La Concepción del Ser Humano: Unión Sustancial de Alma y Cuerpo en la Filosofía Cristiana
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 2,61 KB
La Antropología Filosófica: La Integración de Fe y Razón
Su concepción del ser humano es coherente con su convencimiento de que no hay contradicción entre fe y razón; por eso, sus dos fuentes antropológicas son la doctrina cristiana y la tradición griega procedente de Platón y Aristóteles, que la complementa.
Principios Fundamentales de la Naturaleza Humana
Sus principios fundamentales son los siguientes:
1. Unión sustancial del alma y el cuerpo
El ser humano es un compuesto sustancial de alma y cuerpo, y ambos interactúan de modo inseparable. El cuerpo forma parte de la esencia humana y es un elemento indispensable para el ejercicio pleno de las operaciones racionales y sentimentales. Por el cuerpo percibimos y sentimos, aunque en plena interacción con el alma.
2. Unicidad del alma
El alma es una sola y su función es ser forma sustancial del cuerpo; esto es, constituye el principio vital y determinante de todas las operaciones humanas. Se encuentra en todo el cuerpo y es el principio de coherencia y de unidad en el ser y el obrar humanos. Siendo única, tiene cinco potencias específicas con estas funciones:
- Vegetativa
- Sensitiva
- Apetitiva
- Motriz
- Intelectiva
Su función más específica es la intelectiva, quedando las demás supeditadas a su dominio. El ser humano está dotado de voluntad o potencia apetitiva, por la que tiende hacia el bien. Ningún ser actúa contra sí mismo, pues incluso cuando escoge el mal, lo hace pensando que es un bien para él.
3. Origen y subsistencia del alma
Aunque el alma está unida sustancialmente al cuerpo, no se origina del mismo modo. No se hereda ni se transmite, sino que es creada por Dios singularmente en cada ser humano. Eso quiere decir que es una sustancia que puede subsistir por sí misma, con independencia del cuerpo, después de la muerte, aunque ya sin funciones humanas.
El alma se manifiesta como conciencia. Por ella nos reconocemos como la misma persona, a pesar de los cambios que experimentamos a lo largo de la vida. Las características del alma son la simplicidad (o falta de composición) y la espiritualidad, porque sus actos, como es la actividad racional, no son materiales. Como solo lo compuesto y material puede corromperse, el alma es incorruptible.