Filosofía Islámica: Orígenes, Influencia Griega y el Legado de Averroes

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El Nacimiento del Islam y su Desarrollo Intelectual

El islam nace en el año 622. Para el islam, la cuestión política y religiosa están intrínsecamente unidas. Mahoma formó la primera comunidad en Medina. Él ostentó la máxima autoridad política y religiosa, unificadas en un Califato que sería mantenido por sus sucesores.

El islam experimentó un notable desarrollo en todos los campos del saber. Los intelectuales musulmanes absorbieron y asimilaron los saberes helenísticos.

La Filosofía Griega en el Mundo Islámico

En lo que respecta a la filosofía, los pensadores islámicos llegaron a conocer a casi todos los filósofos griegos, obteniendo conocimiento directo de la filosofía platónica y aristotélica.

Las obras de Aristóteles fueron de suma importancia para ellos, razón por la cual lo conocían como el Maestro Primero.

La filosofía surgió en el islam para intentar comprender y racionalizar la fe predicada por el Corán, su libro sagrado. Sin embargo, surgieron problemas en la relación entre filosofía y religión.

Averroes: El Comentador de Aristóteles y la Búsqueda de la Concordia

Averroes es la figura hispanomusulmana más importante en este contexto, destacando como un eminente comentador de Aristóteles.

Hasta ese momento, muchas obras de Platón y Aristóteles eran poco conocidas en Occidente. Sin embargo, Averroes realizó una labor trascendental: no solo leyó las obras originales, sino que, a diferencia de las meras copias que se realizaban en los monasterios, se dedicó a comentarlas exhaustivamente. Los pensadores medievales europeos conocieron a los grandes autores griegos gracias a obras como las de Averroes y otros traductores.

Con el advenimiento del Humanismo (siglos XIV-XV), se propuso un retorno a las fuentes originales de la Antigüedad clásica, buscando un acceso directo a los textos, sin la mediación de comentaristas. Los humanistas criticaban a estos intermediarios, abogando por una lectura directa de los clásicos. Argumentaban que obras como las de Averroes, al ser comentarios o traducciones de traducciones, podían distorsionar o hacer perder la verdadera esencia de los textos originales. Incluso Martín Lutero (siglo XVI) se quejaría posteriormente de la traducción de la Biblia al latín realizada por San Jerónimo, conocida como la Vulgata, abogando también por un retorno a los textos hebreos y griegos originales.

En esta época, la filosofía aristotélica comenzó a sustituir a la platónica como principal referente en el pensamiento islámico, donde hasta entonces había predominado el neoplatonismo.

La Teoría de la Doble Verdad de Averroes

Frente a los ataques y críticas dirigidas a la filosofía, Averroes buscó establecer una concordia entre la razón filosófica y la revelación religiosa, lo que lo llevó a plantear su célebre teoría de la Doble Verdad.

Según Averroes, no existe contradicción intrínseca entre la filosofía y el Corán. Si alguien percibe una contradicción, es debido a su nivel de comprensión, ya que existen distintos tipos de conocimiento o grados de acceso a la verdad.

Averroes distinguía tres niveles de conocimiento o aproximación a la verdad:

  • El nivel más bajo: el vulgo o necio, que solo puede acceder a la verdad a través de la retórica y la persuasión.
  • Un nivel intermedio: el teólogo o dialéctico, que utiliza argumentos dialécticos y silogismos para interpretar la fe.
  • El nivel más alto: el filósofo, que alcanza la verdad a través de la demostración lógica y la razón apodíctica.

Por tanto, si se percibe una contradicción, es porque el individuo se encuentra en los niveles inferiores de comprensión; para el filósofo, la verdad es una y única, accesible plenamente a través de la razón. La implicación de que la teología estuviera subordinada a la filosofía le acarreó numerosos problemas y críticas.

La Recepción del Averroísmo en Europa Cristiana

En la Europa cristiana, la teoría de Averroes fue a menudo malinterpretada. Se entendió que postulaba la existencia de dos verdades separadas y autónomas: la verdad de razón y la verdad de fe. A esta interpretación errónea se la conoce como averroísmo latino. Figuras como Santo Tomás de Aquino realizaron una fuerte crítica a esta corriente, que ganó cierta influencia en las universidades europeas de la época.