Fueros y liberalismo en el siglo XIX: de la Guerra Carlista al Concierto Económico
Resumen
El texto explica cómo los fueros vascos y navarros se transformaron durante el siglo XIX al enfrentarse con el Estado liberal. Recorre la Primera Guerra Carlista, la Ley de 1837, el restablecimiento foral de 1844 y la abolición de 1876, que terminó con el Concierto Económico de 1878. El estudiante aprenderá el proceso de constitucionalización de los fueros.
Puntos clave
- La Primera Guerra Carlista enfrentó a los partidarios de Isabel II y de Carlos María Isidro y dividió el conflicto en cuatro etapas.
- El Convenio de Vergara (1839) firmado por Maroto y Espartero obligó a los carlistas a reconocer a Isabel II y a los liberales a respetar los Fueros.
- La Ley de 16 de septiembre de 1837 sustituyó las Diputaciones forales por diputaciones de régimen común presididas por el Jefe Político.
- El Decreto de 4 de julio de 1844 restableció las Juntas Generales, las Diputaciones y los Ayuntamientos forales en las Provincias Vascongadas.
- La Tercera Guerra Carlista (1872-1874) tuvo un fuerte componente foral, al identificarse la causa religiosa con la defensa de los fueros.
- La Ley de 1876 abolió los fueros y en 1878 se firmó el Concierto Económico, por el que las Diputaciones forales recaudaban cinco impuestos.
La Transformación de los Fueros en el Siglo XIX: Del Conflicto a la Nueva Foralidad Liberal
El Contexto Histórico: La Primera Guerra Carlista y el Nacimiento del Estado Liberal
El fallecimiento de Fernando VII en 1833 dio paso a la Primera Guerra Carlista y, por otro lado, a la implantación del régimen-estado liberal español.
En esta guerra se enfrentaron los defensores de Isabel II y de Carlos María Isidro de Borbón, y se dividió en cuatro etapas. En la primera, los carlistas llevaron a cabo guerrillas, lo que mantuvo alerta a los liberales. En la segunda, se intentaron incursiones en Andalucía y Madrid, algo que fracasó. En la tercera etapa, los carlistas decidieron firmar el Convenio de Vergara en 1839, entre el general Maroto y el general Espartero. En este convenio, los carlistas se comprometieron a reconocer a Isabel como reina y los liberales a respetar los Fueros, entre otras disposiciones.
La Guerra Carlista fue el último episodio del enfrentamiento entre fueros y constitucionalismo, pero también el primero de una nueva fase: la del enfrentamiento entre fueros y liberalismo. En esta etapa, los fueros experimentarían una profunda transformación de su naturaleza para acomodarse al nuevo sistema liberal español, en lo que se ha considerado un proceso de constitucionalización de los fueros.
La Configuración de la Nueva Foralidad Liberal (1837-1844)
La Ley de 16 de Septiembre de 1837 y el Real Decreto de 1839
La primera disposición significativa en este sentido fue la Ley de 16 de septiembre de 1837, que ordenaba la sustitución de las Diputaciones forales por otras de régimen común provincial, presididas por el Jefe Político. También implicó el traslado de las Aduanas a la costa y fronteras, y la introducción de la administración de justicia de régimen común. La resolución provisional del Gobierno fue el Real Decreto de 16 de noviembre de 1839, que puso de manifiesto la actitud del Gobierno favorable a la reforma, «no a la abolición», de los fueros.
Esta ley logró la síntesis de la organización institucional tradicional y la libertad, y supuso el paso de la foralidad tradicional a una foralidad liberal, una foralidad que implicó la constitucionalización de los fueros de Navarra.
El Restablecimiento Foral en las Provincias Vascongadas (1844)
Las Provincias Vascongadas no llegaron a la modificación prevista en la ley de 1839. La ley dio paso a una nueva etapa de enfrentamiento entre fueros y liberalismo, en la que, globalmente, a través de dos enfoques, se configuró una nueva foralidad liberal. La caída de Espartero en 1843 y el comienzo del reinado personal de Isabel II supusieron la vuelta de los moderados al poder y, para las Vascongadas, la aprobación del Decreto de 4 de julio de 1844, en el que se restablecieron las Juntas Generales, las Diputaciones y los Ayuntamientos forales.
La Ley de 1876 y el Concierto Económico: El Fin de los Fueros y el Inicio de una Nueva Era
La Tercera Guerra Carlista y la Abolición Foral
La última fase de este proceso ocurrió alrededor de 1876 y estuvo unida a la Tercera Guerra Carlista y a la construcción del sistema político de la Restauración.
En 1872 estalló la Tercera Guerra Carlista y terminó dos años después. Desde sus inicios, había adquirido un componente decididamente foral, debido a la identificación entre la causa religiosa y la foral, es decir, entre la defensa de la religión y la de los fueros. El fin de la guerra se produjo en el marco de una importante campaña de prensa que exigía la abolición de los fueros.
El Concierto Económico de 1878
En 1876 se produjo el triunfo definitivo de los liberales y se llevó a cabo el nuevo gobierno de Cánovas del Castillo, mediante el cual se inició un periodo de Restauración. La Ley de 1876 estableció la abolición de los fueros, implicando que los ciudadanos de estas provincias debían cumplir con el servicio militar y pagar los impuestos correspondientes, al igual que el resto de los españoles. Sin embargo, debido a la discordancia entre las Provincias Vascongadas y el nuevo proyecto de Cánovas, dos años después, en 1878, se sentaron a negociar y se firmó el Concierto Económico. En este acuerdo se reflejaba la contribución a la Hacienda de una forma especial, a partir del rendimiento de cinco impuestos, cuya recaudación quedaba al arbitrio de las Diputaciones forales.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Qué establecía el Convenio de Vergara de 1839?
Los carlistas se comprometieron a reconocer a Isabel como reina y los liberales a respetar los Fueros, firmado entre el general Maroto y el general Espartero.
¿En qué consistió la Ley de 16 de septiembre de 1837?
Ordenó sustituir las Diputaciones forales por diputaciones de régimen común provincial presididas por el Jefe Político, trasladar las Aduanas a la costa y fronteras e introducir la administración de justicia de régimen común.
¿Qué fue el Concierto Económico de 1878?
Fue un acuerdo que reguló la contribución de las Provincias Vascongadas a la Hacienda a partir del rendimiento de cinco impuestos, cuya recaudación quedaba al arbitrio de las Diputaciones forales.
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