Expansionismo nazi y camino a la Segunda Guerra Mundial (1933-1939)
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 5,9 KB
Actualizado el
Resumen
El documento analiza la política expansionista de la Alemania nazi entre 1933 y 1939, desde el abandono de la Sociedad de Naciones y el rearme hasta las anexiones de Austria y los Sudetes. Explica también la política de apaciguamiento de las democracias, el Pacto germano-soviético y el estallido de la guerra con la invasión de Polonia en septiembre de 1939.
Puntos clave
- Hitler abandonó la Sociedad de Naciones en 1933, señal de rechazo al orden surgido tras la Primera Guerra Mundial.
- Entre 1935 y 1936 Alemania anexionó el Sarre, restableció el servicio militar obligatorio y remilitarizó Renania, violando el Tratado de Versalles.
- La Guerra Civil Española favoreció la alianza entre Hitler y Mussolini, que se formalizó con el Eje Roma-Berlín.
- La política de apaciguamiento de Gran Bretaña y Francia permitió a Hitler ganar terreno sin una respuesta firme.
- En marzo de 1938 Alemania ocupó Austria (Anschluss) y en septiembre de 1938 la Conferencia de Múnich aceptó la ocupación de los Sudetes sin participación de Checoslovaquia.
- El Pacto germano-soviético de no agresión (1939) precedió a la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939, a la que Francia y Gran Bretaña respondieron declarando la guerra el 3 de septiembre.
Resumen generado con IA a partir del documento. Ponte a prueba
El Ascenso del Expansionismo Nazi y el Camino a la Guerra (1933-1939)
El período comprendido entre 1933 y 1939 fue testigo de una creciente tensión en Europa, marcada por la agresiva política expansionista de la Alemania nazi bajo el liderazgo de Adolf Hitler. Esta política, combinada con la debilidad y la indecisión de las potencias democráticas, sentó las bases para el estallido de la Segunda Guerra Mundial.
1. La Política Expansionista de la Alemania Nazi
La llegada de Hitler al poder en 1933 marcó un punto de inflexión en la política exterior alemana. Una de sus primeras acciones fue el abandono de Alemania de la Sociedad de Naciones (SDN) ese mismo año, una clara señal de su rechazo al orden internacional establecido tras la Primera Guerra Mundial. Este desafío a la SDN ya había sido prefigurado por Japón, que había sido objeto de condena por parte de la organización, y seguido por Italia en 1935, tras ser sancionada. Se consolidaba así una actitud de desafío a la SDN y una apuesta por la fuerza como principal instrumento de la política exterior.
La Alemania nazi, con el objetivo de forjar el "Gran Reich" y conquistar su "espacio vital" (Lebensraum), impuso progresivamente su voluntad en Europa mediante una política de hechos consumados. Las potencias democráticas, inicialmente, no ofrecieron una respuesta contundente. Algunos ejemplos clave de esta política expansionista incluyen:
- Anexión del Sarre (1935): A principios de 1935, Alemania procedió a la anexión del territorio del Sarre, tras la celebración de un plebiscito entre sus habitantes.
- Rearme y Servicio Militar Obligatorio (1935): Pocas semanas después, Hitler impulsó el rearme de Alemania, restableciendo el servicio militar obligatorio.
- Remilitarización de Renania (1936): En marzo de 1936, Alemania inició la remilitarización de Renania, violando abiertamente el Tratado de Versalles.
2. La Debilidad de las Democracias y la Política de Apaciguamiento
La Guerra Civil Española (1936-1939) sirvió como catalizador para la aproximación entre Hitler y Mussolini, quienes brindaron apoyo a los militares sublevados contra la Segunda República Española. Este conflicto contribuyó a forjar la alianza política e ideológica del bloque fascista, que se formalizó con el Eje Roma-Berlín. Poco después, Japón firmó con Alemania el Pacto Antikomintern, dirigido contra la URSS. A este pacto se unieron posteriormente la Italia fascista, Hungría y, tras su victoria en la Guerra Civil, la España franquista.
