Culteranismo y Conceptismo: Estilos Literarios del Siglo de Oro
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 3,67 KB
Culteranismo: Belleza Artificial y Aristocratismo Literario
El culteranismo, término originalmente despectivo derivado de una imitación de "luteranismo", implica una noción de herejía estética. Esta tendencia aspira a crear un universo de belleza absoluta, aunque artificial, que atiende principalmente a los valores sensoriales y a la creación de un exquisito lenguaje poético. Representa una forma de aristocratismo literario cuyo destinatario es un lector cultivado y sensible.
Al igual que la lírica del siglo XVI, utiliza la metáfora, neologismos, hipérbaton y alusiones a la mitología con mayor profusión y complicación. La utilización de la metáfora responde al deseo de esquivar los aspectos más desagradables de la realidad cotidiana, para quedarse solo con los matices que ofrecen algún valor estético. El lenguaje culto se basa en el empleo masivo de latinismos y neologismos, el uso constante del hipérbaton, y abundan las alusiones a la mitología, volviendo a los clásicos y situándose en un mundo bellamente irreal e ideal.
Don Luis de Góngora: Máximo Exponente del Culteranismo
El estilo culterano desarrollado por Don Luis de Argote y Góngora llegó a ser dominante en esta vía estética y no fue superado en todo el Siglo de Oro. Entre sus obras destacan:
- Letrillas y romances: En este género alcanza su mayor éxito y popularidad. Son clasificadas como obras sencillas, aunque no lo parezca.
- Sonetos: Cultiva frecuentemente el tópico del carpe diem, entre otros que dedica a la brevedad engañosa de la vida.
- Grandes poemas: Fábula de Polifemo y Galatea, Soledades y el Panegírico al Duque de Lerma.
Aparte de su obra poética, Góngora escribió sin fortuna algunas piezas dramáticas como El doctor Carlino.
Conceptismo: Ingenio y Agudeza en el Lenguaje
El conceptismo se basa en las asociaciones ingeniosas de ideas o palabras. Al poeta conceptista le interesa reflejar la sutileza en el pensar y la agudeza en el decir. A diferencia del culteranismo, no persigue un aristocratismo expresivo, sino que se afinca al lenguaje coloquial, creando palabras nuevas, nuevos recursos para las palabras ya conocidas o generando nuevas palabras. Mientras el culteranismo se nutre de las figuras retóricas fonéticas y morfosintácticas, el conceptismo prefiere la semántica, trabajando con el sentido del discurso.
Don Francisco de Quevedo: Figura Central del Conceptismo
Don Francisco de Quevedo y Villegas es la figura conceptista por excelencia, aunque en su obra completa se encuentran representados todos los géneros. En su obra, lo importante no es la originalidad de sus temas, sino el proceso de radicalización y profundización de los tópicos tradicionales. No fue innovador, sino un revolucionario de las letras.
En sus poemas amorosos, Quevedo trata poemas de una gran densidad conceptual: el amor no está tomado como objetivo, sino como pretexto, como evasión del paso del tiempo (Amor constante más allá de la muerte). En sus poemas metafísicos se refleja la preocupación por la muerte y el más allá, es decir, por la existencia y el sentido de la muerte más que por la vida eterna. Estos poemas no rechazan la expresión coloquial y el léxico no poético (¡Ah de la vida!... ¿Nadie me responde?). También en los poemas religiosos se encuentran sus poemas más agónicos y angustiados (Cuando me vuelvo atrás a ver a los niños). El teatro es lo menos popular de su producción, aunque escribió entremeses de gran interés.