Velázquez: evolución artística del tenebrismo al naturalismo (1617–1660)

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Velázquez

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez es uno de los artistas fundamentales del Siglo de Oro español. A continuación se presenta una síntesis corregida y ordenada de las etapas más relevantes de su trayectoria, sus influencias y sus obras principales.

Etapa sevillana (1617-1623)

Entre 1617 y 1623 se desarrolla la llamada etapa sevillana, caracterizada por el estilo tenebrista, influenciado por Caravaggio. Se trata de obras caracterizadas por el naturalismo y el gusto por las tonalidades terrosas, la pintura de género y los bodegones, eligiendo como modelos a personajes de la calle.

De esa primera etapa sobresale su interés por el tenebrismo y un realismo intenso que le llevó a la representación de personajes de la vida ordinaria.

De esta etapa son también: La vieja friendo huevos, Cristo en casa de Marta y María y El aguador de Sevilla.

Primera etapa madrileña (1624-1629)

En 1624 se traslada a Madrid, llamado por el Conde‑Duque de Olivares para pintar un retrato del rey Felipe IV. Impresionó de inmediato al monarca, quien lo nombra pintor real. Durante su estancia en Madrid, su pintura evolucionó: se hizo menos dibujista y más suelta, abandonando su tenebrismo inicial para volverse paulatinamente más luminosa y colorista, al modo de la pintura veneciana, que tanto admiraba.

De esta etapa madrileña destacan una serie de retratos del rey y de personas de la corte (por ejemplo, el Bufón Calabacillas), aunque su obra más importante de este período es El triunfo de Baco o Los borrachos.

Primer viaje a Italia (1629-1631)

Entre 1629 y 1631 realiza su primer viaje a Italia. En Italia aprendió fundamentalmente sobre la pintura al desnudo y la correcta construcción del espacio.

Aquí su pintura sufre una nueva transformación: abandona los tonos oscuros definitivamente, se interesa por el paisaje y la captación de la atmósfera, por el desnudo, y su pincelada se hace más fluida.

De esta etapa destacan La túnica de José y, sobre todo, La Fragua de Vulcano, donde da sensación de instantaneidad.

Segunda etapa madrileña (1631-1649)

A su regreso de Italia se inicia la segunda etapa madrileña (1631-1649). Velázquez realizó una serie de soberbios retratos ecuestres de los reyes Felipe III y Felipe IV, de sus respectivas esposas y del príncipe heredero, para decorar los testeros del Salón de Reinos.

Para estos muros también se pintaron cuadros de batallas mostrando los triunfos de la monarquía; nuestro pintor sevillano contribuyó con la Rendición de Breda (también conocida como Las lanzas).

Entre las obras de retrato de este período figura el Retrato del Príncipe Baltasar Carlos, junto a otros retratos de miembros de la corte.

Segundo viaje a Italia (1649-1651)

Entre 1649 y 1651 realiza su segundo viaje a Italia. En Roma permaneció todo el año 1650; se le abren las puertas del Vaticano debido a su condición de pintor real y se le encarga el retrato del pontífice Inocencio X. El lienzo sorprendió a los romanos y refleja la personalidad cruel, recelosa y vulgar del papa, imponiendo su gran técnica con un acorde de rojos deslumbrantes y novedosos en su época.

Pero de singular importancia es el cuadro La Venus del espejo

La obra La Venus del espejo adquiere una especial relevancia en la valoración de su lenguaje pictórico, por su tratamiento del desnudo y por la delicadeza de la pincelada que anticipa desarrollos posteriores en su obra.

Período final (1651-1660)

Una última etapa en la obra velazqueña es el denominado período final (1651-1660). De este período proceden sus dos obras maestras más celebradas: La familia de Felipe IV, conocida como Las Meninas (1656), y La fábula de Aracné, conocida popularmente como Las Hilanderas.

Obras y conceptos clave

  • Tenebrismo y naturalismo (influencia de Caravaggio).
  • Pintura de género y bodegones en Sevilla.
  • Transición hacia una paleta más luminosa influida por la pintura veneciana.
  • Retratos de la corte y retratos ecuestres para el Salón de Reinos.
  • Estudios del desnudo, el paisaje y la atmósfera tras los viajes a Italia.
Lecturas recomendadas

Para profundizar en cada etapa y en las obras citadas, conviene consultar estudios monográficos y catálogos razonados que aborden tanto el contexto histórico como el técnico y estilístico de Velázquez.