Impacto Económico de la Primera Guerra Mundial y la Crisis de 1929
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Consecuencias Económicas de la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión
1. Problemas Económicos de la Paz
La Primera Guerra Mundial tuvo repercusiones muy grandes sobre el poder económico de los Estados Unidos y de Europa, afectando tanto a la población como a los sectores productivos. También aparecieron efectos muy negativos derivados de los tratados de paz, sobre todo el Tratado de Versalles, que fue tan duro con Alemania que esta se va a sentir profundamente humillada. Se aceleró la hegemonía de los Estados Unidos y, en consecuencia, el aumento de los desequilibrios en el mercado internacional, ya que la balanza comercial era muy favorable para los Estados Unidos. A estas dificultades se añadió el desequilibrio entre los países industriales y los exportadores de alimentos y materias primas, ya que estos últimos, al no poder pagar los intereses de los créditos que habían pedido, comenzaron a hundirse.
2. Los Felices Años 20
La expansión de la economía norteamericana se basaba en una profunda transformación productiva dominada por la innovación técnica y los cambios en la organización del trabajo. Se produjo una gran renovación del sector energético que comportó un gran incremento del uso de la electricidad y del petróleo. Se consolidaron los sectores industriales, la producción de los cuales estimulaba la de otros sectores. Se popularizó el uso del teléfono y, sobre todo, del automóvil y de electrodomésticos como la radio, la plancha y el frigorífico. El sector del automóvil fue el primero que aplicó la producción en serie por medio de las cadenas de montaje. Sus efectos fueron muy positivos tanto en los sectores que ya existían como en los nuevos sectores subsidiarios de esta industria. Se generalizó la construcción de grandes rascacielos en las grandes ciudades. Todo esto en medio de un proceso de concentración empresarial, como resultado de la fuerte competencia para bajar los precios. La consecuencia fue un gran aumento de la productividad, que permitió reducir los costes. También experimentó un gran cambio los sistemas de compraventa. Los pequeños establecimientos comerciales tuvieron que hacer frente a la competencia de las cadenas de grandes almacenes. La compra a plazos o a crédito, permitió que una proporción muy alta de familias pudiera aumentar sus compras, y esto incrementó la demanda de productos. Además, el deseo de vender más dio a la publicidad y al marketing un papel muy destacado en la economía norteamericana. El aumento masivo del consumo y la difusión de estos nuevos sistemas de compraventa comportaron una auténtica revolución de los consumidores. Provocó un crecimiento del consumo en una proporción superior al aumento de los ingresos, y esto provocó un elevado endeudamiento de las familias. Los beneficios de las empresas, y los dividendos para sus accionistas, crecieron a un ritmo muy alto, pero el aumento de los salarios fue mucho más pequeño. La mejora de la capacidad adquisitiva de los trabajadores no fue suficiente para absorber el aumento de la producción. Así, la sobreproducción comenzó a planear sobre la economía americana. La agricultura fue el sector más perjudicado por la prosperidad de los años 20. Los productores agrarios, que se habían endeudado durante los años de guerra para aumentar la producción, vieron disminuir sus ingresos. Provocó la ruina de millones de agricultores, que se vieron forzados a malvender las tierras y emigrar a las ciudades.
Fiebre Bursátil
A partir de 1925, los beneficios empresariales tendieron a invertirse no en sectores productivos, sino en los circuitos de crédito y en la Bolsa. Inicialmente, el auge bursátil fue resultado de la buena situación de las empresas y sus favorables perspectivas de futuro. El alza de las cotizaciones dio paso a una burbuja especulativa. El aumento del valor de las acciones se producía sobre todo por el convencimiento entre los inversores de que cuanto antes compraran mayor sería la ganancia que obtendrían, resultado no del dividendo a recibir sino de la diferencia entre el precio de compra y el de venta (plusvalía bursátil). Ante la confianza de que las cotizaciones seguirían subiendo, ningún inversor quería ser el último en comprar, lo cual generó una gran demanda de valores bursátiles que hacía aumentar todavía más su cotización en el mercado. El interés por la Bolsa llegó a los pequeños inversores, muchos de los cuales pidieron préstamos para comprar acciones: en un primer momento pensaron que podrían devolverlos vendiendo parte de las acciones, que a su vez eran adquiridas por otros pequeños inversores también a crédito. Mientras el precio de las acciones mantuvo su tendencia al alza, la euforia continuó y los préstamos pudieron devolverse sin problemas, aunque las cotizaciones dejaron de tener relación con los beneficios y con la posible evolución en el futuro de las empresas. El problema se inició en 1929 cuando el valor de las acciones empezó a descender.
