Literatura Española: Misticismo en Fray Luis de León y San Juan de la Cruz, y Características del Barroco

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Fray Luis de León

Fray Luis fue un extraordinario traductor del latín y hebreo. Tradujo poetas latinos como Horacio y Virgilio, y los salmos bíblicos. Como prosista, escribió libros de tema moral y religioso, como La perfecta casada y De los nombres de Cristo. La mayor parte de sus poesías son odas y son cantos de alabanza escritos en lira. Trata sobre temas de tono moral que recuerdan a los clásicos, y de Horacio recoge la influencia del estoicismo, es decir, el anhelo de la virtud mediante el dominio de las pasiones, el ansia de paz espiritual, la alabanza de la vida sencilla en el campo frente a las vanidades sociales.

Hace un elogio a la vida retirada en el que recrea el tópico de Beatus Ille. En su poesía, Fray Luis funde el platonismo y el cristianismo porque presenta el mundo como un destierro doloroso a partir del cual el hombre puede elevarse a las verdades eternas a través de la contemplación de la naturaleza y el arte. Casi toda su poesía gira, pues, en torno al tema del ansia de paz espiritual y de armonía, rechazando las inquietudes mundanas. La huida de este mundo y la contemplación del más allá solo puede conseguirse con una vida solitaria y austera, alejada de todo lo mundano en el campo o dedicándose al estudio.

Pertenecen a este tema sus odas más famosas:

  1. Vida retirada: Inspirada en el famoso poema Beatus Ille de Horacio, resume la realidad vital del poeta, que vive en un mar de luchas y aspira solo a la paz espiritual, la armonía y unión con Dios.
  2. Noche serena: Es un canto a la noche estrellada que despierta en el poeta la añoranza del cielo y el deseo de evadirse de este mundo.
  3. A Francisco Salinas: Dedicada a un músico ciego amigo suyo, expresa la idea de que el arte sirve para liberar el alma de las impurezas mundanas y elevarla a la contemplación del bien divino.
  4. A Felipe Ruiz: Expresa el ardiente deseo del poeta de conocer la verdad pura y absoluta.

En cuanto al estilo, es natural, elegante, con amplias frases y numerosos cultismos. Utiliza encabalgamientos que marcan el ritmo de los poemas y aliteraciones, pero huye de la brillantez formal que pudiera apagar el contenido y significado de los poemas.

San Juan de la Cruz

Se llama en realidad Juan de Yepes. Nació en Fontiveros (Ávila) en 1542. De familia humilde, fue protegido por un noble, lo que le permitió estudiar filosofía y teología en la ciudad de Salamanca. Como religioso carmelita, allí es donde posiblemente conoció a Fray Luis y tuvo acceso a sus traducciones bíblicas. Por su admiración a Santa Teresa, pasó a ser carmelita descalzo (aquellos que querían acercarse al cristianismo primitivo) y se dedicó a la fundación de nuevos conventos. Escribió poemas sobre sus experiencias religiosas para que los leyeran los frailes de su comunidad.

San Juan padeció prisión durante ocho meses, ya que fue acusado por sus compañeros, los carmelitas calzados, que desconfiaban de la renovación religiosa que estaba llevando a cabo. San Juan es un poeta místico. La poesía mística es aquella que expresa la vivencia excepcional de la unión del alma con la divinidad. Esta experiencia se conoce como el nombre de éxtasis místico. Para conseguir la unión entre el alma y la divinidad ha de seguirse el camino de la ascética, es decir, la purificación del alma a través de sacrificios, oraciones y el desprendimiento de las vanidades del mundo.

La obra de San Juan se editó en 1618. En ella conjuga la tradición lírica castellana de las canciones con la tradición culta italianizante y, además, con la tradición poética de la Biblia. En su lengua poética mezcla elementos cultos con motivos de la lengua popular, sobre todo los referidos a la caza o el amor. San Juan concebía la poesía como un medio de comunicarse con Dios, por tanto, sus versos son la expresión de la doctrina mística y de la experiencia personal en ese campo. Para expresar esa experiencia (inefable), el poeta se encuentra con un lenguaje insuficiente para transmitir este tipo de vivencia y, como no puede describirla, la manifiesta a través de símbolos que tienen su origen en el lenguaje del amor humano.

