Estudio sobre la obra de Carmen Martín Gaite
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1. Introducción a la obra
1.1. La autora
Carmen Martín Gaite nació en 1925, durante la dictadura de Primo de Rivera. Su hogar constituye un espacio mítico en su narrativa. En 1943 se matriculó en la Facultad de Filosofía y Letras y en 1948 realizó su doctorado. Además, se casó con el escritor Rafael Sánchez Ferlosio. En los años 50, se produjo la muerte de su hijo, el nacimiento de su hija y ganó el Premio Nadal en 1957 con la novela “Entre visillos”. Además, “El cuarto de atrás” le valió la concesión del Premio Nacional de Literatura.
Viajó mucho a EE. UU., en cuyas universidades se analizaba su aportación a la escritura femenina. En 1985 falleció su hija, víctima del SIDA. En esta época recibió galardones como el Premio Príncipe de Asturias y el Nacional de las Letras. Víctima de una rápida enfermedad, falleció en Madrid el 23 de julio de 2000.
2. Etapas de la obra
La obra plantea su voluntad de establecer un diálogo con la realidad, desde la mirada del testigo que ve o escucha, desde la evolución y reconstrucción de la memoria. Tiene tres etapas:
- Primera etapa (hasta 1970): Realismo e introspección. El narrador actúa como testigo de lo que ve, sin juzgar la realidad ante el lector. Este debe ser quien termine extrapolando sus conclusiones a partir de la descripción. “Entre visillos”.
- Segunda etapa (1970-1990): La búsqueda del interlocutor. Búsqueda interior de la experiencia, recurriendo a la memoria personal o a la histórica para revisar el pasado inmediato. Publicó “Retailas” y “El cuarto de atrás”.
- Tercera etapa (a partir de 1990): Del cuento maravilloso a la escritura del yo. Etapa más reconocida, publica “Caperucita en Manhattan”, versión urbana de “Perrault”. Novela de aprendizaje que reivindica el poder de la fantasía y lo maravilloso en el ser humano.
1.2. Propósito
La muerte de Franco es el detonante de la publicación de libros de memorias, crónicas y relatos autobiográficos; casi todos los niños quieren dar testimonio como portavoces o protagonistas de la historia cerrada en 1975.
Esta idea le parecía aburrida a Martín Gaite; ella no pretendía reconstruir el pasado, sino construir. Se propone llevar a cabo una evocación, como ella dice: la vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla.
La autora de “El cuarto de atrás” nació el 8 de diciembre de 1925. El 23 de noviembre de 1975, ella sentía que renacía la vida. Con el entierro de Franco, se cierra un bloque temporal presidido por miedo, frío, escasez y propaganda, el cual pretende atravesar con “El cuarto de atrás”.
1.3. Género
Desde el género literario, “El cuarto de atrás” es difícil de clasificar:
- Inicialmente, funciona como una novela de memorias; la autora rememora hechos del pasado proyectados sobre su trasfondo social, cultural y político, dándole aire de memoria colectiva. Se palpa la educación sentimental y la búsqueda de una escritora madura. En él predomina la percepción subjetiva de los acontecimientos.
- En su desarrollo, es una mezcla de testimonio personal y de fabulación fantástica enmarcada en una noche de insomnio. Anuncia el deseo de escribir una novela realista y fantástica. Tras la lectura, se tiene la impresión de que todo pudo o no ser un sueño.
- Las reflexiones suenan a ensayo. Es una reflexión sobre el oficio de escribir.
- Construye un espacio intertextual donde se reúnen otras novelas, ensayos y artículos. Abundan las referencias a otras obras literarias y autores. Destacan las menciones a la cultura popular de masas.
- La obra resulta ser un ejercicio de metanovela en el que el texto se construye mientras se lee.
1.4. Título
Es la habitación de juegos de la niñez, donde no había más reglas que las marcadas por la libertad. Sin embargo, desaparece durante la guerra, cuando la sala se convierte en despensa. En el paso de lo lúdico a lo útil, representa el paso de la infancia a la madurez. Con el tiempo, el espacio se vuelve simbólico y también representa el refugio en el que la autora se aísla de la realidad. Se identifican cuatro lugares distintos:
- El dormitorio, apartamento madrileño. Funciona como antesala de los sueños.
- El cuarto de juegos, casa familiar, es el reino de la libertad.
- El cuarto de la casa, perteneciente a sus padres. Simboliza el legado transmitido por su madre.
- El espacio interior, el mundo evocado de su infancia y juventud, relacionado con el subconsciente.
