Evolución de los Nacionalismos, el Conflicto de Cuba y el Movimiento Obrero en la España del Siglo XIX

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Regionalismo y Nacionalismo en la España del Siglo XIX

El Catalanismo

El desarrollo que experimentó Cataluña en el siglo XIX permitió la aparición de una burguesía urbana, en contraste con el resto de España, que era mayoritariamente rural, atrasada y agraria. Este desarrollo económico se tradujo en una mejor formación y en el renacimiento de la cultura catalana. Valentí Almirall fue el primer impulsor del catalanismo desde una perspectiva progresista. En 1882 creó el primer partido, el Centre Català. Posteriormente, el movimiento se extendió a zonas rurales adoptando un carácter tradicionalista. Se fundó otro partido, la Lliga de Catalunya, y años más tarde la Unió Catalanista. En 1901, Francesc Cambó creó la Lliga Regionalista, que fue el principal partido catalán durante el primer tercio del siglo XX.

El Nacionalismo Vasco

Su figura más destacada fue Sabino Arana, quien fundó el Partido Nacionalista Vasco (PNV) en 1895, además de dotar al movimiento de un profundo sentimiento católico y tradicionalista. Este movimiento no estaba tan basado inicialmente en la lengua vasca, sino en la defensa de la etnia vasca y el rechazo de las costumbres llegadas de fuera.

Otras Corrientes Regionalistas

  • Nacionalismo Gallego: Se desarrolló de forma mucho más lenta y con menor arraigo social, debido al atraso económico de la región y a una burguesía reducida.
  • Regionalismo Andaluz: Estaba fuertemente influenciado por el republicanismo federal, como se observa en el texto de la Constitución Federal Regional para Andalucía.
  • Regionalismo Valenciano: Se basaba principalmente en la recuperación de la lengua y la cultura propias.

El Conflicto de Cuba y la Pérdida de las Colonias

La Revolución Gloriosa de 1868 inspiró a los criollos cubanos para iniciar su propia revolución contra la forma tiránica en que gobernaban los españoles. La revuelta comenzó con el llamado Grito de Yara, por el cual se daban a conocer los principales puntos reivindicativos de los revolucionarios. Esta guerra acabó con la Paz de Zanjón, en la que se concedía a los cubanos los mismos derechos que a los españoles y una mayor autonomía.

En 1879 se originó la denominada Guerra Chiquita, pero la escasez de armas y municiones, la falta de apoyo internacional y la superioridad del ejército español acabaron con la rápida derrota de los rebeldes. En 1895, José Martí inició un nuevo levantamiento contra el dominio español con el Grito de Baire. El gobierno español respondió enviando al ejército bajo el control del general Martínez Campos.

Finalmente, la voladura del acorazado estadounidense Maine, que explotó por extrañas circunstancias, provocó que Estados Unidos le declarara la guerra a España, acusándola de ser la causante de la explosión.

El Movimiento Obrero en España

El Socialismo

Se organizó alrededor de un pequeño número de seguidores de Marx y Engels, quienes decidieron pasar a la acción y constituir el PSOE (Partido Socialista Obrero Español), con Pablo Iglesias a la cabeza. Sus ideas básicas eran:

  • Transformación de la propiedad individual en propiedad social.
  • Posesión del poder político por parte de la clase proletaria.

El objetivo final de los socialistas era la revolución, pero hasta que llegara el momento oportuno de llevarla a cabo, consideraban necesario atravesar una larga fase de organización y propaganda. Durante este periodo, la participación política debía ser pacífica y legal, más que para ganar votos, para difundir el mensaje marxista. Asimismo, mantenían un firme rechazo del terrorismo, ya que no era considerada por los socialistas como la mejor forma para la liberación de los trabajadores.

El Anarquismo

Fue la corriente mayoritaria dentro del movimiento obrero español. Se fundó la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE), en cuyo seno los jornaleros andaluces adoptaron a menudo un comportamiento violento, mientras que los sectores catalanes fueron más moderados. Sus rasgos ideológicos principales incluían:

  • Supresión de la propiedad privada y defensa del colectivismo.
  • Rechazo de cualquier autoridad impuesta y del Estado.
  • Rechazo a la participación en las elecciones.
  • Defensa de la revolución violenta, las huelgas generales y, en ciertos sectores, la realización de actos terroristas.