Evolución y Fundamentos del Sistema Capitalista: De la Edad Media a la Era Industrial
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¿Qué es el capitalismo?
El capitalismo es un sistema socioeconómico en el cual los medios de producción y distribución son de propiedad privada y con fines de lucro. Es un sistema basado en la titularidad de los recursos que se producen y que son de carácter privado. Es decir, las empresas son dueñas de su producción, lo que promueve la competitividad y la propiedad privada.
¿Cómo se origina el capitalismo?
Se puede decir que existe desde que existe el trueque (que es el sistema económico natural), ya que el ser humano se veía en la necesidad de tener un medio de intercambio. Sin embargo, según los hechos y los estudios históricos, el capitalismo como sistema económico surge gracias al feudalismo o a la caída del mismo. Cuando los señores feudales van desapareciendo como agentes económicos, los burgos se aprovechan de este hecho; al momento en que la realeza pasa a obtener las tierras de los señores feudales, necesitan dinero, y quienes se encargaban de proveerlo eran los burgueses.
El capitalismo surgió para poner el trabajo a cambio de capital (sueldo), en vez de servidumbre o esclavitud, y fue ganando fuerza poco a poco gracias al mercado y los comercios.
¿Cómo puede finalizar el capitalismo?
El sistema capitalista puede caer cuando se deje de comercializar con el dinero; esto puede suceder con una crisis similar a la del siglo XIV.
Historia del capitalismo
La historia del capitalismo ha sido objeto de grandes debates sociológicos, económicos e históricos desde el siglo XV. El comercio existe desde que surgió la civilización, pero el capitalismo como sistema económico no apareció sino hasta el siglo XVI en Inglaterra, en sustitución del feudalismo.
Según Adam Smith, los seres humanos siempre han tenido una fuerte tendencia a «realizar trueques, cambios e intercambios de unas cosas por otras». De esta forma, al capitalismo, al igual que al sistema de precios y la economía de mercado, se le atribuye un origen espontáneo o natural dentro de la Edad Moderna.
Expansión comercial y el Nuevo Mundo
Este impulso natural hacia el comercio y el intercambio fue acentuado y fomentado por las Cruzadas que se organizaron en Europa occidental desde el siglo XI hasta el siglo XIII. Las grandes travesías y expediciones de los siglos XV y XVI reforzaron estas tendencias y fomentaron el comercio, sobre todo tras el descubrimiento del Nuevo Mundo y la entrada en Europa de ingentes cantidades de metales preciosos provenientes de aquellas tierras.
El orden económico resultante de estos acontecimientos fue un sistema en el que predominaba lo comercial o mercantil; es decir, cuyo objetivo principal consistía en intercambiar bienes y no en producirlos. La importancia de la producción no se hizo patente hasta la Revolución Industrial que tuvo lugar en el siglo XIX.
La figura del empresario y el contexto sociopolítico
Sin embargo, ya antes del inicio de la industrialización había aparecido una de las figuras más características del capitalismo: el empresario, que es, según Schumpeter, el individuo que asume riesgos económicos no personales. Un elemento clave del capitalismo es la iniciación de una actividad con el fin de obtener beneficios en el futuro; puesto que este es desconocido, tanto la posibilidad de obtener ganancias como el riesgo de incurrir en pérdidas son dos resultados posibles, por lo que el papel del empresario consiste en asumir el riesgo de tener pérdidas o ganancias.
El camino hacia el capitalismo a partir del siglo XIII fue allanado gracias a la filosofía del Renacimiento y de la Reforma Protestante. Estos movimientos cambiaron de forma drástica la sociedad, facilitando la aparición de los modernos Estados nacionales (y posteriormente el Estado de Derecho como sistema político y el liberalismo clásico como ideología) que proporcionaron las condiciones necesarias para el crecimiento y desarrollo del capitalismo en las naciones europeas. Este crecimiento fue posible gracias a la acumulación del excedente económico que generaba el empresario privado y a la reinversión de este excedente para generar mayor crecimiento económico, lo cual generó la industrialización en las regiones del norte.