La Voluntad de Poder y el Superhombre: Superación del Yo en Nietzsche
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La voluntad como afirmación y el superhombre
Los filósofos de la voluntad afirmaron que el querer es el núcleo de la realidad. Por lo tanto, la voluntad misma es más que el sujeto humano. La voluntad no es una facultad de la persona, sino la fuerza de la que surgen todas las cosas, y también los sujetos humanos.
Diferencias fundamentales: Schopenhauer frente a Nietzsche
Respecto de la voluntad, existe una importante diferencia entre Schopenhauer y Nietzsche:
- Para Schopenhauer: La voluntad es deseo. El deseo no tiene y busca; es negativo en cuanto que es pasivo.
- Para Nietzsche: La voluntad es poder. El poder pone lo que tiene, es decir, a sí mismo. Es puramente afirmativo o espontáneo, se extiende de modo universal y es siempre creciente.
La voluntad de poder es un querer que puede describirse según la secuencia siguiente: «quiero, quiero-querer, quiero-querer-más, quiero-querer-más-yo, etc.». Poder es querer más, y también querer todo.
La superación del yo y el ocaso
Aparentemente, el poder parece referirse al propio yo —en este caso el yo de Friedrich Nietzsche—. Pero no es así: Nietzsche no quiere significar su propio yo ni que el poder pertenezca a su propia voluntad de sujeto individual.
Zaratustra dice: «Yo amo a quienes no saben vivir de otro modo que hundiéndose en su ocaso». Hundirse en el ocaso es desaparecer el yo, sacrificarse. Para Nietzsche, la voluntad no es una facultad de la persona o del yo. No es el yo el que pone el querer, sino al revés: el querer es el que pone al yo, y lo destruye, es decir, lo hunde en el ocaso.
El tránsito hacia el superhombre
Además, si el querer no fuera más que el yo que quiere, entonces el querer no podría aumentar de modo creciente. Para querer siempre más, todo «yo» debe ser arrasado. Quien es capaz de querer más es porque «pasa al otro lado». Pero el otro lado no es ya humano, es más que el hombre.
Si el yo fuera lo principal, entonces no lo sería la voluntad y el ser humano actual no tendría que sacrificarse para que viniera el superhombre. El superhombre de Nietzsche es el hombre que puede querer más de lo que hasta ahora ha querido, que vivirá en la Tierra sin necesitar de los valores metafísicos o religiosos y que es como un niño, o que, como el dios Dionisos, está por encima del bien y del mal.