El Encuentro con los Molinos: Simbolismo y Contraste en Don Quijote de la Mancha

Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Lengua y literatura

Escrito el en español con un tamaño de 2,99 KB

El Episodio de los Molinos de Viento

En este célebre capítulo, Miguel de Cervantes busca mostrar el espíritu idealista de Don Quijote frente al realismo de Sancho Panza. Al principio, Don Quijote se siente afortunado porque encuentra un momento donde puede mostrar su valentía y coraje, refiriéndose a ello como «la aventura...».

Está convencido de que si ataca, está haciendo el bien, citando: «de gran ser...». Tiene tanta confianza que utiliza frases como «desafortunados», «faz» o «acertáramos a desear». Para referirse al enemigo, dice «mala simiente...». Cervantes consigue acercarse mejor al comportamiento exagerado de Don Quijote por medio de hipérboles como «fiera y desigual batalla» o «leguas».

Sancho no entiende lo que su amo le está diciendo y le pregunta: «¿Qué gigantes?». Su amo intenta explicarle, pero Sancho se da cuenta de que Don Quijote está mal y le dice: «Aquellos que allí...» para que entrara en razón. Pero Don Quijote se ofende y le dice: «Si tiene...» y va al ataque.

El protagonista, como piensa que vive en la época de la caballería andante, utiliza frases típicas como «non fu...». Cuando ya está llegando, se encomienda a su bella dama y luego embiste al molino. Fue un golpe tan duro el que recibió que dice que «fue rodado...».

Cuando Sancho llega, regaña a Don Quijote por no haberle hecho caso: «¿No le dije...?». Don Quijote busca una explicación y le da un doble sentido:

  • Primero, dice que las cosas de las guerras están sometidas a cambios.
  • Segundo, afirma que fue el sabio Frestón quien transformó los gigantes en molinos para quitarle la gloria del vencimiento.

En este capítulo se contrasta la personalidad de Don Quijote, que se muestra como idealista, transforma la realidad, quiere hacer el bien y está loco; esto se ve especialmente cuando entra en batalla. Sancho, sin embargo, tiene sentido común, encarna el realismo y regaña a su amo por no obedecerlo.

Cervantes intenta reproducir una relación entre Sancho y Don Quijote que en el siglo XVII ya no se daba: la relación feudal señor-vasallo ya no existía. En esta parte de la historia, Cervantes intenta burlarse de los libros de caballerías porque a Don Quijote le pasa todo lo opuesto a lo que dicen.

Consecuencia de la Locura Quijotesca

Alonso Quijano se convence de que es un caballero andante. Don Quijote cree que todo lo que leyó en los libros de caballerías es real y que lo que cuentan los libros pasó. Cree que es posible en su época resucitar la vida caballeresca, con sus ideas de justicia y equidad.

Los motivos por los que decide hacerse caballero son para aumentar su honra y para beneficio de los demás. Como bien dice Henri Bergson: «Una persona normal piensa en función de lo que ve; Don Quijote es al revés: ve en función de lo que piensa». Si él piensa en gigantes, él ve gigantes.