Análisis Profundo de 'La Fundación' de Buero Vallejo: Temas, Estructura y Simbolismo
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Comentario Crítico de la Obra "La Fundación"
La obra La Fundación de Antonio Buero Vallejo pertenece al género literario Teatro. En concreto, es un drama.
Estructura y Ambientación
La obra está dividida en dos partes. Comienza in media res, es decir, en mitad de la historia. El lector va conociendo el pasado a través de referencias de los protagonistas. En conjunto, el drama tiene una estructura circular.
La Fundación no se encuadra en una época o un lugar determinado. La intención de Buero Vallejo es hacernos comprender que esta situación se puede dar en cualquier momento de la historia. Es algo que nunca dejará de suceder, incluso ahora. Los momentos del día están medidos de dos formas diferentes:
- A través de la ventana sabemos si es de día o de noche, aunque eso es inventado por Tomás.
- El momento del día real está marcado por la hora de comer, de dormir, etc.
Temas Centrales de la Obra
La Libertad frente a la Opresión
El tema principal de la obra es la libertad en contraposición al poder de la opresión. El autor utiliza el encarcelamiento político como símbolo de todo aquello que impide a las personas ser completamente libres. Critica la esclavitud encubierta bajo falsas apariencias de libertad a través del autoengaño. El ejemplo más claro es La Fundación, que representa, entre otras cosas, las ataduras de las que no somos conscientes pero que están ahí, alienándonos.
La Locura y la Enajenación
Otro tema que trata Buero Vallejo es la locura o la enajenación debida a trastornos psicológicos. Es un tema muy recurrente en toda su obra. Estos personajes se caracterizan porque:
- Su locura les permite conocer la realidad de una forma diferente.
- Están encerrados en su propio mundo, aislados.
- Suele ser una forma de evasión.
El caso de Tomás coincide de cierta manera con todas estas afirmaciones, ya que su mundo ficticio es una forma de escapar de la realidad que le atormenta. Sin embargo, su locura no le impide hacer apreciaciones muy certeras acerca de sus compañeros de celda, así como comprender de una forma inconsciente su situación, lo que se refleja en sus conversaciones imaginarias con Berta.
La recuperación de la cordura en Tomás supone una evolución moral: al ser consciente de su debilidad y deshacerse de sus falsas percepciones, el personaje de Tomás asume su papel en el mundo.
La Culpa y la Responsabilidad
La culpa es otro tema presente en La Fundación. Los culpables se dividen en dos categorías diferentes, según su culpa sea justificable o no.
Tipos de Culpables
La de Max no lo es, pues traiciona a sus compañeros de forma espontánea para obtener mejoras personales y paga su culpa con la muerte. Sin embargo, Asel y Tomás son culpables porque su debilidad humana les pudo ante la tortura.
Recursos Estéticos: El Simbolismo
La obra La Fundación recurre al símbolo como recurso estético. Los objetos, espacios y personajes tienen más de un significado: todo es lo que parece y algo más. Algunos de los símbolos más importantes de La Fundación son:
El Símbolo de La Fundación
La Fundación: es la falsa realidad donde vive Tomás para olvidarse de sus verdaderos problemas. La Fundación representa los sueños y las convicciones acomodaticias a las que nos aferramos para escaparnos de las responsabilidades. Su decoración (la estantería llena de libros, el ventanal, el teléfono, la televisión, etc.) puede asociarse a las conquistas de nuestra forma de vida moderna: la cultura, la comunicación, el bienestar, etc., tan imprescindibles como vacías si nos olvidamos de los que se quedan fuera de esto: los oprimidos, los excluidos, etc. De cierta manera, se trata del pan y circo, es decir, de las falsas seguridades que nos ofrece la sociedad para tapar las partes más oscuras del sistema.
A medida que el protagonista se va dando cuenta de la realidad, La Fundación se va convirtiendo en una cárcel. Así, Antonio Buero Vallejo nos da a entender de una forma pesimista que la vida es una prisión, y por lo tanto, nuestro mundo y La Fundación son lo mismo. Ante este descubrimiento, la actitud de huida hacia un mundo mejor resulta la única posibilidad ética que tenemos.