro independiente; entre ellos destaca José Sanchis Sinisterra con ¡Ay, Carmela!.
(foto cuadro)