Nacionalismos y regionalismos en España: orígenes y evolución (siglos XIX-XX)
Resumen
El texto explica los nacionalismos y regionalismos periféricos en España (Cataluña, País Vasco y Galicia) y las distintas concepciones de la nación española, desde el nacionalismo conservador hasta el liberal-democrático. Repasa el origen del regionalismo en la segunda mitad del siglo XIX, la evolución del catalanismo, el galleguismo y el vasquismo, y concluye con el papel de la organización territorial del Estado hasta la dictadura de Franco.
Puntos clave
- La Constitución de 1812 fue la primera en recoger la definición de Nación española.
- El nacionalismo conservador español veía la nación como unidad inseparable, identificada con la Corona, la península ibérica y la religión católica, y defendía el centralismo.
- El nacionalismo liberal-democrático concebía la nación como una asociación voluntaria de individuos, compatible con la descentralización y la autonomía.
- El regionalismo reivindica cierto grado de autogobierno dentro del Estado; el nacionalismo busca crear un Estado nacional propio.
- En Cataluña, las Bases de Manresa (1892) y la Liga Regionalista (1901) fueron claves; la Mancomunidad Catalana fue la gran realización de la Restauración.
- En Galicia, el galleguismo evolucionó en cuatro fases: provincialismo (1840-1868), federalismo (1868-1885), regionalismo (1885-1916) y nacionalismo (desde 1916).
- En el País Vasco, la abolición de los fueros en 1876 marcó el inicio del nacionalismo, liderado por Sabino Arana, que fundó el PNV y defendió la independencia.
En España existen diversos movimientos nacionalistas periféricos (Cataluña, País Vasco y Galicia) que defendían la consideración de sus propias comunidades como naciones diferenciadas.
La Constitución de 1812 fue la primera que recogió la definición de Nación española. Con la división posterior del liberalismo en dos corrientes (doctrinaria y democrática) dio lugar a distintas interpretaciones.
El Nacionalismo Conservador Español
La corriente liberal doctrinaria que dio lugar al “nacionalismo conservador español” dominante en los siglos XIX y XX consideraba que:
- La nación española es una unidad colectiva políticamente inseparable.
- Los elementos que la identifican son: La Corona, la península ibérica y la religión católica.
- Se impone el centralismo.
El Nacionalismo Liberal-Democrático Español
Por otra parte, el nacionalismo español liberal-democrático considera que:
- La nación española es un cuerpo de asociados por voluntad de los individuos.
- Los elementos son: la participación democrática, la defensa de los derechos y libertades y el laicismo.
- La unidad de la patria es compatible con la descentralización y la autonomía política.
Surgimiento del Regionalismo y Nacionalismo
A partir de la segunda mitad del siglo XIX surge en España el Regionalismo y el Nacionalismo. El Regionalismo consiste en la reivindicación de cierto grado de autogobierno dentro del Estado. El Nacionalismo tiene como objetivo la creación de un Estado-nacional.
En el desarrollo de este pensamiento hay que tener en cuenta:
- La diversidad cultural y lingüística de España.
- Las políticas de homogeneización cultural de las pautas castellanas no llegaron a conseguir lo que buscaban y los idiomas catalán, gallego y vasco jugaron un papel político decisivo como símbolos de nacionalidad amenazada.
- La industrialización en España en el siglo XIX, fundamentalmente en Cataluña y el País Vasco, influyó en la formación de las correspondientes ideologías nacionalistas.
- La débil nacionalización española.
El Caso Catalán
En el caso catalán, en 1830 surge el movimiento literario Renaixença. Durante la Primera República el federalismo se convirtió en la opción política de Cataluña con Valentí Almirall, pero no fue hasta la Restauración cuando la política catalana elaboró dos modelos:
- El republicanismo federal catalán, apoyado por Valentí Almirall.
- El regionalismo más conservador, apoyado sobre todo por el sector agrario, naciendo la Unión Catalanista.
Ninguno de estos proyectos tuvo éxito, pero sirvieron de base para el catalanista Enric Prat de la Riba, que era secretario de la Unión Catalanista cuando se aprobaron las “Bases de Manresa” (1892), manifiesto político reivindicativo del catalanismo. Prat de la Riba fundó en 1901 la Liga Regionalista, con un programa conservador. Conquistó éxitos electorales y a partir de 1907, con la fundación de “Solidaritat Catalana” junto con carlistas y republicanos, dominaron las elecciones en Cataluña. La Liga elaboró un proyecto de administración única para Cataluña, la “Mancomunidad Catalana”.
Paralelamente se desarrolló también un nacionalismo progresista republicano. Todas estas manifestaciones fueron reprimidas durante la dictadura de Primo de Rivera. Tras la desaparición de la dictadura se formó Esquerra Republicana de Cataluña, liderada por Francesc Maciá.
El Caso Gallego
En cuanto a Galicia, su situación de atraso dificultó la implantación del galleguismo, que se limitó a una minoría intelectual. Por galleguismo entendemos el movimiento que representa el proceso de reivindicación política de Galicia como ente nacional diferenciado.
El galleguismo surge en 1840, pasando por varias fases:
- El provincialismo. 1840-1868
- El federalismo. 1868-1885
- El regionalismo. 1885-1916
- El nacionalismo. Desde 1916
El Provincialismo
Reivindicación de Galicia como una única provincia, ligada a la generación de 1846 y al pronunciamiento de Solís en Lugo, que terminó con los fusilamientos de Carral. Persona fundamental de esta etapa fue Antolín Faraldo.
El Federalismo
Ligado en un primer momento al movimiento cultural del Rexurdimento (Rosalía de Castro, Murguía) defendiendo el gallego para la habla y la cultura, derivando después, con la I República, hacia el federalismo. Destacan Cisneros Luces, Vicentí, o Álvarez Insua.
El Regionalismo
Entra en esta fase con la Restauración y tiene dos líneas: la conservadora, con Alfredo Brañas, y la progresista y democrática, representada por Manuel Murguía.
El Caso Vasco
En el caso vasco la evolución fue diferente. Estuvo marcada por la eliminación de los fueros en 1876. Las protestas llevaron a Cánovas a aprobar los Conciertos Económicos dos años más tarde. La rápida transformación socioeconómica y cultural inició una concienciación del vasquismo. El nacionalismo vasco defendió desde el principio la independencia política. Su líder principal fue Sabino Arana, fundador del Partido Nacionalista Vasco (PNV).
Conclusión
Conclusión: Desde la crisis del 98 la organización territorial del Estado fue uno de los problemas centrales de la política española. En la Restauración se autorizó la Mancomunidad Catalana que fue cortada con la dictadura de Primo de Rivera. La República, en su Constitución de 1931, recoge la demanda de que algunas regiones pudieran elaborar sus estatutos y organizar su propio gobierno. La posterior dictadura de Franco terminará con todos estos proyectos.
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¿Qué diferencia hay entre regionalismo y nacionalismo según el texto?
El regionalismo reivindica cierto grado de autogobierno dentro del Estado, mientras que el nacionalismo tiene como objetivo la creación de un Estado nacional propio.
¿Qué fue la Mancomunidad Catalana?
Fue un proyecto de administración única para Cataluña elaborado por la Liga Regionalista y autorizado durante la Restauración; fue cortado con la dictadura de Primo de Rivera.
¿Quién fundó el Partido Nacionalista Vasco?
Sabino Arana fundó el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y fue su líder principal, defendiendo desde el principio la independencia política.
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