Los grandes poemas de San Juan reflejan el camino que lleva a la unión con Dios y el placer que ello le produce. Lo más importante de su producción son sus tres grandes poemas místicos en los que emplea la lira:

  1. Noche oscura del alma: Describe el proceso místico de la unión del alma con Dios (símbolo: oscuridad sumida el alma). Una muchacha (el alma) huye de su casa (el cuerpo) para ir al encuentro de su amado (Dios). Al encontrarse, tiene la unión mística.
  2. Cántico espiritual: Inspirado en el Cantar de los Cantares bíblico y subtitulado Canciones entre el alma y el esposo, es un poema más extenso, de 40 liras. En él, la esposa no lo encuentra. Después de preguntar por él a las criaturas de la naturaleza, lo encuentra reflejado en una fuente. Tras un diálogo entre ambos, se produce la unión amorosa, símbolo de la unión mística. En este poema aparecen descritas las tres vías místicas: la purgativa, la iluminativa y la unitiva.
  3. Llama de amor viva: Es un breve poema de 24 versos repartidos en 6 estrofas que describe en tono exclamativo el estado del alma abrasada en la llama de amor divino.

Estilo: Es un lenguaje emotivo e intenso. Abundan las exclamaciones, las aliteraciones y enumeraciones. A menudo, para expresar lo inexpresable, recurre a contrastes y antítesis.

El Barroco

Periodo histórico y cultural

Inmediatamente posterior al Renacimiento, continuó y culminó su renovación artística, pero también significó una reacción a sus presupuestos ideológicos y estéticos. Máxima representación en la literatura española, su esplendor coronó los Siglos de Oro.

Contexto histórico y social

El Barroco abarcó en España el periodo de los llamados Austrias menores. Momento histórico de crisis caracterizado por:

  • La crisis económica
  • La decadencia española
  • La emigración a América
  • Un nuevo misticismo y un nuevo sentido religioso

Características del Barroco

La literatura barroca asumió y repitió los tópicos renacentistas. Los vació de su contenido y los presentó bajo la forma del engaño o la ilusión, como reflejados en un espejo, para mostrar la pérdida de la fe en el hombre y la desvalorización de su mundo. Renacimiento y Barroco, cambio de la evolución natural.

Ideología y actitudes

El pensamiento barroco manifestó con claridad su desengaño ante el mundo:

  1. El enfrentamiento, la rebeldía y el inconformismo.
  2. La evasión mediante los contenidos heredados del Renacimiento y las distintas formas de la belleza.
  3. El conformismo y la coexistencia con la situación, que practicó la mayor parte del teatro.

El resultado de estas actitudes fue el contraste vital. Entre el espíritu cortesano, caballeresco y galante del Renacimiento y la austeridad del Barroco se estableció un tercer talante basado en el placer y el goce del primero, con la miseria, la picaresca y la religiosidad ascética del segundo. Lope o Quevedo fueron capaces de ascender a los espacios más sublimes del espíritu y descender con facilidad a los más bajos.

La estética literaria

Los contenidos y temas fundamentales del Barroco son los siguientes:

  • Épicos, amorosos y mitológicos heredados del Renacimiento.
  • Religiosos, morales y políticos, fruto del desengaño barroco.
  • Picarescos y satíricos, de denuncia social o desencanto.
  • Históricos o legendarios nacionales.

La originalidad, la individualidad creadora, la sorpresa retórica:

  • Se buscó lo nuevo, la retorsión de las formas.
  • Se utilizó el ingenio para salir de la vulgaridad.
  • A la naturaleza, violentarla para crear un arte nuevo o un artificio que superara su belleza o la transformara.

El conceptismo y el culteranismo

  • El conceptismo se preocupó más del contenido y recurrió a figuras retóricas del pensamiento.
  • El culteranismo persiguió la belleza y la expresión de la forma.

Los conceptistas, junto al mayor afecto por las figuras de pensamiento, también...