Estrategias de los Reyes Católicos: Política Interna y Proyección Exterior

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Política Económica de los Reyes Católicos

En política económica, la mayor preocupación fue la organización de la hacienda para hacer frente a los elevados gastos del nuevo Estado. No obstante, se tomaron algunas medidas como el establecimiento de una equivalencia para las monedas de los distintos reinos, tomando como base el ducado veneciano, la aplicación de una política proteccionista en Aragón y la preponderancia de la ganadería (la Mesta) sobre la agricultura cerealística en Castilla.

Política Social durante el Reinado de los Reyes Católicos

En política social, se trató en vano de alejar a la gran nobleza y el alto clero de los puestos políticos, pero conservaron intacto su poderío económico y su prestigio social. Así, a través de las Leyes de Toro (1505) se estableció el mayorazgo, una institución por la cual la propiedad de un señor pasaba intacta al mayor de sus hijos varones, y se dictó la Sentencia Arbitral de Guadalupe, que decretaba la libertad de los campesinos y el acceso a la propiedad con la única obligación de pagar un canon al señor.

La Proyección Exterior de los Reyes Católicos

La política exterior, que continuó marcada por la dinastía Trastámara, se centró en:

  1. La recuperación de los territorios perdidos por la Corona de Aragón (el Rosellón, la Cerdaña y Nápoles), lo que conllevaría el enfrentamiento con Francia.
  2. La consolidación de la expansión mediterránea de la Corona de Aragón, lo que conllevaba conflictos con los reinos musulmanes del norte de África.
  3. El avance de la expansión atlántica del Reino de Castilla, aunque limitado por el Tratado de Alcaçovas firmado con Portugal. Así, era factible completar la conquista de Canarias, mejorar las relaciones con Portugal e intentar la desconocida ruta oeste hacia las Indias Orientales, lo que les conduciría al descubrimiento de América el 12 de octubre de 1492.

Para lograr estos objetivos, se emplearon tres instrumentos clave: una diplomacia ágil, un ejército permanente y en aumento sufragado por la Corona, y una política matrimonial para forjar las alianzas necesarias, casando a sus hijos con representantes de las principales casas reales de Europa.

Expansión y Conflictos en Italia

En Italia, los conflictos se desarrollaron con Carlos VIII, quien devolvió el Rosellón y la Cerdaña a la Corona de Aragón. Con su sucesor, Luis XII, se repartieron el reino de Nápoles en un principio, aunque luego, gracias a la intervención del Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, el reino quedó bajo el poder de la Corona de Aragón.

Expediciones en el Norte de África

En el Norte de África, entre 1497 y 1510, Castilla realizó diversas expediciones con el objetivo de ocupar plazas fuertes para garantizar la seguridad política y comercial del Mediterráneo occidental frente a la piratería berberisca y la expansión del Imperio Otomano, lo que reflejaba un espíritu de cruzada contra el infiel. Estas expediciones ocuparon puertos y bases estratégicas para la piratería norteafricana como Melilla, Mazalquivir, el Peñón de Vélez de la Gomera, Orán, Bugía y Trípoli.

Conquista de las Islas Canarias

En cuanto a las Islas Canarias, que quedaron bajo la soberanía de Castilla a raíz del Tratado de Alcaçovas (1479), las operaciones se centraron en las tres islas que quedaban por conquistar: Gran Canaria y La Palma. La conquista se completaría con la toma de Tenerife (1496) en la llamada Paz de los Realejos, por la cual los guanches de Tenerife se cristianizaron y se confederaron "a los reinos de las Españas".