Epicuro y el Hedonismo: La Vía Filosófica para la Ataraxia y la Superación del Temor a la Muerte
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 3,49 KB
La Doctrina Epicúrea sobre la Felicidad y el Placer
Epicuro sostenía que no debíamos temer a la muerte, pues esta es la pérdida de la sensibilidad. Si tememos a la muerte, no podemos alcanzar la felicidad. Esta, según él, se logra por medio de los placeres.
Clasificación de los Placeres
Epicuro distingue tres categorías de placeres:
- Placeres Naturales y Necesarios: Aquellos que eliminan el sufrimiento (ejemplo: beber cuando se tiene sed).
- Placeres Naturales y No Necesarios: Aquellos que dan placer, pero no alejan el sufrimiento y pueden llevar al exceso (ejemplo: comer manjares o beber de más).
- Placeres No Naturales y No Necesarios: Aquellos que son vanos y vacíos, ligados a convenciones sociales y la opinión pública (ejemplo: el éxito, el reconocimiento, los valores sociales, la fama, etc.).
Epicuro enfatiza que los dolores y los goces forman parte de nuestra felicidad y de la función de la filosofía. También influyen virtudes como el ser prudente. Él da a entender que el dolor y los goces son necesarios en la vida, siempre teniendo en claro cómo queremos gozar y que no hay que escapar de los dolores. Quien teme a la muerte es considerado un necio.
La Filosofía como Camino hacia la Felicidad
Epicuro sostiene que no hay una edad determinada para filosofar; lo puede hacer desde el más joven hasta el más viejo. Según él, la filosofía nos ayuda a ser más felices.
La Carta a Meneceo: La Búsqueda de la Ataraxia
¿Qué era la felicidad para Epicuro? La felicidad estaba dada por la conjunción de dos factores esenciales: la ausencia de preocupaciones o, en el término griego, ataraxia, y el placer o hedoné, en griego, razón por la cual se considera a Epicuro uno de los principales representantes del hedonismo.
Las preocupaciones que el filósofo proponía evitar son tres:
- El temor a los dioses.
- El temor a la muerte.
- El temor al futuro.
1. El Temor a los Dioses
Contrariamente a lo que muchos detractores del epicureísmo afirmaban, Epicuro no era ateo. Sin embargo, los dioses eran, para él, seres demasiado alejados de nosotros los humanos, y no se preocupaban por nuestras vicisitudes, por lo que carecía de sentido temerles.
2. El Temor a la Muerte
En cuanto al temor a la muerte, Epicuro lo consideraba un sin sentido, puesto que: «Todo bien y todo mal residen en la sensibilidad, y la muerte no es otra cosa que la pérdida de la sensibilidad misma». Sobre la muerte, lo que nos propone no es una teoría abstracta, sino, como muchos la han considerado, una sabiduría de vida, caracterizada por el optimismo y la admiración ante la existencia misma del mundo y del hombre. Esta afirmación de la vida fue encarnada por el mismo Epicuro, aun en los momentos finales de su vida, cuando afrontó con fortaleza y optimismo la enfermedad renal que finalmente lo llevó a la muerte.
3. El Temor al Futuro
Por último, carece de sentido temerle al futuro porque: «El futuro ni depende enteramente de nosotros ni tampoco nos es totalmente ajeno, de modo que no debemos esperarlo como si hubiera de venir infaliblemente ni tampoco desesperarnos como si no hubiera de venir nunca».
Y ya que el destino no existe, poseemos algunas cosas por el azar y otras por obra nuestra, y son estas últimas las que debemos atender para alcanzar la tranquilidad.