La memoria del tiempo está escondida en el cuarto de atrás y solo depende del azar que se encuentren los troncos buscados. La búsqueda del tiempo perdido es un camino a tientas. En él duermen recuerdos y secretos que conforman la historia personal de la narradora-protagonista.
2. Contenido
El argumento puede ser: la narradora, en una noche intempestiva, aturdida por el insomnio y su falta de inspiración, recibe la visita de un desconocido que, con el pretexto de realizarle una entrevista, entabla conversación con ella y se convierte en el puente por el que andan sus recuerdos. El diálogo acoge reflexiones. Agotada, es vencida por el miedo y la llegada de su hija la despierta y comprueba que la obra está terminada. La acción es mínima; su papel es servir de marco al ejercicio de introspección que lleva a cabo la narradora. Las claves argumentales son:
CAPÍTULO 1. El hombre descalzo
La narradora ve las imágenes que siempre le han acompañado en las noches. Es un momento intenso y contradictorio: se le agolpan las visiones, pero se le resisten las palabras. Recrea tres dibujos que empiezan por “c”: casa, cuarto, cama. Los tres la transportan al centro de su infancia.
Coge un costurero familiar, pero un tropiezo hace que todos los objetos se caigan. El percance ha sido provocado por el libro que tiene la autora en sequía creativa: Introducción a la literatura fantástica, de Todorov. Escribir sobre que se puedan confundir los límites entre lo real y lo fantástico ha provocado un bloqueo en la narradora de cinco meses.
CAPÍTULO 2. El sombrero negro
A las doce y media de la noche, el teléfono la despierta. Tanto ella como el libro están en la cama. El no saber si lo del capítulo anterior era sueño o no es una de las claves de la novela. La aparición de una cucaracha anticipa el misterio. Invita a subir al desconocido y se instalan en el cuarto de estar.
Él comienza la conversación sugiriendo que escriba un libro de misterio. La seguridad que él le transmite hace que pierda el miedo a la tormenta y la confianza hace que recuerde escenas del pasado.
CAPÍTULO 3. Ven pronto a Cúñigan
La anfitriona va a la cocina para ofrecer té al invitado. La conversación refresca un viejo tema: los usos amorosos de la posguerra. Las costumbres, modistas, peluquerías... habían dado lugar a la semilla de un próximo libro. El reflejo en un espejo le devuelve la imagen de una muchacha de 18 años. Cúñigan, local de música, símbolo mítico de la libertad. Recuerda a su madre: la evocación hace que reflexione sobre el modelo de educación femenina impulsado durante el franquismo, con la Sección Femenina.
CAPÍTULO 4. El escondite inglés
Ella regresa al cuarto de estar y aumenta la confusión: el visitante le pregunta si teme al diablo y ella ve que el texto de la máquina de escribir está cambiado y que el montón de folios ha crecido. El visitante le ofrece una cajita dorada que contiene píldoras que ayudan a la memoria. La invita a perderse y lo compara con el juego del escondite: recordamos imágenes fijas que se han movido en nuestras espaldas y cuyo orden a veces no podemos establecer. Vuelven sus problemas de escritura; el consejo de él es que “se fugue”.
CAPÍTULO 5. Una maleta de doble fondo
Comienza con una llamada telefónica; su timbre saca a la protagonista del cuarto de estar y la introduce en un plano de ficción. Una desconocida llama desde Puerto Real para hablar con él. La protagonista desconoce la existencia de esas cartas firmadas con la C, letra también de la mujer enojada. Este triángulo amoroso es una parodia del género que alimentó su educación sentimental.
CAPÍTULO 6. La isla de Bergai
Encuentra el cuaderno de tapas azules que buscaba, el que empezó en el entierro de Franco y que contiene las notas del libro que intentaba escribir sobre la posguerra. Retoman la conversación de la escasez, de los años relacionados con la guerra por la necesidad, de la cual surgió la inventiva. Así fue como crearon ella y su amiga la isla de Bergai. Cuando el cuarto de jugar se transformó en despensa, se apagó el deseo de tener juguetes. Así empezó su aislamiento; desde entonces se ha pasado “la vida sin salir del refugio, soñado sola”.
CAPÍTULO 7. La cajita dorada
Son las cinco. Un beso de su hija la despierta estando en la cama. La escena plasma las pequeñas diferencias entre madre e hija y su deseo de que la joven estudie más. La hija se percata de que la madre ha podido recibir visita: en la bandeja hay dos vasos. También está el montón de folios ordenado y titulado “El cuarto de atrás” y la cajita dorada, convertida en el amuleto que alimenta sus sueños. La escritura de la novela ha concluido con la propia novela, pero el final invita a seguir imaginando.
