España en la Segunda Guerra Mundial: Neutralidad, Tensiones y Aislamiento
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Franco había vencido en la Guerra Civil con ayuda de Alemania e Italia y adoptó el modelo fascista con muchos de sus elementos. Pero cuando la Segunda Guerra Mundial comenzó, Franco se declaró neutral porque España estaba muy debilitada por su propia guerra y por miedo a un bloqueo.
Cuando Francia fue derrotada, la situación cambió y Franco tuvo la oportunidad de entrar en guerra. El propio Franco creía que el triunfo de Alemania era inminente y deseaba participar en la victoria, pero pidió más de lo que Hitler estaba dispuesto a darle. Quería una gran ayuda alemana y, sobre todo, quería aumentar las colonias españolas en África.
Pero cuando Hitler y Franco se reunieron en Hendaya, no hubo acuerdo para que España entrara inmediatamente en guerra. Después, Hitler trató de lograr la participación española porque quería debilitar a los británicos en el Mediterráneo mediante la toma de Gibraltar. Finalmente, Hitler decidió atacar a la URSS y el proyecto de Gibraltar quedó postergado.
Franco envió una unidad de voluntarios para luchar junto a los alemanes en Rusia: la División Azul. En agosto de 1942, unos falangistas lanzaron dos bombas contra una concentración de tradicionalistas a la que iba el ministro del Ejército, el general José Varela. Tras ello, Franco decidió imponer su autoridad para intentar el equilibrio entre las distintas familias sin permitir que ninguna actuara con mucha independencia.
Para ello, formó un nuevo gobierno en el cual el nuevo ministro de Asuntos Exteriores fue el general Francisco Gómez-Jordana, que era opuesto por completo a la entrada en guerra. A finales de 1942, los aliados desembarcaron en el Norte de África y sometieron a Franco a una creciente presión para que dejara de cooperar con Alemania, y su arma de presión era el petróleo principalmente.
Franco hasta 1944 no aceptó las principales exigencias aliadas, que eran la retirada de los últimos combatientes españoles en Rusia, la expulsión de espías alemanes y la limitación del wolframio.
El Aislamiento Internacional
El régimen de Franco había mostrado claramente sus simpatías por el bando vencido en la guerra mundial y quedó aislado al terminar esta. EEUU y Gran Bretaña deseaban un cambio de régimen en España.
La primera medida contra el régimen de Franco se tomó en 1945 en la conferencia de San Francisco, donde se acordó prohibir el ingreso en la ONU. Ante ello, Franco optó por reducir la apariencia fascista de su régimen, pero apenas cambió nada.
En 1946, la ONU adoptó una resolución por la que se recomendó a los Estados miembros que retiraran sus embajadores en España hasta que no se produjeran cambios sustanciales en su régimen. Esto deterioró las relaciones económicas de España con el exterior.
Franco, ante la opinión española, pudo presentar esta presión internacional como un ataque a la soberanía española.