Platón y Aristóteles: Ética, Política y Metafísica
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Platón: La Ciudad Justa (Política)
Según Platón, la vida en sociedad surge por las ventajas materiales que aporta a los individuos concretos mediante la división del trabajo y el logro de la convivencia pacífica. En su obra República, Platón afirma que la polis ideal debe estar compuesta por tres clases sociales:
- La primera clase social, la más importante y más reducida, es la de los filósofos. Se dedican al gobierno de la polis. Los filósofos estarán en condiciones de conocer el Bien en sí, la Justicia en sí y así todas las Ideas. De esa manera, los filósofos son los mejores gobernantes posibles.
- La segunda clase social es la de los guardianes. Su función es la de conservar la paz social interna y exterior.
- La última clase social es la de los artesanos. Es la más numerosa, compuesta por trabajadores manuales y comerciantes. Trabajan para toda la sociedad, no solo para sí mismos. Su virtud propia es la moderación o templanza.
Para Platón, la educación es fundamental en una sociedad justa. Mediante la educación podemos seleccionar adecuadamente quiénes son los mejores gobernantes posibles, así como a los guardianes. La educación supone varias etapas. La primera incluye el estudio de música, gimnasia, aritmética y geometría, hasta los treinta años. Los pocos que superen esta etapa estudiarán durante cinco años la dialéctica. A continuación, servirán en la administración del Estado durante quince años. A los cincuenta años, los que superen esa segunda etapa, se convertirán en filósofos y gobernantes de la polis. Los gobernantes-filósofos y los guardianes no deberán tener familia ni poseer bienes materiales.
Aristóteles: Hilemorfismo (Física)
Aristóteles centró su atención en los seres materiales, individuales y cambiantes, es decir, los que comúnmente se llaman fenómenos. En primer lugar, Aristóteles intenta dar solución al problema del movimiento:
- Frente a Heráclito, en todo cambio hay un sustrato o sujeto que permanece y que gana o pierde algo. Lo que cambia es siempre un sujeto.
- Para adquirir un acto o perfección, el sujeto tiene que poder adquirirlo; es lo que llama Aristóteles estar en potencia.
Aristóteles presenta el hilemorfismo. Llama al sujeto que permanece en el cambio de los seres materiales materia. A lo que cambia lo llamó forma. Materia y forma no existen separadamente en la naturaleza. La estructura hilemórfica de la naturaleza permite a Aristóteles distinguir dos tipos de movimiento. El primero de ellos es el movimiento accidental. Aquellos movimientos que experimenta un sujeto material respecto de algunas características que no transforma su naturaleza. El segundo movimiento es el sustancial. Para Aristóteles hay una materia prima que es aquello que permanece en un cambio de este tipo, mientras que llama forma sustancial a lo que varía en un movimiento sustancial.
Todo lo anterior permite a Aristóteles abordar el llamado principio de causalidad. El principio de causalidad afirma que todo lo que llega a ser es por una causa. Aristóteles distinguió cuatro causas:
- Causa material: la materia a partir de la que está hecha una cosa.
- Causa formal: forma que otorga a la cosa un determinado modo de ser.
- Causa eficiente: el ser que produce el movimiento.
- Causa final: término o fin al que tiende el movimiento.
Aristóteles: Epistemología
Aristóteles distingue dos conocimientos: el sensible y el intelectual.
Conocimiento sensible
Es común al hombre y a los animales; mediante este conocimiento se perciben formas sensibles que se corresponden con cualidades de las cosas. Para Aristóteles hay dos tipos de sentidos:
- Sentidos externos: son los 5 sentidos.
- Sentidos internos: consiste en el sentido común, cuya función es unificar los cinco sentidos externos con la intención de obtener la unidad del objeto y la imaginación, que permite conservarlo y reproducirlo cuando no está presente.
Conocimiento intelectual
Es el conocimiento propio del ser humano. Por él se obtienen las formas inteligibles. Para Platón, el alma no posee ningún conocimiento concreto que deba recordar previo a cualquier experiencia sensible. La imaginación capta las formas inteligibles que existen en las cosas concretas. Se llama intelecto agente a un principio intelectual que permite actualizar esa potencia, de manera que de la imagen sensible pueda surgir un concepto universal. El conocimiento tiene que relacionar esas formas inteligibles mediante juicios y razonamientos, haciendo posible el conocimiento ordenado y sistemático propio de las ciencias.
Aristóteles: Alma y Cuerpo (Antropología)
Para Aristóteles, toda sustancia es un compuesto de materia y forma. Aristóteles llama alma a la forma de un ser vivo que tiene un principio vital. En consecuencia, todo ser vivo posee un alma, un principio inmaterial de vida. Sin embargo, hay distintos tipos de alma:
- Alma vegetativa. Determina la nutrición, crecimiento y reproducción.
- Alma sensitiva. Además de cumplir las funciones del alma vegetativa, hace posible la capacidad de moverse de lugar propia de los animales.
- Alma racional. Es la de los hombres. Asume las funciones de las almas vegetativa y sensitiva. Permite el conocimiento racional y la existencia de la voluntad libre.
Se entenderá así que Aristóteles afirma la mortalidad del alma: cuando muere el cuerpo, muere el alma. Por tanto, el alma humana tendría tres partes: las funciones propias de nutrición, crecimiento y reproducción, la del movimiento y la de razonar y querer. Un nivel puramente sensitivo, que recogerían las funciones biológicas de las almas vegetativa y sensitiva, y otra intelectual. En este último nivel intelectual, por el que conocemos racionalmente, se incluye también la voluntad, una facultad apetitiva. Es la facultad de apetecer lo conocido por el entendimiento: la voluntad, dice Aristóteles, se mueve iluminada por el entendimiento a la búsqueda de bienes que trascienden lo sensible.