3. Estructura
Es posible distinguir dos tipos de estructuras: interna y externa. La primera es el modo en que se suceden los hechos que constituyen el argumento. Es circular, aunque con un final abierto.
El principio y el final no coinciden; en el último capítulo, el manuscrito sustituye a la obra sobre la novela fantástica citada en el primero. El final abierto y la estructura se basa en el diálogo de la escritora con el hombre de negro y las “fugas” de la primera.
Frente a la conversión mantenida por el enigmático visitante y la protagonista, con orden temporal lineal, esos recuerdos se caracterizan por una continua ruptura en el tiempo, ya que los saltos al pasado no guardan relación entre sí. La estructura externa se define en siete capítulos, y estos a la vez en tres partes:
- Preámbulo.
- Cuerpo central: capítulos II, III, IV, V y VI.
- Epílogo central: capítulo VII.
El primer capítulo sirve como antesala que comienza con esa llamada inesperada. Los cinco capítulos siguientes se forman por el desarrollo del diálogo y las diversas observaciones intercaladas por los hilos de la memoria de C. El séptimo capítulo supone un cambio de escenario y de interlocutor.
4. Temas
- Tema 1: La ficción como refugio de la realidad. La literatura fue el refugio en el que se protegió de los riesgos de vivir “la vida al raso”. La narradora construye un mundo regido por leyes propias, que nada tiene que ver con la realidad.
- Tema 2: La literatura es conocimiento. Escritura, instrumento para recuperar el pasado y entender la identidad personal. Ejército de introspección que le permite atravesar las capas de su ser.
- Tema 3: La literatura es comunicación, el más poderoso remedio contra la soledad.
- Tema 4: El papel social de la mujer cambia. La madre de la autora sufrió las consecuencias educativas de su época y se esforzó por que su hija no padeciera las mismas limitaciones. Durante el franquismo se implanta un modelo de educación femenina y se adjudica a la mujer un rol necesario para mantener el orden tradicional y se condena a toda mujer que se aleje del camino. Su hija es el signo del nuevo tiempo y hay una evolución en la conquista de los derechos de la mujer: su abuela y su madre tuvieron condiciones desfavorables que la hija no. Al adoctrinamiento ayudan las novelas rosas que hacían que las mujeres aceptaran la realidad en vez de confrontarla.
- Tema 5: La búsqueda del paraíso de la infancia perdida. Escritura, responde al deseo de vencer el paso del tiempo y reconocer a la niña que un día fue, para comprobar que algo permanecía en ella.
- Tema 6: El deseo de libertad coincide con su rebeldía a los principios del orden y las leyes del hogar. El afán por descubrir requería independencia. Se rebela contra la mujer perfecta y su respuesta era la huida a través de la ficción.
- Tema 7: La pobreza y precariedad de la posguerra. La escasez de estímulos intelectuales y libertades individuales de este periodo coincide con la de los bienes materiales.
- Tema 8: El final del franquismo marca el inicio de un nuevo tiempo. En 1975, la muerte del dictador omnipresente creó en la autora un efecto parecido al de incredulidad.
- Tema 9: Se añaden otros temas de carácter costumbrista, propios de la novela de memorias, desarrolladas meticulosamente por la autora en sus notas.
5. Personajes
Se distinguen dos grupos: los que intervienen en la acción principal y los que se aluden. En líneas generales, los primeros se encuentran en el momento presente y los segundos son el plano de los recuerdos. Entre los personajes que intervienen destacan:
- La narradora: protagonista de la obra, revela su identidad. Primero mediante la letra por la que comienza su nombre, después a través de diversos datos. Se caracteriza por la necesidad de “fugarse” y explica su refugio en la literatura. Se aprecia su crisis creativa: debido al temor que le produce salirse del camino marcado, su superación le da fuerzas para escribir esta novela. Reflexiona desde su experiencia personal, tiene rechazo a los trabajadores domésticos y siempre tiene que estar impecable.
- El hombre de negro: aparece en el segundo capítulo y representa al interlocutor idealizado, quien ayuda a la narradora a construir la memoria que busca. Personaje muy completo como prueban las distintas interpretaciones de su figura:
- Desdoblamiento de la narradora.
- Especie de demiurgo.
- Diablo.
- Personaje del primer relato que escribe con su mejor amiga de la infancia.
- Comparado con el papel de la musa, psicólogo, periodista, mago y lector.
- Carola: compañera sentimental de Alejandro, se presenta en el quinto capítulo, pero no aparece físicamente. Puede interpretarse como alter ego de la protagonista, ya que vive con intensidad.