3. La Gran Depresión
La sobreproducción industrial comenzó a hacerse evidente antes del hundimiento de la bolsa. Diferentes indicadores de la actividad industrial muestran que el ritmo de crecimiento se estaba desacelerando en los Estados Unidos con anterioridad al 29. Por tanto, la economía hubiera entrado en recesión sin el hundimiento de la bolsa. La crisis de liquidez (falta de recursos monetarios para hacer frente al pago de deudas), como consecuencia del crack de la bolsa, favoreció la expansión de la crisis. La caída de las acciones generó una cadena de impagos y provocó el cierre de muchas industrias y de entidades bancarias. Además, la necesidad de liquidez forzó la cancelación de muchos créditos a países exportadores de alimentos. La caída del consumo fue provocada por el paro y el convencimiento de que la situación económica probablemente empeoraría. En esta disminución del consumo, influyeron causas diversas:
- La disminución de la capacidad adquisitiva.
- El miedo a ser despedido.
Pero además había otros factores importantes, como la caída de los precios agrarios y el endeudamiento.
Crisis Bancaria
El hundimiento bursátil hizo que los deudores no pudieran devolver sus préstamos. La mayoría de los bancos había aceptado acciones de la Bolsa como garantía de los préstamos. El miedo a la quiebra de los bancos asustó a la población, que acudió masivamente a retirar los efectivos de sus cuentas, pero las entidades financieras no pudieron reponer los depósitos bancarios a sus titulares por falta de recursos monetarios. Todo ello desató una crisis bancaria: los bancos redujeron enormemente la concesión de créditos para la industria y el consumo.
- Drástica reducción de las inversiones industriales.
- Descenso del consumo.
Aumentó y se agravó la sobreproducción, aumentando los stocks de manera considerable, disminuyendo los precios. Todo esto conllevó una crisis industrial. La caída de la actividad en el sector secundario supuso un gran aumento del desempleo. La depresión tuvo unas graves consecuencias sociales y la pobreza se extendió entre amplias capas de la población. El desempleo agravó aún más la contracción de la demanda. Millones de parados sin ingresos dejaron de consumir. Gran parte de los que conservaban el empleo temían perderlo, por lo que redujeron también su consumo para ahorrar en previsión de un empeoramiento de su situación personal. Al disminuir la demanda, descendió de nuevo la producción industrial y agraria. La crisis nutría la crisis.
4. Expansión de la Crisis
La crisis de Estados Unidos en la década de 1930 arrastró a muchos países de Europa y del resto del mundo. Los mecanismos de expansión de la crisis fueron varios:
- El descenso de los precios de los productos norteamericanos puso en serias dificultades a las empresas del resto del mundo, que no podían competir con ellos.
- El retroceso de la demanda estadounidense redujo drásticamente sus importaciones, perjudicando a los países exportadores del resto del mundo.
- Los problemas de la banca americana comportaron un drástico descenso de sus préstamos e inversiones en Europa.
- Los inversores estadounidenses repatriaron muchos de sus capitales, lo cual provocó la extensión de la crisis bancaria en el viejo continente.
Los préstamos entre bancos extendieron la crisis a todo el sistema financiero, afectando sobre todo a Hungría, Checoslovaquia, Rumanía, Polonia y Alemania. En el Reino Unido y Francia la recesión no fue tan grave.
Hundimiento del Comercio
La causa principal de la reducción del comercio fue el aumento del proteccionismo en los principales países, fundamentalmente en el continente europeo y en Estados Unidos. El hundimiento del comercio internacional se produjo por:
- Los intentos de cada país por solucionar sus dificultades al margen del resto.
- La profunda reducción de la demanda interna en algunas economías.
- El enfrentamiento comercial entre Europa y Estados Unidos.
La caída del comercio comportó la expansión de la crisis a los países exportadores de alimentos y materias primas de América Latina y Asia, cuyas ventas cayeron enormemente.
