El Cantar del Mio Cid: Héroe, Virtudes y Contexto Histórico
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Temas Principales y Secundarios en el Cantar del Mio Cid
Temas Principales
Las **virtudes castellanas** de un héroe nacional (**el Cid**): sobriedad, desinterés, religiosidad, valentía, actitud justiciera, respeto por el vínculo de vasallaje, y sentimiento de fama y honra.
Temas Secundarios
Amor familiar, honor y venganza.
Personajes Clave del Cantar
Personajes Principales
- **Mio Cid:** Se caracteriza por ser moderado, desterrado, fiel vasallo, buen esposo, buen padre, generoso con sus vasallos y enemigos, afectuoso, cortés y dado a vencer en las supersticiones.
- **Álvar Fáñez:** Es sobrino del Cid y su mano derecha. Participa en dos atributos esenciales: fidelidad y valentía.
- **Martín Antolínez:** Vasallo del Cid y vencedor de Diego González en la corte de Toledo.
- **Pedro Bermúdez:** Sobrino del Cid; vencedor de Hernán González en el duelo en la corte.
- **Muño Gustioz:** Hombre del Cid que parte a pedir justicia al rey después de la afrenta de los infantes de Carrión.
- **Diego y Fernán González:** Infantes de Carrión y yernos del Cid. Miembros de la nobleza.
- **Alfonso VI, Rey de Castilla y León:** Mal aconsejado por cortesanos, mantiene con el Cid una relación compleja y posee una conducta arbitraria.
- **Jimena:** Dama medieval pudorosa y honrada.
Circunstancias Subyacentes en la Obra
Reglas que vinculan al personaje: El rey, y no el vasallo, es quien puede disolver el vínculo. De ahí que la actitud generosa del Cid es importante al dejar en libertad a sus hombres.
Movilidad social en España: El ascenso social podía producirse por las riquezas obtenidas en batallas.
Legislación Medieval: El nombramiento del obispo sin consultar al papa.
Las costumbres de la época: La barba era intocable en el hombre como símbolo de honor, confianza en los agüeros, el sentimiento de familia como el sentido de poseer un concepto amplio que incluyera sobrinos, primos y parientes lejanos; la utilización de armas y vestimentas para la guerra; la imagen de la mujer como sumisa y dependiente de su marido, representando el prototipo de la mujer ideal.
Las gestas y su público: A través de los recursos que el juglar utilizaba constantemente en el poema (veréis, oíd, etc.), se influye en la presencia de un auditorio dado a escuchar las gestas medievales. Estas intentaban transmitir al pueblo los principales acontecimientos, haciéndolos partícipes de los mismos.
Análisis de las Tiradas
Tirada 1
El Cid convoca a sus vasallos para su destierro. Rodrigo Díaz de Vivar (el Cid) parte con ellos y se despide de Vivar. Lo acompañan por toda clase de paisajes. Se nota en esta tirada una profunda tristeza por abandonar su lugar y su familia (esposa e hijas). En el verso que dice “con los ojos llenos de lágrimas” es una forma épica del francés. Se hace hincapié en la religiosidad y, a pesar de ser desterrado, agradece a Dios. En el verso “honrado, honrado sea Dios, a esto me reduce la maldad de mis enemigos malvados”, hace alusión a los nobles quienes influenciaron al rey a desterrar al Cid.
Tirada 2
Rodrigo Díaz de Vivar (el Cid) sigue por el camino de Burgos y, a la salida de Vivar, ven una ceniza del lado derecho, lo que significa que retornarán a su lugar de partida con honor.
Tirada 3
Escuchando al juglar, entran de noche a Burgos, una ciudad desierta y atemorizada al ver al Cid en Burgos cabalgar con sus hombres. El pueblo no puede expresar su solidaridad con el Cid.
Tirada 4
Llama la atención el discurso impecable de una niña de 9 años al abrir la puerta al Cid. Así mismo, destaca la entrada del Cid a la iglesia de Santa María.
Mester de Juglaría
Se le llama así al género de poesía narrativa. Los autores de este período no son solo clérigos, sino también letrados o eruditos que no pertenecen a la iglesia, pero que eran doctos y sabían latín, y cuya ilustración la habían recibido en los conventos o monasterios, únicos centros donde se habían refugiado las artes y las ciencias en esa época. Los clérigos, hombres letrados que tenían facilidad para versificar, tomaban los santos casi siempre del lugar o la vida de Jesús y la Virgen. El mester de clerecía nace con Gonzalo de Berceo a principios del siglo XIII y llega a fines del siglo XIV.