La Escultura Gótica: Características, Tipos y Maestros (Siglos XIII-XV)

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La Escultura Gótica (Siglos XIII-XV)

La escultura gótica, desarrollada entre los siglos XIII y XV, rompe con el románico e inaugura un nuevo periodo. Predominan rasgos que, si bien aún reflejan el poder divino, adoptan una estética más **naturalista** y **humanizada**. Esta evolución es un reflejo de una sociedad más abierta y liberal, con un sentido religioso más humano, que espera de la expresión artística una mayor identificación con la realidad.

Se observan **cambios iconográficos** y nuevas **soluciones formales** en el tratamiento de las figuras. La escultura comienza a liberarse del marco arquitectónico, ganando **movilidad** en el espacio. Al alejarse del románico, aumenta el naturalismo y se humaniza: se busca la **estilización** y el redondeo de las líneas, la **elegancia** de los movimientos, gestos más naturales y rostros más expresivos. Hay una clara preocupación por la **corporeidad** y la **volumetría** de ropas y cuerpos, y una mayor **proporción** en la figura.

Empieza a advertirse un **sentido narrativo** en la composición de las figuras, con una variación en los temas. Se impone una distinta concepción cristiana, una visión más amable de Dios que perdona a los pecadores. Se abandonan los temas apocalípticos y aparece un **Cristo comprensivo**, cuya madre, **María**, intercede por los fieles ante su hijo. Ganan protagonismo los **temas marianos** y la **hagiografía**, mostrando personajes humanizados que expresan dolor o amor.

Escultura Arquitectónica: Las Portadas

Las primeras portadas góticas se encuentran en las catedrales francesas. La abadía de Saint Denis marca un modelo que se conserva en la fachada real de la catedral de Chartres. Las figuras de las jambas se alargan para adaptarse mejor al soporte arquitectónico, conformando las **estatuas-columna**.

La catedral de Chartres muestra la evolución óptica francesa del siglo XIII (fachada del transepto Norte: Coronación y Asunción de la Virgen; fachada del transepto Sur: Juicio Final flanqueado en la puerta central por mártires y confesores). Otros ejemplos notables se encuentran en las catedrales de Senlis, Laon, Amiens, Notre-Dame de París y Reims.

En Reims se observa una evolución de las estatuas-columna de las jambas: las figuras se colocan delante del fuste, conformándose como **escultura de bulto redondo** independientes del marco arquitectónico, pudiendo relacionarse con otras figuras cercanas. Las jambas representan acciones. Esta influencia se extendió a Reino Unido, Alemania y Castilla.

Púlpitos, Puertas de Bronce y Retablos

Desde mediados del siglo XIII, la escultura arquitectónica de las portadas catedralicias va perdiendo importancia, pero se crean nuevos espacios escultóricos en el interior de iglesias y catedrales.

Púlpitos

Caracterizan los comienzos del gótico italiano de la mano de **Nicola Pisano**. Realiza uno de base poligonal, lo que permite un mayor juego en las relaciones escultóricas. Su herencia clásica determina formas escultóricas arcaizantes, abandonadas en el siglo XIV por su hijo **Giovanni Pisano**, al asumir el modelo escultórico de las portadas francesas. Los púlpitos de la catedral de Pisa y la iglesia de San Andrés de Pistoia muestran que su obra es plenamente gótica, tanto por el tema como por el tratamiento del mismo, con un marcado **dramatismo**.

Puertas de Bronce

**Andrea Pisano** realiza las puertas del baptisterio de Florencia, consideradas las primeras de estilo gótico. Muestran una sucesión de escenas de historias religiosas (la vida de San Juan Bautista), cada escena en un **medallón cuatrilobulado**, con influencia de Giotto en su continuidad dramática.

Retablos

Tipología desarrollada en el siglo XIV, sobre todo en la Corona de Aragón, donde destaca **Pere Joan**. Son notables su San Jorge y el retablo mayor de la catedral de Tarragona, en el que sobresale el **bancal**.

Tumbas y Sillerías de Coro

Durante los siglos XIV y XV, especialmente en Borgoña, Países Bajos y Castilla, se manifiesta una mayor voluntad tradicional de dejar un recuerdo duradero después de la muerte mediante **monumentos funerarios** de calidad. Los temas son variados y buscan representar al difunto de distintas formas.

Destaca **Claus Sluter**, quien trabajó para el duque de Borgoña y renovó la escultura anterior al desarrollar un arte monumental de figuras corpulentas con rasgos individuales, como auténticos **retratos**. Su obra más conocida es la Tumba de Felipe el Atrevido, con un lecho funerario de mármol negro, una estatua yacente y una galería de personajes en el pedestal.

A finales del siglo XV, **Gil de Siloé** (escultor importante del gótico hispano junto a Pere Joan) realiza en la Cartuja de Miraflores (Burgos) dos monumentos clave: el Sepulcro de Juan II e Isabel de Portugal y el Sepulcro del Infante Alfonso. También esculpió el retablo mayor de esta misma cartuja, uno de los grandes santuarios del gótico europeo. Destaca el **abigarramiento** de las figuras (madera dorada, policromada, temas de la Eucaristía y la Redención), aunque las figuras se distribuyen de acuerdo a un esquema geométrico de círculos y rectángulos.

Las **sillas de los coros**, además de muebles, cobijan imágenes talladas en la madera (respaldos, brazos, misericordias).