El origen de la ontología: Parménides y Heráclito

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El comienzo de la ontología

Parménides de Elea

Parménides de Elea recibió un extraño poema del que conservamos algunos fragmentos. Es un texto fundacional de nuestra cultura.

En él explora la naturaleza aparentemente contradictoria de lo real. Es el comienzo de la ontología, la disciplina filosófica que plantea el problema del ser y de la existencia.

También supone la afirmación de la razón como única vía posible hacia el conocimiento.

Parménides busca la esencia del conocimiento en un ser inmutable, una realidad que sobrevive a los cambios y se mantiene perfecta e inalterada a lo largo del tiempo.

La dualidad en Parménides

Parménides distingue dos grandes ámbitos de la realidad:

  • El ser: Es eterno, inmutable e inmóvil. No cambia ni se destruye.
  • El no ser: Es el mundo de lo cambiante, de las apariencias que hoy son de un modo y mañana son de otro.

Existen dos caminos para el filósofo:

  • El camino del ser, que conduce al conocimiento.
  • El camino del no ser, cuando se deja engañar por las apariencias. Este solo conduce a la opinión infundada o al error.

Todo fluye: nada permanece

Heráclito de Éfeso

Heráclito de Éfeso fue llamado por sus contemporáneos "el oscuro". Expresa su pensamiento en pequeños aforismos de una extraña y sugerente complejidad: "No te bañarás dos veces en el mismo río". Frente al rígido ser de Parménides, Heráclito nos muestra un mundo en continuo cambio y transformación: "Todo fluye, nada permanece".

La dialéctica y el logos

Esa realidad en continuo cambio está sometida a fuertes tensiones. En su interior hay una continua lucha dialéctica que opone a unos elementos a otros y genera nuevas formas.

La realidad cambia a través del conflicto: "La guerra es el padre de todas las cosas. A unos les convierte en bestias y a otros en dioses. A unos en señores y a otros en esclavos".

Pero detrás de este continuo cambio opera un factor de permanencia y transformación: el logos, la razón que subyace a todos los enfrentamientos y a todos los cambios.