Educación literaria y formación lectora: competencia, interpretación y enseñanza de la literatura
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Educación literaria y formación lectora
La competencia literaria
La competencia literaria nos enseña a construir el sentido de los textos, y no puede ceñirse únicamente al proceso de enseñanza-aprendizaje. Según Mendoza, su desarrollo es un objetivo fundamental de la educación literaria.
Finalidad de la educación literaria
Para Colomer, la finalidad de la educación literaria es contribuir a la formación de la persona. La idea es progresar en la capacidad de interpretación de las personas.
Según Cerrillo (2005), el valor educativo de la literatura se encuentra actualmente dominado por la tecnología y los medios de comunicación.
El valor de la literatura
- Muñoz Molina: la literatura es un lujo de primera necesidad, porque hace posible el conocimiento crítico del mundo y de la persona.
- Julián Marías afirmaba que la literatura ha sido siempre el gran instrumento de interpretación de formas de vida y la base de la inteligibilidad de la historia.
- Dario Villanueva sostiene que el método inmediato y urgente que debe ser rescatado para la enseñanza de la literatura es el de la lectura.
Perspectivas teóricas sobre la enseñanza literaria
Daniel Pennac y Gianni Rodari, en Gramática de la fantasía, señalan que, al margen de las teorías de la literatura, se han resaltado los valores de su enseñanza.
Sánchez Corral (1999) afirma que estamos convencidos del papel de la literatura en el desarrollo de las capacidades de las personas, admitiendo que los textos literarios son más necesarios que nunca.
Colomer considera que el concepto de educación literaria debería reemplazar definitivamente a la concepción de literatura.
Equipo Peonza responde aludiendo a la necesidad de entender y afrontar nuevas funciones para la lectura.
Italo Calvino se refiere a la utilidad de la lectura de clásicos para abordar la lectura en las aulas.
Asimismo, el Equipo Peonza afirma que el simple y complejo placer de leer se convierte en un argumento para expresar que la preocupación de hacer algo útil da lugar a que suceda algo en nosotros.
Lectura auténtica y placer lector
Teresa Colomer plantea que la creación de situaciones de auténtica lectura y placer, que no conduzcan sistemáticamente al ejercicio escolar, sería el punto de partida para empezar con la lectura literaria.
Historia de la enseñanza de la literatura
Josep Ballester y Noelia Ibarra (2009) ofrecen un breve recorrido histórico sobre la enseñanza de la literatura en el siglo XX.
Autores como Rincón y Sánchez Enciso (1987), Cerrillo (1990), González Nieto (1998), Meix (1994), Colomer (1994/96), Ballester (2007) y Bordons y Díaz Plaja (2004) coinciden en que resulta imposible olvidar que el modelo educativo se adopta en cada momento respondiendo a la función de la sociedad.
Modelos didácticos
Colomer (1996) habla de tres modelos didácticos:
- El aprendizaje del discurso oral y escrito.
- El patrimonio histórico y colectivo.
- El análisis e interpretación del texto.
Badía y D. Cassany hablan de una educación ética, estética, cultural y lingüística, que incluye el saber, el saber hacer, el saber cómo se hace, el opinar y el sentir.
La competencia literaria como paso previo
Cerrillo (2007) sostiene que la competencia literaria se convierte en el paso previo e imprescindible para la educación literaria.
El papel del receptor
Mendoza (1996) destaca el papel fundamental del receptor. El acto de lectura es un proceso dinámico en el que el lector es el constructor del sentido del texto.
Las teorías literarias más importantes fueron:
- Semiótica literaria.
- Pragmática literaria.
- Teoría empírica de la literatura.
- Estética de la recepción, donde el texto se convierte en unidad comunicativa fundamental del lenguaje, el receptor pasa a ser el protagonista, el acto de audición es un proceso complejo y el desarrollo de la competencia literaria es el objetivo fundamental.
Enfoques metodológicos
Josep Ballester y Noelia Ibarra (2009) explican que, en un principio, el esfuerzo por definir los procedimientos de la didáctica de la literatura estuvo formado por el tridente autor, obra, lector, pilar del sentido teórico y práctico.
Las propuestas metodológicas y enfoques más representativos son:
- Eje diacrónico de la historia literaria.
- Talleres de escritura.
- Organización temática.
- Comentario de textos.
- Literatura comparada.
- Análisis de textos literarios.
- Diversidad de estrategias para el fomento de la lectura.
- Estudio de los componentes morfológicos literarios.
El horizonte de expectativas del adolescente
Lomas (1996) señala la voluntad del profesor de acercarse al horizonte de expectativas de adolescentes cada vez menos selectos y más interesados, en su calidad de depredadores audiovisuales, consumidores de otros usos comunicativos más vulgares y de otras literaturas.
Del antiguo al nuevo enfoque
Cassany, Luna y Sanz y Lomas explican que el antiguo enfoque pretendía dar información sobre la historia, los autores y las obras, mientras que el nuevo enfoque se basa en la conexión de la obra y del propio lector con una tradición literaria.
Ahora, el profesor no debe dar información sobre un autor, sino proponer actividades variadas.
Lomas apunta que, desde los años 80, la educación literaria no se concibe como antes: el texto aparece como un tipo específico de uso comunicativo mediante el cual las personas dan sentido a su propia experiencia. Por ello, en la actualidad los últimos enfoques ponen atención en la construcción escolar de hábitos lectores y en la conveniencia de utilizar otros criterios en la selección de obras de lectura (Pennac).
La capacidad de leer
Mendoza (2012) afirma que saber leer es una capacidad que conlleva el dominio de otras subcompetencias específicas.
Pressley (1999) señala que el buen lector, antes de leer, tiene claro qué va a sacar del texto y por qué lo lee; durante la lectura va haciendo deducciones conscientes, automáticas o inconscientes.
Experiencias iniciales con la literatura
Cerrillo (2005) indica que las experiencias iniciales con la literatura posibilitan la construcción de un mundo imaginario propio.
Sánchez Corral (1999) señala que una de las consecuencias generadas por la autonomía del discurso artístico es la posibilidad de experimentar el placer de las formas, como sucede cuando la palabra queda a merced del niño, que la usa sin tener en cuenta los significados referenciales, con la finalidad de crear un clima propicio para que se desarrolle el juego en el que va a participar. La nueva sociedad tiene demandas nuevas.
La lectura como descubrimiento
Martín Garzo (2004) afirma que a los libros se llega como a las islas mágicas de los cuentos: no porque alguien nos lleve de la mano, sino porque nos salen al paso. Eso es leer: llegar inesperadamente a un lugar nuevo, como una isla perdida que no sabíamos que pudiera existir y cuyo contenido no podemos prever.
Lectura y formación del juicio
Jacqueline de Romilly (1999) sostiene que el lector se habrá acostumbrado a la diversidad de juicios posibles y al contraste de los distintos sentimientos; habrá tenido que elegir, formar una opinión previa, ilustrada, madura y personal.