La Guerra Civil Española también puso de manifiesto la debilidad de las democracias occidentales, que adoptaron una política de no intervención. Gran Bretaña, liderada por Neville Chamberlain, se convirtió en la principal defensora de la política de apaciguamiento frente a Hitler. Esta política se basaba en la creencia de que, si se satisfacían las aspiraciones de unificación germánica de Hitler, su expansionismo cesaría. Francia, en gran medida, siguió esta misma línea de actuación. Además, algunos sectores consideraban que Hitler podría ser un aliado útil contra la URSS y la expansión del comunismo. Esta política, aunque permitía ganar tiempo para el rearme, reflejaba una actitud de tolerancia que envalentonó a Hitler.
3. El Anschluss y la Ocupación de los Sudetes
En marzo de 1938, las tropas alemanas ocuparon Austria. Hitler forzó un referéndum que resultó en la incorporación de Austria al Reich (el Anschluss). Semanas después, Alemania dirigió su atención a los Sudetes, una región de Checoslovaquia con una importante población de origen alemán (unos tres millones). Con el pretexto de proteger a esta minoría, Hitler exigió la anexión de los Sudetes.
Para resolver la crisis, se convocó la Conferencia de Múnich (septiembre de 1938), a la que asistieron los jefes de gobierno de Gran Bretaña (Chamberlain), Francia (Daladier), Italia (Mussolini) y Alemania (Hitler). En esta conferencia, se aceptó la ocupación alemana de los Sudetes, sin la participación de Checoslovaquia. Este acuerdo, que representó la culminación de la política de apaciguamiento, pronto se reveló como un fracaso. Pocos días después, Hitler se anexionó el enclave de Memel en Lituania, mientras que Mussolini consolidaba su presencia en el Mediterráneo con la ocupación de Albania. Ambos líderes fortalecieron su alianza política y militar con el Pacto de Acero, ante la creciente alarma de las democracias.
4. El Estallido de la Guerra en Europa
El siguiente objetivo del expansionismo nazi fue Polonia. Hitler era consciente de que la invasión de Polonia podría provocar la reacción de las potencias occidentales, debido a las alianzas que Polonia mantenía con Francia y Gran Bretaña. Para evitar una guerra en dos frentes, Hitler buscó un acuerdo con la URSS. Stalin, por su parte, optó por el Pacto germano-soviético de no agresión, firmado por los ministros de Asuntos Exteriores Mólotov (URSS) y Von Ribbentrop (Alemania). Este pacto permitía a ambas potencias evitar temporalmente un conflicto y, en unas cláusulas secretas, establecía el reparto de Polonia y reconocía el control soviético sobre Finlandia, Letonia, Estonia y Lituania.
La invasión nazi de Polonia se inició el 1 de septiembre de 1939, tomando como pretexto la situación de la ciudad de Danzig, habitada mayoritariamente por alemanes. El gobierno polaco rechazó las exigencias alemanas, contando con el apoyo de Francia y Gran Bretaña. Ante la negativa polaca, Hitler ordenó la invasión. Dos días después, el 3 de septiembre de 1939, Francia y Gran Bretaña declararon la guerra a Alemania, dando inicio a la Segunda Guerra Mundial.
Preguntas frecuentes
¿Por qué fracasó la política de apaciguamiento?
Consistió en satisfacer las aspiraciones de Hitler creyendo que su expansionismo cesaría, pero en lugar de frenarlo lo envalentonó. La Conferencia de Múnich de 1938 se considera su culminación fallida.
¿Qué fue el Anschluss?
Fue la ocupación alemana de Austria en marzo de 1938, seguida de un referéndum que dio lugar a su incorporación al Reich.
¿Qué establecía el Pacto germano-soviético?
Era un pacto de no agresión entre Alemania y la URSS firmado por Mólotov y Von Ribbentrop. Incluía cláusulas secretas que preveían el reparto de Polonia y el reconocimiento del control soviético sobre Finlandia, Letonia, Estonia y Lituania.
Ponte a prueba
Tarjetas de repaso
Pulsa una tarjeta para ver la respuesta.
Test
Preguntas generadas con IA a partir del documento: comprueba las respuestas con el texto.