El Ingenioso Hidalgo Don Quijote: Resumen y Análisis de los Capítulos 31, 51 y 52
Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 3,3 KB
Capítulo 31: La Falsa Conversación con Dulcinea
Sancho, al no saber qué decir, solo le mentía a su amo sobre la supuesta conversación con Dulcinea. Le contaba a Don Quijote que, al recibir la carta, Dulcinea la rompió de inmediato, ya que no sabía leer y no quería que nadie la leyera por ella. Dulcinea insistió en que Don Quijote fuera a verla al Toboso.
Don Quijote preguntaba constantemente qué era exactamente lo que Dulcinea había dicho, pues le interesaba la pura verdad. Llegó un momento en el que Don Quijote dudó si ir primero a ver a Dulcinea o ir primero a cortarle la cabeza al gigante. Ante esta duda, Sancho le aconsejó que fuera primero a donde se encontraba el gigante, ya que Sancho veía peligrar el señorío que le había prometido.
Capítulo 51: La Historia de Eugenio y Leandra
El pastor comenzó a contar la historia de Eugenio y Leandra. El pastor relató que, cuando era más joven, se había enamorado de una mujer llamada Leandra. Tanto él como otro chico le habían pedido su mano, pero el padre dejó la elección en manos de la propia Leandra, quien se lo estaba pensando mucho debido a su juventud.
Por aquellos días, apareció en el pueblo un soldado que contaba muchas historias de guerras y batallas. Leandra, al escuchar estas historias, cogió joyas de su casa y se fugó con el soldado. A los pocos días, encontraron a Leandra sin dinero y abandonada, ya que el soldado le había robado las joyas que poseía. El padre, para darle un escarmiento a su hija, decidió meterla en un convento.
Una vez finalizada la historia, el pastor explicó que por eso le decía a la cabra que debía ser mujer, ya que su comportamiento era alocado, igual que lo fue el de Leandra.
Capítulo 52: La Pelea y el Regreso a Casa
Don Quijote le dijo al cabrero que, si no fuera porque no podían comenzar una nueva aventura, iría a buscar a Leandra y se la traería junto a él, intentando no incumplir ninguna norma de caballería. El cabrero preguntó quién era aquel hombre que hablaba de esa manera. Cuando se enteró de quién era Don Quijote, opinó que debía estar loco, ya que su forma de hablar no era normal.
Cuando Don Quijote escuchó esto, comenzó a insultar al cabrero, diciéndole que era él quien estaba loco, y de este modo se enzarzaron en una pequeña pelea de la cual salió Don Quijote perdiendo.
Al poco tiempo, Don Quijote vio a un grupo de personas en procesión que llevaban una imagen, cubierta con un paño, a una ermita cercana para pedir por la sequía. Don Quijote, al ver esto, arremetió contra ellos. Partió con su espada uno de los palos que llevaba un hombre, pero este hombre golpeó a Don Quijote, tirándolo al suelo.
Cuando Sancho vio a Don Quijote tirado en el suelo, pensó que estaba muerto y comenzó a lamentarse por la muerte de su amo. Cuando Don Quijote volvió en sí, le dijo a Sancho que debían volver a casa y esperar un tiempo para salir de nuevo. Después de esto, continuaron el viaje Don Quijote, Sancho, el cura y el barbero.
Cuando Don Quijote volvió a casa, le estaban esperando el Ama y la Sobrina, las cuales se ocuparon de que Don Quijote descansara en paz y tranquilidad. Sancho manifestó su gran alegría por las aventuras que tuvieron y manifestó su intención de volver con Don Quijote.