Alternancia de Poder: Narváez, O'Donnell y la Revolución de 1868
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El Regreso de Narváez y el Protagonismo de O’Donnell (1856 – 1868)
Durante este periodo, los líderes son más militares que civiles: Narváez y O’Donnell.
Alternancia de Moderados y Unionistas (1856 -1866)
El nuevo gobierno de O’Donnell:
- Disolvió y reorganizó las diputaciones y ayuntamientos.
- Disolvió la Milicia Nacional.
- Mediante un decreto, liquidó el Bienio estableciendo la vigencia de la Constitución de 1845, a la que acompañaba el acta adicional.
En 1856, O’Donnell dejó el gobierno y la reina lo sustituyó por Narváez.
El nuevo gobierno de Narváez:
- Anuló el acta adicional.
- Se aprobó la ley de bases sobre enseñanza propuesta por Claudio Moyano, que duró más de un siglo.
Al gobierno de Narváez siguieron dos cortos gabinetes también moderados. En 1858, O’Donnell presidió el gobierno largo de “Unión Liberal”, el más largo del siglo, en el que hubo una expansión económica y cierta paz social. Finalmente, en 1863, el fracaso de la intervención en México es una de las explicaciones de la dimisión de O’Donnell. Tras breves gobiernos moderados, la reina llamó de nuevo a Narváez en 1864. En 1865 tuvo lugar la llamada primera cuestión universitaria, por la que Castelar fue expulsado de su cátedra, lo que provocó el enfrentamiento armado de la noche de San Daniel.
El Proceso de la Revolución (1866- 1868)
O’Donnell regresó de nuevo al gobierno ante el ambiente prerrevolucionario, pero el desacuerdo de éste con la reina condujo de nuevo a un nuevo gobierno de Narváez. El gobierno adoptará la decisión de: resistir con el empleo de la fuerza frente a la revolución, la suspensión de las libertades constitucionales.
Las Causas de la Revolución de 1868
- El agotamiento biológico: ya que mueren muy seguidos O’Donnell, Narváez, González Bravo y Bravo Murillo.
- Pérdida de prestigio de la monarquía y de la persona de Isabel II.
- Sucesión de acontecimientos: pronunciamiento de Prim en Villarejo, levantamiento del cuartel de San Gil, levantamientos en los Pirineos, Barcelona, Valencia y Aranjuez.
La corona redujo el número de sus fieles a los moderados y no a todos.
Los progresistas representan una fuerza militar y civil a cuya cabeza está el general Prim como cerebro de la conspiración.
Los demócratas estaban en entredicho, incluso su existencia legal era dudosa.
Progresistas y demócratas se alían.
Por su parte, los moderados y los unionistas se separan cada vez más y los unionistas negocian con los revolucionarios. En agosto de 1866 se reúnen demócratas y progresistas y llegan al Pacto de Ostende, acordando la formación de un gobierno provisional dirigido por el general Prim, a quien se daba también la autoridad militar.
La Convocatoria de Cortes Constituyentes, por sufragio universal masculino. Las nuevas Cortes decidirían sobre la forma de gobierno monárquico o republicano.