Sexenio Revolucionario

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Sexenio Revolucionario(1868-1874)
En estos momentos en Europa se da la unidad alemana (1861-1871), la unidad italiana (1859-1870) y la I internacional en 1984. En España el 19 de septiembre de 1868 el almirante Topete, se sublevó en Cádiz haciendo un llamamiento de apoyo a la población civil. El Manifiesto de la junta de Cádiz, inducía al derrocamiento de los Borbones, estas no cogieron a nadie por sorpresa, y la revolución triunfó sin apenas derramamiento de sangre. La revolución de septiembre significó la afirmación de un nuevo sentido del liberalismo, el fin del régimen de los generales de las décadas anteriores y el triunfo de la sociedad civil. En vista de ello, Isabel II, se encontró sin apoyo y optó por partir hacia Francia. El principal objetivo del gobierno provisional, fue la elaboración de una nueva constitución. Se convocaron Cortes Constituyentes con sufragio universal masculino ??mayores de 25 años??. Lo que supuso un drástico incremento de votantes respecto a cualquier convocatoria. Triunfó la coalición gubernamental, los republicanos obtuvieron una representación significativa, incluso una presencia del carlismo. La constitución recogía explícitamente el principio de la soberanía nacional y establecía la división de poderes, derechos y reunión y asociación y libertad de culto. El sufragio universal se incluía en la carta constitucional, estableciendo los mismos requisitos para ser elector o elegible. Había una constitución, pero España era una monarquía sin rey. Por ello se intentó solucionar provisionalmente la situación con la instauración de una regencia presidida por el general Serrano, mientras que primo de Rivera se hizo cargo de la dirección del gobierno. Descartada la vuelta de Isabel II de su exilio de Francia, Cánovas del Castillo comenzó a formar un partido Alfonsino para asegurar la defensa de los derechos del futuro rey, Alfonso XII. Mientras se iniciaba la búsqueda de un nuevo rey por las chancillerías europeas, resurgió el problema colonial, en 1868, Céspedes lanzó el grito de Yara.


El afán de primo de rivera, como jefe de Gobierno, fue intentar conciliar las distintas posiciones de los partidos hasta que hubiera un rey. Volvieron a resurgir los carlistas, que reclamaban los legítimos derechos a la corona de su rey, don Carlos, nieto de Carlos Maria Isidro; mientras que los republicanos se mostraron decididos a impedir el restablecimiento del régimen monárquico, por muy liberal y democrático que fuera. A finales de 1870, se solucionó la cuestión del rey, hecho quería vital para garantizar la estabilidad interna. Gracias a las buenas gestiones de primo, la casa presionó a Don Amadeo para que aceptara el trono de España. Este aceptó tras el consentimiento de las potencias europeas y por fin las cortes lo eligieron rey a mediados de noviembre. Cuando Amadeo conoció esta decisión, embarcó rumbo a Cartagena, donde llegó el 30 de diciembre. Fue entonces cuando se entero que primo había sido tiroteado tres días antes. La desaparición de la figura integradora de primo debilitando el principal apoyo de Amadeo; la oposición de las fuerzas monárquicas tradicionales alineadas con el carlismo y el nuevo partido alfonsino, además de los republicanos, se opusieron a Amadeo de Saboya. Después de repetidas elecciones generales y de crisis de gobiernos, don amadeo entrego su carta de abdicación. Inmediatamente, el congreso y el senado, proclamaron la república. En cuanto a la economía, los progresistas y los demócratas que dirigieron el país en este periodo pusieron en marcha una serie de medidas que buscaban ante todo el crecimiento económico. Así, se creo por fin la nueva unidad monetaria, la peseta. La nueva moneda, que constituía al real, tras el fracaso del intento de creación del escudo en 1856. Para responder a las demandas sociales se intentó llevar a cabo una reforma fiscal que suprimiera los odiados consumos, pero la reforma se frustró ante la resistencia de la burguesía y los apuros de la hacienda.