Funcionamiento y Evolución del Turno Pacífico en la España de Finales del Siglo XIX
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Bases del Régimen de la Restauración
El régimen político de la Restauración se basó fundamentalmente en el bipartidismo (partidos Liberal y Conservador) y la alternancia pactada de estos dos partidos en el poder.
Los Partidos Dinásticos
- Ambos partidos, Conservadores y Liberales, tenían un carácter liberal: aceptaban la propiedad privada y la monarquía borbónica como pilares del sistema.
- Partido Conservador:
- Liderado por Cánovas del Castillo.
- Heredero del moderantismo y el unionismo.
- Base social: Aristocracia rural, terratenientes, altas clases medias y la Iglesia.
- Partido Liberal:
- Liderado por Sagasta.
- Se llamará Fusionista a partir de 1880 y Liberal a partir de 1885.
- Base social: Comerciantes, industriales, profesionales liberales.
- Heredero del progresismo y los constitucionalistas demócratas.
Los dos partidos aceptaron la legalidad vigente; el resto de fuerzas políticas (republicanos, carlistas, socialistas) quedaban fuera del sistema o actuaban en la clandestinidad.
La Alternancia o Turno Pacífico
Consistía en que los dos partidos se turnaban pacíficamente en el Gobierno. Cuando un partido perdía la confianza (del Rey o del Parlamento), cedía el poder al otro, respetando en gran medida la obra legislativa de sus antecesores.
Funcionamiento Real del Sistema: El Fraude Electoral
El funcionamiento del sistema se caracterizaba por la adulteración del sistema electoral e institucional. Era, en la práctica, contrario a un régimen parlamentario genuino, ya que el Gobierno no dependía de la mayoría parlamentaria surgida de las urnas, sino al revés.
El proceso era el siguiente:
- El Rey encargaba formar Gobierno al partido que le tocaba según el turno.
- El nuevo Gobierno convocaba elecciones, previa disolución de las Cortes.
- Se aseguraba una mayoría parlamentaria suficiente mediante el fraude.
La alternancia y el juego parlamentario existían, aunque no respondían a la voluntad popular. El control del proceso electoral se ejercía a partir de dos instituciones clave:
El Ministerio de Gobernación y el Encasillado
El Ministerio de Gobernación elaboraba la lista de candidatos ('el encasillado') que debían ser elegidos. Hacía anotar en las casillas correspondientes a cada distrito electoral los nombres de los candidatos ministeriales (o de la oposición pactada) que el Gobierno quería que saliesen elegidos (encasillado). Posteriormente, se pactaban los resultados con la oposición dinástica.
El Sistema Caciquil
Paralelamente, se ponía en funcionamiento el sistema caciquil para asegurar que los resultados electorales obtenidos fueran los deseados.
- Los caciques locales: Eran individuos o familias que, por su poder económico o influencia social (terratenientes, prestamistas, notables locales), controlaban una determinada circunscripción electoral.
- Actuaban como intermediarios entre la comunidad local y el Estado, gestionando favores, trámites o amenazas para orientar el voto.
- Este fenómeno fue especialmente propio de las zonas rurales.
El Pucherazo
A medida que avanzaba el siglo y, sobre todo, en el XX, también se recurría al pucherazo: la manipulación directa de los resultados electorales. Esto incluía prácticas como:
- Falsificar el censo (incluyendo personas muertas o impidiendo votar a las vivas).
- Manipular las actas electorales.
- Comprar votos.
- Coaccionar a los electores.
Conclusión sobre el sistema: Como consecuencia de este fraude estructural, aunque la participación electoral raramente superaba el 20% (en parte debido al analfabetismo y al sufragio censitario inicial), el sistema garantizaba la alternancia pactada entre los dos partidos dinásticos.
Evolución Política (1875-1902)
Este periodo abarca el reinado de Alfonso XII (1875-1885) y la regencia de su esposa María Cristina de Habsburgo (1885-1902).
El Pacto del Pardo (Noviembre de 1885)
Tras la temprana muerte de Alfonso XII, Cánovas y Sagasta firmaron este acuerdo para garantizar la estabilidad del régimen durante la minoría de edad de Alfonso XIII. Reforzó el compromiso con el turno pacífico y la consolidación de la monarquía.
Gobiernos Conservadores (Predominio inicial)
El Partido Conservador monopolizó el poder durante los primeros años, consolidando el sistema monárquico. Su gobierno estuvo marcado por:
- Reformas administrativas.
- Medidas que reforzaron el control del Estado sobre el Ejército.
- Abolición definitiva de los fueros vascos (1876), aunque se mantuvieron conciertos económicos.
- Ley de Imprenta (1879): Limitaba la libertad de expresión.
- Control de la enseñanza universitaria (limitando la libertad de cátedra), lo que provocó la creación de la Institución Libre de Enseñanza como alternativa.
- Medidas centralizadoras en provincias y municipios, con nombramiento real de los alcaldes en las poblaciones importantes.
- Sindicatos y asociaciones obreras (prohibidas en 1874) actuaban en la clandestinidad.
- Ley Electoral (1878): Establecía un sufragio censitario muy restringido (solo votaban los mayores contribuyentes, aproximadamente el 5% de la población masculina adulta).
(El texto original no detalla los gobiernos liberales, pero estos introducirían reformas importantes como la Ley de Asociaciones y el sufragio universal masculino en 1890).