William Chaloner: El Maestro del Engaño en la Inglaterra de Isaac Newton
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William Chaloner: El Ascenso de un Truhán
Aquí tienes un resumen completo, estructurado y cronológico del fragmento correspondiente a la Parte II: El ascenso de un truhán del libro Newton y el falsificador de Thomas Levenson.
1. Orígenes e infancia en la Inglaterra rural
William Chaloner nació a mediados de la década de 1660 en una familia muy humilde de Warwickshire; su padre trabajaba como tejedor. Desde muy niño, mostró una inteligencia precoz, astuta y una inclinación natural hacia los engaños y las tretas.
Al ver que no tenía remedio para seguir una carrera formal, sus padres lo enviaron a Birmingham (una ciudad famosa por sus talleres de metalistería) para que aprendiera el oficio de fabricar clavos. El trabajo era duro, monótono y mal pagado, pero le dio a Chaloner un conocimiento técnico crucial sobre el manejo y la fundición de los metales. Cerca de 1680, abandonó a su maestro y decidió viajar a Londres a probar fortuna.
2. El violento e inaccesible Londres del siglo XVII
Al llegar a Londres, Chaloner se topó con una metrópolis gigantesca de 600.000 habitantes, caracterizada por el hacinamiento, la suciedad, un hedor insoportable y una altísima tasa de mortalidad. Pese a ser el motor económico del país, la ciudad era despiadada con los recién llegados:
- Barreras gremiales: Las corporaciones profesionales eran cerradas y endogámicas. Un artesano sin contactos ni credenciales (como Chaloner) estaba condenado al subempleo.
- El hampa organizada: El mundo criminal londinense también tenía su propia jerarquía rígida. Los delincuentes de élite eran los bandoleros a caballo, mientras que los recién llegados solían empezar como simples rateros o carteristas (foins y nips) en bandas organizadas que usaban sofisticados métodos de distracción.
3. Los primeros inventos y fraudes
Chaloner no tardó en explotar los márgenes de la legalidad de la vida urbana para sobrevivir. Su biografía registra una serie de ingeniosas (y lucrativas) transgresiones:
- Artilugios eróticos y juguetes: Aprovechando sus conocimientos metalúrgicos y la revolución tecnológica en la relojería de la década de 1670 (como el resorte espiral), fabricó relojes de hojalata baratos y "consoladores importados de Italia" que vendía en las calles.
- Falso curandero y vidente: Asociado con un cómplice, se hizo pasar por médico y adivino. Estafaba a la gente desesperada y a "muchachas mentecatas" ofreciéndoles consejos, medicinas fraudulentas e incluso localizando bienes robados (que a menudo él mismo orquestaba robar previamente). Tras ser investigado por un robo en 1690, huyó temporalmente a los suburbios de Hatton Garden.
4. El negocio de la ropa vieja (Japanner)
En su constante búsqueda de supervivencia, aprendió el oficio de japanner: aplicar un barniz o revestimiento negro opaco a objetos y prendas usadas. Chaloner comenzó a restaurar trajes viejos y andrajosos para revenderlos a los desamparados, aparentando que tenían cierto lustre. Aunque era un trabajo duro y mal pagado, le permitió dominar el arte de la doradura (aplicar capas finas y uniformes de metal sobre superficies), la técnica clave que usaría para dar el gran salto criminal.