Discapacidad Motora: Poliomielitis, Espina Bífida y Parálisis Cerebral

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Discapacidad motora

Poliomielitis

También conocida como mal de Heine-Medin, es una enfermedad infecciosa causada por un virus que entra por vía alimenticia. Si el virus se difunde por la sangre, alcanza el sistema nervioso y la sustancia gris de la médula espinal. Su proliferación en las células nerviosas motoras del asta anterior provoca su destrucción y la consiguiente pérdida motriz.

Esta lesión no se regenera, por lo que se define como parálisis flácida de los músculos. El pronóstico varía según la localización y extensión del daño.

Relación con la personalidad y aspectos psicológicos

Se intentó establecer una relación entre la discapacidad física y la personalidad, pero no existen evidencias concluyentes. No obstante, los niños con discapacidad adquirida presentan menor autoestima y autonomía, así como mayor ansiedad e hipocondría.

Influyen factores como las características psicológicas previas a la enfermedad, los efectos de la enfermedad, la reacción ante la misma y las reacciones de los demás.

Intervención educativa

  • Suprimir barreras arquitectónicas.
  • Favorecer la movilidad.
  • En caso de desfase por hospitalización, realizar repasos y adaptaciones curriculares.

Espina bífida

Es una deformidad morfológica y congénita de la columna vertebral debida a un cierre atípico del tubo neural durante la gestación, o a la rotura de un tubo ya cerrado.

Tipos según la abertura

  • Espina bífida oculta: una o más vértebras presentan fisura en sus arcos vertebrales, sin caída ni desplazamiento de la médula. No provoca secuelas motrices y solo se aprecia mediante exploración radiográfica.
  • Meningocele: alteración en una o más vértebras, comúnmente en la zona lumbar o sacra, que da lugar a un quiste en las meninges. Sus consecuencias son leves.
  • Lipomeningocele: el quiste contiene tejido lipomatoso que penetra en el conducto medular a través del orificio raquídeo, produciendo compresión y secuelas neurológicas.
  • Mielomeningocele: la médula espinal y las raíces sensitivo-motoras se encuentran formando parte de la tumoración. Provoca parálisis motora, pérdida del control esfinteriano y ausencia de sensibilidad por debajo de la lesión.
  • Raquisquisis: ausencia de fusión de los arcos neurales, con amplia exposición del tejido nervioso. Provoca la muerte.

Secuelas orgánicas

  • Hidrocefalia: aumento del volumen craneal por obstrucción del líquido cefalorraquídeo en los ventrículos cerebrales. Requiere intervención quirúrgica para implantar válvulas que deriven el líquido al corazón o al abdomen.
  • Neurológicas: parálisis de las extremidades inferiores, según la localización: región sacra (pies, vejiga, ano), lumbosacra (rodillas, pies), lumbar (cadera, pies) o dorsolumbar (pelvis y extremidades inferiores).
  • Ortopédicas: alteraciones de alineación como lordosis (curvatura hacia delante de la columna, con flexión de cadera), escoliosis (desviación lateral) y cifosis (curvatura en el plano sagital con concavidad anterior, que provoca sensación de inestabilidad). También malformaciones de columna, cadera (luxación paralítica, deformidad de flexión y de rotación) y pies (equino, equinovaro, talo).
  • Urológicas e intestinales: incontinencia de esfínteres.

Secuelas psicológicas

El alumnado puede presentar dificultades de aprendizaje y de adaptación social. La hidrocefalia no controlada afecta a las funciones intelectuales. Son características la ansiedad, la inestabilidad emocional y una mayor capacidad verbal que no verbal.

Intervención educativa

Se busca conseguir el máximo de independencia funcional, autonomía e integración social, mediante la escuela ordinaria. Es necesario garantizar el acceso, eliminar barreras, adaptar el mobiliario y los horarios por incontinencia, coordinar al profesorado con los profesionales y elaborar Adaptaciones Curriculares Individualizadas (ACI). La rehabilitación debe iniciarse desde el primer día, con estimulación precoz.

Parálisis cerebral

Agrupa múltiples trastornos y alteraciones en el control motor. Es una discapacidad motora causada por una afectación cerebral que provoca pérdida de la motricidad voluntaria. Se trata de una lesión definitiva y permanente, no progresiva ni evolutiva.

Criterios de clasificación

Según la etiología, las causas pueden ser prenatales, perinatales o postnatales.

Según la topografía corporal:

  • Paraplejia: afecta a las extremidades inferiores.
  • Tetraplejia: afecta a las cuatro extremidades.
  • Monoplejia: afecta a una extremidad.
  • Diplejia: afecta a las piernas y parcialmente a los brazos.
  • Triplejia: afecta a tres extremidades, con un brazo menos afectado que los otros cuatro miembros.
  • Hemiplejia: afecta al brazo y la pierna de un mismo lado.

Según los efectos funcionales:

  • Espasticidad: aumento del tono muscular por lesiones del sistema piramidal, encargado de los movimientos voluntarios. También afecta a los músculos de la cara y al lenguaje oral, que resulta disártrico.
  • Atetosis: dificultad para controlar y coordinar los movimientos voluntarios, con movimientos parásitos no deseados.
  • Ataxia: disminución del tono postural y muscular por lesión del cerebelo. Impide medir distancias, fuerza y dirección de los movimientos, que resultan lentos y torpes.
  • Mixta: combinación de las anteriores.

Según el nivel de afectación:

  • Leve: habla y camina con normalidad, aunque con movimientos lentos y torpes.
  • Moderada: marcha inestable, habla imprecisa, descoordinación y dificultad en el control manual.
  • Severa: no camina, no tiene control motor y el habla está muy afectada.