La Expansión Imperialista Europea: Orígenes, Causas y Hegemonía Británica en el Siglo XIX

Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 3,99 KB

La Expansión Imperialista: Del Colonialismo al Nuevo Orden Mundial

Del Colonialismo al Imperialismo

El término imperialismo, aplicado a la nueva empresa colonizadora, se introdujo en el vocabulario político y periodístico hacia 1890 para designar un nuevo fenómeno, distinto del colonialismo anterior de los siglos XVII y XVIII. La novedad residía en que las rivalidades económicas de las grandes potencias impulsaron los enfrentamientos por la ampliación de los imperios coloniales.

Las causas económicas son consideradas las más importantes. Están relacionadas con los efectos de la Segunda Revolución Industrial: la superproducción a escala mundial favoreció la extensión de políticas proteccionistas, lo que hizo necesaria la búsqueda de nuevos mercados consumidores para los productos de la metrópoli.

Motivos de carácter político derivados del antagonismo entre las principales potencias. Estas causas son, junto con las económicas, las más destacadas. El nacionalismo de este periodo dio lugar a políticas de poder y prestigio.

El crecimiento de la población europea alivió la presión demográfica con la gran emigración a ultramar y hacia las colonias (Canadá, Australia y Sudáfrica para los británicos o Argelia para los franceses). Otros factores fueron la recuperación del espíritu misionero y científico, que fue punto de partida para conquistas posteriores.

Siglos de expansión europea ya habían dejado la huella de una presencia colonial repartida por todos los continentes.

Esta ocupación colonial que habían practicado las principales potencias europeas experimentó una notable ampliación territorial. Una cuarta parte de la superficie del planeta fue distribuida en forma de colonias entre unos pocos estados.

La transformación de las bases productivas del capitalismo cambió profundamente el papel y la función de las antiguas colonias: el petróleo de Oriente Próximo comenzó a atraer el interés de los países europeos; el caucho era un producto exclusivamente tropical que se extraía del Congo o del Sudeste asiático. Las colonias tropicales debían producir la mayor cantidad posible de café, cacao, tabaco y azúcar.

La Hegemonía Colonial Británica

El Reino Unido, como primera potencia económica y política de finales del siglo XIX, disponía de una cadena de enclaves estratégicos para articular el comercio mundial: Gibraltar en el Mediterráneo; Ciudad del Cabo, Adén, en la ruta hacia la India; Singapur en el camino hacia el mercado chino, que había abierto en 1842 con la Guerra del Opio.

Un tipo de colonias británicas eran las llamadas de poblamiento, territorios escasamente poblados que absorbían los excedentes demográficos del Reino Unido y del norte de Europa; es el caso de Australia, Nueva Zelanda, África del Sur y Canadá.

Pero la mayoría de las colonias eran de explotación: surtían de materias primas y servían de mercado a la metrópoli. La colonia de explotación típica era la India, que tenía un papel importante en la economía británica como proveedora de algodón y consumidora de tejidos británicos fabricados con esa materia prima. Estaba administrada por la Compañía de las Indias Orientales, pero pasó a depender del gobierno de la Corona tras el sangriento levantamiento de 1857, conocido como el “Motín de los Cipayos” (soldados indígenas al servicio de la Compañía de las Indias).

La India era la “joya de la Corona”, un continente muy poblado y con una cultura milenaria. La administración británica se extendió por el interior de la península después de 1870.