Personajes a los que alude:
- Padre: ofrece información variada y relevante de su figura. Es de ideas liberales, aunque no radical. Junto a él se vinculan sus dos hermanos, Joaquín (fusilado) y Vicente (reservado).
- Madre: comparte las ideas de su marido. Con resignación, obligada a no poder estudiar por el contexto y la mentalidad de la época. Defiende que la protagonista se desarrolle profesionalmente.
- Hermana: compañera de juegos en el cuarto de atrás. Representa su anclaje en el mundo real y el contrapunto a la imaginación de aquella.
- Amiga de la infancia: cambio en su mentalidad. Gracias a ella sustituye los juguetes, el mundo material, por la fantasía. Escribe el primer cuento donde aparecen Esmeralda y Alejandro.
- Amores de la infancia y juventud: aparecen esporádicamente.
- Personajes literarios: “Esmeralda” protagoniza el primer relato que C. escribe con su amiga. En él se enamora de un hombre llamado “Alejandro”. De otro lado, “el hombre descalzo”, plasmación de un amor idealizado y anhelado por la narradora.
6. Símbolos
Se analiza el sentido figurado de los siguientes elementos:
- Espejo: punto de fuga a partir de la cual la mirada recupera imágenes del pasado. Su reflejo hace que vuelva a las personas que ha sido a lo largo de su vida y los lugares que ha habitado.
- Mobiliario: los enseres de los que se rodea son parte de su historia y son el elemento conductor de las imágenes del pasado. El aparador tiene mucho protagonismo. Representa el paso del tiempo y es el testigo que ha sobrevivido a las generaciones.
- Cajita dorada: combustible que pone en marcha la maquinaria del tiempo. Sus propiedades son beneficiosas para la memoria. Las píldoras dan a los recuerdos frescura. Es el estímulo que le facilita el paso al mundo de los sueños.
- Teléfono: marca la transición entre la realidad y la ficción. La primera llamada es realizada por el invitado de negro y la segunda por Carola.
- La cucaracha: concreción del miedo personal, por eso comparece ante quien lo experimenta. La primera vez asusta a la protagonista y la segunda aterroriza a la hija.
- Sombrero negro: pertenece al hombre vestido de negro. Es evidente su relación con el poder de la creación que confiere a su dueño una aureola mágica, lo cual se repite varias veces.
- Cesta de la costurera: baúl de recuerdos. Dentro están los materiales con los que trabaja la escritora. Escribir es como coser; se trata de ir trenzando los hilos de la trama y la urdimbre.
- Escondite inglés: el tiempo pasa tramposamente, sin ser sentido. Si miramos hacia atrás, vemos imágenes fijas que se han movido por detrás de nosotros y cuyo orden no podemos establecer.
- Piedrecitas blancas: marcas que señalan el camino de ida y de vuelta.
7. Tiempo
Combina el presente y el pasado, que se mezclan dentro de un párrafo. El orden lineal es temporal y se distribuye a partir de tres referencias concretas del presente:
- Diez de la noche: no podemos estar seguros de esta hora en su noche de insomnio. Esto refuerza la confusión de planos que caracteriza la obra.
- Doce y media: proporcionado por el hombre vestido de negro. A partir de su llamada discurre el cuerpo central del relato.
- Cinco: regresa su hija y sus palabras demuestran que es de madrugada.
La ambigüedad está en el plano del pasado, donde subjetividad y objetividad se dan la mano. Proceso de introspección personal y creativa; la analepsis queda reflejada en saltos al pasado, como la muerte de Franco. Se destaca la concepción del tiempo durante la dictadura como unidad cerrada. En ocasiones se ofrecen fechas concretas, algunas aluden a su vida personal para resolver el misterio. Otras se enlazan con la vida de la protagonista. Los datos sitúan los hechos en el tiempo. Pueden distinguirse tres etapas del pasado:
- Infancia: Antes de Franco (Segunda República, Guerra Civil): época del juego y de una niñez intacta. Queda ubicada en el cuarto de atrás salmantino.
- Adolescencia, juventud y primera madurez: Con Franco (Dictadura: Posguerra y décadas siguientes): desaparecen el espacio lúdico. Época de frío y miedo. Surge la ficción como refugio de la realidad: primero, la isla de Bergai, y, la literatura.
- Segunda madurez: Después de Franco (democracia): nueva época y necesidad de buscar el tiempo perdido. Se reduce en una noche de duermevela; en la realidad, dos años y cinco meses los que la autora emplea en escribir la obra. Las fechas concluyen los tiempos de la obra: escritura, infancia, adolescencia, madurez y mundo imaginario.