5. Los Caminos de la Recuperación Económica
1. La Propuesta de Keynes
En contra de los que insistían en ajustar a la baja los salarios como única solución para que la producción aumentara, Keynes dijo que esta medida era errónea, y defendió que la crisis no era transitoria y que la recuperación no surgiría espontáneamente si los gobiernos no actuaban a favor. El problema principal de la economía era la falta de demanda ante la caída de la inversión. Sin demanda, los empresarios no tenían incentivos para aumentar la producción y, a través de la producción, aumentar también la ocupación. El estado debía aumentar el gasto público. El déficit público no debería constituir ningún problema. Al aumentar la producción total, el estado podría incrementar los ingresos por impuestos.
2. El New Deal de Roosevelt
El New Deal era un plan económico para superar la crisis y paliar los efectos sociales, puesto en práctica por el presidente Roosevelt. No obstante, el programa del nuevo presidente era muy contradictorio, porque proponía aumentar la intervención del estado y, a la vez, reducir el déficit mediante el recorte de los gastos. Las medidas más importantes del New Deal no implicaron un gran incremento del gasto público, sino que intentó luchar contra el descenso de los precios creando organismos para regular la producción y los precios. Con el objetivo de reducir la producción agraria y recuperar los precios, estableció un control estatal rígido sobre los bancos, creó un seguro federal para garantizar las cuentas de los pequeños inversores en caso de quiebra bancaria. Creó una comisión de valores y cambio, encargada de supervisar las emisiones de acciones y velar por el buen funcionamiento del mercado bursátil. Para favorecer las exportaciones impulsó una política monetarista, que devaluó el dólar en más de un 40%. Reconoció la libertad de sindicación a las empresas y el derecho a la negociación colectiva de los salarios. Paralelamente, el gobierno estableció un salario mínimo y un número máximo de horas de trabajo. Aprobó la ley de creación de la seguridad social por la cual el gobierno federal se implicaba en la provisión de las prestaciones básicas de desocupación y la asistencia a las personas mayores sin recursos. Las dos pretendían garantizar unos ingresos mínimos a los trabajadores que potenciarán el aumento del consumo en los sectores de la población más afectada por la recesión. Una buena parte de los empresarios no fue favorable a las propuestas de Roosevelt; criticaron el intervencionismo del estado. La desconfianza empresarial provocó el retraimiento de las empresas y comportó que las inversiones privadas fueran más escasas de lo que se esperaba. Podemos afirmar que la política de Roosevelt comportó la estabilización de la economía. La recuperación no llegó hasta 1939, con el estallido de una nueva guerra en Europa que incentivó el desarrollo de la industria armamentística como proveedor de sus aliados europeos.
3. Los Países Escandinavos
La recuperación en Suecia y Dinamarca fue más rápida que en la mayoría de países. El elemento clave fue otorgar un papel activo al presupuesto del estado en lucha contra la recesión económica. Cuando los empresarios invertían menos, provocaban el aumento del paro. El estado aumentaba la inversión para compensar el efecto negativo de la reducción de la inversión privada. En la puesta en práctica de estos programas fue decisiva la fuerza de los partidos socialdemócratas. Estos partidos influyeron en la aprobación de planes de ayuda a los parados, en el marco de un programa amplio de fomento de la igualdad. Así se inició la construcción del estado de bienestar.
4. La Política Armamentística de Alemania
Alemania presenta un ejemplo de recuperación económica autoritaria, que propició un fuerte intervencionismo e impulsó una política de armamento que estimuló el crecimiento de la industria pesada. Hitler quería conseguir la autarquía económica (una autosuficiencia que permitiera la supervivencia de Alemania prescindiendo de las exportaciones y producción en el interior todo lo que se necesitaba). Esto permitió que la producción industrial creciera de manera considerable y que disminuyera notablemente el paro, pero también hubo una represión brutal sobre los dirigentes sindicales y los partidos de izquierda, que iba unida a una fuerte contención salarial. Como la cantidad de armamento que era posible almacenar no era ilimitada, esta política condujo directamente al estallido de la Segunda Guerra Mundial.
5. El Reino Unido y Francia
A partir de 1932, los gobiernos de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido se esforzaron para acabar la guerra comercial y estabilizar el sistema monetario con el objetivo de activar el comercio internacional. En la conferencia internacional de Londres se quiso solucionar el desacuerdo con las deudas de la guerra y poner fin a las fluctuaciones del tipo de cambio de las monedas. Las medidas internas y el ligero progreso de la cooperación internacional pararon el empeoramiento de la coyuntura iniciada en 1929. La estabilización de la economía y el inicio de una nueva fase de crecimiento solo se consiguió después de la Segunda Guerra Mundial.