La Visión Crítica de Antonio Machado en Campos de Castilla: Regeneracionismo y Sátira Social
Enviado por Comunidad Xuletas y clasificado en Lengua y literatura
Escrito el en
español con un tamaño de 4,67 KB
Contexto y Regeneracionismo en la Obra de Antonio Machado
Este texto lírico fue escrito por el andaluz Antonio Machado e incluido en su obra poética titulada Campos de Castilla, editada por primera vez en 1912, poco antes de la muerte de su joven esposa Leonor. Son muy variados los temas de las composiciones que se incluyen en este poemario; en concreto, este texto se incorpora al grupo de poemas donde Machado demostró su preocupación patriótica sobre el pasado, el presente y el futuro de España.
Abandonando quizás su tono más intimista, patente en Soledades, en esta segunda etapa de su trayectoria poética, el sevillano entronca con la línea regeneracionista y noventayochista, propia de algunos de sus coetáneos como Unamuno, Azorín o Baroja. En este poema en concreto, el autor adopta una postura muy revolucionaria y comprometida, vislumbrando las consecuencias negativas de continuar con la cerrazón al progreso y la modernidad.
La Crítica a la España Caduca (Versos 7-24)
La Personificación del Futuro Negativo (vv. 7-14)
En los versos 7 al 14, el futuro de la España contra el que Machado arremete queda personificado en la figura de «un joven lechuzo y tarambana». Todas las palabras que emplea el poeta para caracterizar a este joven poseen connotaciones negativas:
- «lechuzo»
- «tarambana»
- «sayón»
- «especialista en vicio»
La Invectiva y el Tono Satírico (vv. 15-24)
En los diez versos siguientes (del 15 al 24), la visión se amplía y la invectiva hacia la España caduca alcanza suma violencia. Para expresarlo, utiliza estructuras paralelísticas que complementan a esa «España inferior», que igual «ora y bosteza» «que ora y embiste».
Una España a la que se le atribuyen de manera despectiva connotaciones anticlericales: «vieja, tahúr, zaragatera, triste, amante de sagradas tradiciones y formas», donde lo «sagrado» es interpretado con la ironía y la impotencia de la contemplación de lo inmóvil, de lo intocable.
Descubrimos también en estos versos un tono satírico poco usual en Machado, que aparece con fuerza al describir una España que solo es capaz de engendrar hombres amantes de un catolicismo vano y superficial:
«florecerán las barbas apostólicas/
y otras calvas en otras calaveras/
brillarán venerables y católicas».
La ironía y la crítica mordaz hacia la fe folclórica, aparente y vacía, se ponen de manifiesto en estos versos, al igual que en otras composiciones machadianas tan memorables como La saeta.
Recursos Retóricos y la Perspectiva Detestable
La Repetición y la Irremediabilidad
Los versos 25 y 27 desempeñan la función de repetición insistente del poeta sobre ese futuro inmediato e irremediable, pero deseado como algo pasajero; así, la exclamación «¡por ventura, pasajero!» intensifica una vez más esta idea.
Del mismo modo, la repetición del «vacuo ayer dará un mañana hueco» que aparece en el verso 29 no hace sino sintetizar dos pares de versos anteriores (el 7 y 8; y el 25 y 26), construyendo así un quiasmo («vacuo/huero; ayer/mañana») donde la perspectiva de un futuro detestable se hace más explícita si cabe.
La Comparación Desagradable
A través de una comparación desagradable, los cinco versos siguientes recogen la sensación de rechazo que produce en el poeta el cuadro contemplado y descrito anteriormente; para ello, compara esa realidad con la imagen caricaturesca del vómito de un borracho o las heces turbias sobre las montañas.
Hasta aquí, Machado nos presenta un futuro inmediato nada halagüeño que no desea para España, pero que, advierte con conciencia, es lo que le espera a nuestra patria si no se produce un cambio urgente en la mentalidad de la sociedad: «aún tendrán luengo parto de varones/ amantes de sagradas tradiciones».
El Giro Regeneracionista: La Esperanza en el Pueblo (v. 35 en adelante)
Sin embargo, a partir del verso 35 y coincidiendo con la segunda parte de la composición, Machado introduce una conjunción coordinante adversativa: «Mas…», con la que inicia un talante distinto, regeneracionista, vislumbrando ya otro futuro para España.
Su actitud progresista queda presente en estos últimos versos, donde el poeta pone la esperanza en el pueblo, en la España trabajadora, laboriosa, intelectual y revolucionaria («España de la rabia y de la idea»), con la que sí se siente identificado el autor.