Filosofía de Nietzsche: Etapas, Conceptos y el Dualismo Apolíneo-Dionisíaco
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 2,38 KB
Nietzsche: Estilo y Etapas de su Filosofía
El pensamiento de Friedrich Nietzsche puede dividirse en tres etapas fundamentales que marcan la evolución de su obra:
- Periodo estético o romántico: Se corresponde con su época de profesor universitario en Basilea. En esta etapa, mostró un profundo interés por la filosofía griega clásica y recibió el influjo de Schopenhauer y Wagner. El tema central fue la contraposición entre lo apolíneo y lo dionisíaco, concepto que permaneció presente en la mayor parte de sus escritos posteriores.
- Periodo científico ilustrado: Nietzsche se apartó de Schopenhauer y Wagner para acercarse a los ilustrados franceses. En aparente contradicción con la etapa anterior, defendió la ciencia positiva, el conocimiento relacional y el pensamiento libre frente a la metafísica tradicional. Adoptó la actitud de un psicólogo que examina las actitudes y vivencias de los demás.
- Periodo vitalista: Consideró necesario realizar una crítica destructiva de todo lo establecido, empezando por la metafísica y la religión, para permitir el desarrollo de la vida y la futura aparición del superhombre. Aquí aparecieron los grandes temas de su pensamiento: la transmutación de los valores, la muerte de Dios, la voluntad de poder, el superhombre y el eterno retorno.
Lo Apolíneo y lo Dionisíaco
Nietzsche recurrió a dos elementos contrapuestos de la mitología griega para explicar la cultura:
- La actitud apolínea: Trataba de cubrir la realidad con un velo estético, creando un mundo ideal de forma y belleza.
- La actitud dionisíaca: Consistía en afirmar y abrazar la vida con todo su dolor, expresándose a través de la tragedia y la música.
Para Nietzsche, la grandeza de la cultura griega presocrática radicaba en la fusión de los elementos dionisíacos con los apolíneos. Sin embargo, esta unidad se rompió con la aparición de Sócrates y su discípulo Platón, quienes consideraron reales —y, por tanto, verdaderos y buenos— solo los valores de la racionalidad.
Frente a la inteligencia como valor supremo, Nietzsche quiso afirmar la vida como puro devenir, pero consideró necesaria una crítica destructiva de los valores racionales de la cultura occidental.