Benveniste: Historia y Discurso, y la arquitectura discursiva del ensayo literario

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Resumen

El texto expone la distinción de Émile Benveniste entre Historia y Discurso, con sus correspondencias temporales (aoristo frente a passé composé). A continuación analiza la mixtura autobiográfica señalada por Starobinski y el valor del ensayo como discurso ejecutivo no ficcional, cuya fuerza reside en la ejecución del autor en el presente de su formulación.

Puntos clave

  • Benveniste distingue la enunciación histórica (relato de hechos pasados) del Discurso (enunciación con locutor, oyente e intención de influir).
  • El aoristo corresponde al tiempo de la Historia; el passé composé, al tiempo del Discurso.
  • Starobinski veía en la escritura autobiográfica una mixtura de Historia y Discurso.
  • En el ensayo prevalece el tiempo del Discurso: la enunciación es el punto dominante.
  • El valor literario del ensayo está en la ejecución de sus afirmaciones como arquitectura, no en su exactitud factual.
  • El ensayo es un Autor no ficcional, a diferencia de otras escrituras del yo que ficcionalizan la instancia del Discurso.

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La Distinción Fundamental: Historia frente a Discurso según Benveniste

Ahora podemos llegar a la clásica distinción de Émile Benveniste sobre Historia y Discurso. Distinguió la enunciación histórica como relato de acontecimientos pasados, del Discours, como enunciación que supone un locutor y un oyente y la intención del primero de influir sobre el segundo.

Correspondencia Temporal y Aspectual

  • El aoristo, el pasado simple, sería el tiempo de la Historia.
  • El passé composé, con una aspectualidad en la que permanece presente el acto locutivo, sería el tiempo del Discurso, donde no solo no desaparece la enunciación, sino que todo cobra relieve a partir de ella.

Starobinski y la Mixtura en la Escritura Autobiográfica

Jean Starobinski advirtió que la escritura autobiográfica era, desde el punto de vista locutivo, una mixtura de los dos tiempos, en la medida en que el autógrafo remite a los hechos y a su vivencia. El ensayo da un paso más, y deshace tal mixtura, para hacer que prevalezca el tiempo del Discurrir mismo, de la enunciación como punto dominante de la nueva forma.

En un ensayo no nos importan tanto las cosas como fueron para un autor, que pudo por ello, en el nivel de los hechos, equivocarse por el avance de los conocimientos en cada uno de los asuntos.

El Valor Arquitectónico del Ensayo

La Tensión Discursiva y la Ejecución

Si hacemos desaparecer la Tensión discursiva del Autor, no hay ensayo que resista el paso del tiempo. Por ello, el valor literario de su forma no se dirime nunca en el compás de sus afirmaciones erróneas, sino en la ejecución de tales afirmaciones como arquitectura. Así que el Ensayo compartiría con la lírica una temporalidad del Discurso que emerge como fuerza ejecutiva en el presente de su formulación y cobra desde ese presente toda su fuerza.

El Ensayo como Discurso Ejecutivo No Ficcional

Particularidad del Ensayo frente a Otras Escrituras del Yo

Habría una diferencia que acotaría una particularidad del Ensayo como forma del Discurso ejecutivo. En tanto que otras escrituras del yo implican una construcción ficcionalizada de la instancia del Discurso, el Ensayo sería aquella escritura del yo no susceptible de ser ficcionalizada, es decir, que impone su resistencia a que se separen las categorías de la Enunciación y la del Autor.

La Persona del Autor en el Ensayo

J. M. Pozuelo no quiere decir que el YO no sea una construcción del Libro, pero es un Autor no ficcional, aunque su «Persona» como individuo histórico pueda velarse tras la apropiación que de ella hace el Discurso. Pero no es una forma ficcional. Todo en los ensayos remite a un Autor en la ejecución de su Discurso, y esa ejecución referida a su intervención sobre un asunto es fundamental en la pervivencia de su forma.

Preguntas frecuentes

¿Qué distingue Benveniste entre Historia y Discurso?

Benveniste llama Historia a la enunciación que relata acontecimientos pasados, y Discurso a la enunciación que supone un locutor y un oyente y la intención del primero de influir sobre el segundo. La diferencia se manifiesta en los tiempos verbales empleados.

¿Qué tiempo verbal corresponde a la Historia y cuál al Discurso?

El aoristo, o pasado simple, corresponde a la Historia. El passé composé corresponde al Discurso, porque en él permanece presente el acto de locución.

¿Por qué el ensayo no es una forma ficcional?

Según el texto, en el ensayo todo remite a un Autor que ejecuta su discurso, y esa ejecución es fundamental para la pervivencia de la forma. Su Persona puede velarse tras el discurso, pero no se construye como ficción.

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Test

1. ¿Qué tiempo verbal, según Benveniste, pertenece a la Historia?
2. ¿Qué caracteriza la enunciación del Discurso según Benveniste?
3. ¿Qué advirtió Jean Starobinski sobre la escritura autobiográfica?
4. Según el texto, ¿dónde reside el valor literario del ensayo?
5. ¿Qué diferencia al ensayo de otras escrituras del yo?
6. Según J. M. Pozuelo, ¿qué relación tiene el YO con el Libro en el ensayo?

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