Ecosistemas Vegetales de España: Pisos Altitudinales y Biodiversidad

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La Vegetación Natural de Montaña: Los Pisos Altitudinales o Cliserie

La altitud, como factor climático fundamental, modifica significativamente el clima, provocando un descenso de las temperaturas y un aumento de las precipitaciones, que frecuentemente se manifiestan en forma de nieve. Por ello, la vegetación en las zonas montañosas se escalona en altura, adaptándose a las diversas condiciones climáticas. A estos estratos o niveles de vegetación se les conoce como cliserie o catena.

En la España peninsular, identificamos dos tipos generales de cliserie, que a su vez dan lugar a variaciones locales adaptadas a las condiciones específicas de cada macizo montañoso:

Tipos de Cliserie en la España Peninsular

  • La Montaña Alpina: Pirineos

    Propia de los Pirineos, esta cliserie sigue una secuencia similar a la de los Alpes, caracterizada por los siguientes pisos de vegetación:

    • Piso Basal: Corresponde a la vegetación natural de la zona, que varía desde el bosque oceánico en el oeste hasta el bosque mediterráneo en el este.
    • Piso Subalpino: Se extiende aproximadamente entre los 1.200 y 2.400 metros de altitud. Está formado principalmente por coníferas (como el abeto, pino silvestre y pino negro), asociadas con hayas en la zona occidental. El sotobosque es denso, con especies de hoja perenne como rododendros y enebros.
    • Piso Alpino: Ubicado entre los 2.400 y 3.000 metros de altitud aproximadamente, se compone de prados naturales que permanecen cubiertos por la nieve durante 7 u 8 meses al año. Tradicionalmente, han servido como pastizales de verano para el ganado.
    • Piso Nival: A partir de los 3.000 metros, se caracteriza por la presencia de nieves permanentes o roca desnuda. En este piso, solo prosperan pequeñas plantas rupícolas, que crecen en las grietas de las rocas.
  • Las Demás Zonas Montañosas Españolas

    En el resto de las cadenas montañosas españolas, el piso subalpino de coníferas no está presente. Tras la vegetación basal (robles y hayas en el clima oceánico, encinares en el mediterráneo), la secuencia varía:

    • En la montaña oceánica: Se pasa a un piso supraforestal, formado por matorral resistente similar a la landa, y sobre este, los prados de montaña, seguidos por los neveros y la roca desnuda.
    • En la montaña mediterránea: Del bosque se transita a un matorral progresivamente más empobrecido y, finalmente, a la roca. Los prados son escasos, salvo en el fondo de algunos valles.

La Vegetación Natural de las Islas Canarias

La principal característica de la vegetación canaria es el elevado número de endemismos. Este fenómeno se debe al aislamiento geográfico de las islas, lo que ha propiciado la aparición de especies exclusivas, incluso de una sola isla. La vegetación se escalona, en líneas generales, de la siguiente forma:

  • Piso Basal: Hasta los 500 metros de altura. Hoy en gran medida deforestado, aún cuenta con especies emblemáticas como el drago y diversas palmeras, aunque lo más abundante es el matorral xerófilo.
  • Monteverde: Entre los 500 y 1.200 metros. Lo más destacado es el bosque de laureles (laurisilva), que aprovecha las laderas favorecidas por la humedad que aportan los vientos alisios. Gran parte de este bosque se ha perdido, siendo reemplazado por matorrales como los brezales.
  • Bosque de Coníferas: Entre los 1.200 y 2.000 metros. Destaca una especie propia y adaptada a la menor humedad y al frío: el pino canario, que forma densos bosques.
  • Por encima de estas altitudes, se encuentran praderas de alta montaña y zonas de roca desnuda.

La Vegetación de Ribera

En las orillas de ríos y humedales, crece una vegetación densa y exuberante. Al disponer de humedad de forma continua, esta vegetación puede estar formada por especies no habituales en la zona circundante si esta es seca, como sauces o alisos, acompañados de un importante sotobosque arbustivo.

Esta vegetación de ribera es de gran importancia ecológica, ya que, además de formar un ecosistema propio y singular, protege a los ríos de la erosión de sus márgenes y sirve de refugio vital para muchas especies animales en épocas adversas, al crear un microclima más suave y estable.