La dictadura de Primo de Rivera y el ocaso del reinado de Alfonso XIII (1923-1925)

Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 5,14 KB

La dictadura de Primo de Rivera: el final del reinado de Alfonso XIII y las causas del golpe de Estado

En el verano de 1923 ya había rumores sobre un golpe de Estado, pero las circunstancias que llevaron a la dictadura fueron varias. Por un lado, las consecuencias de Annual provocaron en los militares la exigencia de un cambio de timón político y, en la opinión pública, la indignación y la oposición a la continuidad de la guerra. Ante la negativa del Gobierno de aumentar los gastos militares para financiar la contienda, varios jefes militares se sumaron al golpe, entre ellos los africanistas. Además, la decisión de disolver las Juntas de Defensa en 1922 contribuyó a crispar la situación en los cuarteles.

Causas principales

  • Agravio militar y fracaso en Marruecos: el impacto de Annual y la gestión de la guerra.
  • Descontento social y político: corrupción política, alza de precios y el desgaste del régimen.
  • Tensión regional: el auge del nacionalismo en el País Vasco y Cataluña.
  • Ascenso de la izquierda: crecimiento de socialistas y republicanos y, en 1921, la creación del Partido Comunista Español.
  • Actitud del rey: el apoyo implícito del rey Alfonso XIII al no oponerse al golpe y su lenta reacción, que contribuyeron a afianzar el pronunciamiento.
  • Contexto internacional: el triunfo de la revolución rusa y la implantación del comunismo en 1917, la instauración de un gobierno fascista en Italia en 1923 y el predominio de gobiernos autoritarios en Centroeuropa, factores que alentaban movimientos radicales y militaristas.

Se empezó a pensar que un gobierno autoritario podría frenar definitivamente la protesta social y el auge del nacionalismo. La opinión pública estaba desengañada del régimen y exasperada por la corrupción política, el alza de precios y la cuestión marroquí.

El golpe de 1923 y la formación del Directorio Militar (1923-1925)

En junio de 1923, un grupo de generales llegó al acuerdo de dar un golpe de Estado e instaurar un “gobierno fuerte” con Primo de Rivera, capitán general de Cataluña, a la cabeza. Primo de Rivera se sublevó el 12 de septiembre contra el Gobierno; el golpe triunfó gracias, primero, al silencio y, después, a la ayuda del rey Alfonso XIII.

El nuevo régimen militar se presentó como un paréntesis transitorio de curación. Sin embargo, las primeras medidas adoptadas se orientaron a implantar una dictadura férrea de carácter militar. Primo de Rivera fue nombrado ministro único, a quien asistía, a título consultivo, un Directorio Militar compuesto exclusivamente por jefes del Ejército.

Sus primeras medidas fueron:

  • Declarar el estado de guerra en todo el territorio.
  • Sustituir a todos los gobernadores civiles por militares.
  • Decretar la suspensión de las garantías constitucionales.
  • Disolver el Congreso y la parte electiva del Senado.
  • Establecer la censura de prensa.

Aun así, el régimen tuvo bastante respaldo popular, hasta que en enero de 1924 comenzó un proceso de institucionalización que duraría hasta diciembre de 1925. A esta etapa se le conoce como Directorio Militar (1923-25).

Política social, obra pública y orden público

Durante el régimen se produjeron algunos avances, tales como las inversiones en riegos, alcantarillado, obras públicas y dotaciones sanitarias y escolares. Para reforzar las fuerzas de orden público se creó un cuerpo auxiliar y contrarrevolucionario, protegido por la Ley de Jurisdicciones; sin embargo, fuera de Cataluña apenas llegó a tener implantación.

El problema regionalista fue uno de los grandes fracasos de la dictadura. Al principio la burguesía catalanista apoyaba el golpe; sin embargo, para Primo de Rivera el regionalismo y el separatismo eran lo mismo. Prohibió el uso de la bandera y el himno catalán, y los políticos catalanes fueron retirándole su apoyo.

El resto de la burguesía moderna vio la dictadura como un freno a la clase obrera y una limpieza de los antiguos partidos, y llegó a denominar a Primo de Rivera el “cirujano de hierro”. En la cuestión del orden público, Primo de Rivera consideraba que tanto el movimiento obrero como las acciones anarquistas constituían delincuencia. En una primera etapa hubo varias ejecuciones y encarcelamientos y, finalmente, las protestas desaparecieron. Solo el PSOE y la UGT aceptaron y colaboraron en los primeros años de gobierno.

El gran éxito de la dictadura fue acabar con la guerra de Marruecos. En una operación conjunta entre Francia y España se llegó a la victoria tras el desembarco de Alhucemas, que colocó a Primo de Rivera en la cumbre de su prestigio.