Funcionamiento y Estructura del Sistema Democrático en España

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El sistema democrático español

La democracia española no es directa, sino representativa. Los candidatos que desean ser elegidos presentan sus candidaturas, integradas en partidos políticos. Las candidaturas incorporan un programa de gobierno y una lista de candidatos. Cada lista obtiene un número de parlamentarios según los votos conseguidos. Los parlamentarios forman las Cortes Generales.

La práctica democrática en España

En la democracia española, la manera más habitual de participación democrática es mediante elecciones de representantes políticos en las distintas instituciones administrativas de ámbito europeo, nacional y municipal. Puede elegir y ser elegido cualquier ciudadano mayor de 18 años. Todos los colectivos tienen sus normas de funcionamiento, su organización y su dinámica: aceptarlas y participar contribuye a nuestro proceso de socialización y a la adquisición de actitudes, valores y hábitos democráticos.

Las convocatorias electorales

Los ciudadanos españoles con derecho a voto son convocados periódicamente para escoger a sus representantes políticos en cuatro niveles territoriales de administración pública:

  • El Parlamento Europeo: los ciudadanos de los países que forman la Unión Europea votan a los 736 parlamentarios que forman parte del Parlamento Europeo.
  • Las Cortes Generales españolas: los ciudadanos escogen a sus representantes en el Congreso de los Diputados y el Senado.
  • Los parlamentos autonómicos: los ciudadanos escogen a los diputados de sus parlamentos autonómicos.
  • Los Ayuntamientos: los habitantes de los pueblos y ciudades de España eligen cada cuatro años al alcalde y el resto de miembros de las corporaciones municipales.

Los ciudadanos también son convocados para elegir en las empresas donde trabajan a sus representantes sindicales y en los centros educativos a los delegados de consejos escolares.

A veces, las administraciones públicas pueden convocar referéndums (consultas populares para decidir sobre aspectos sociales, políticos, etc., que tengan trascendencia notable).