Transformación Económica y Social de la España del Siglo XIX: De la Agricultura al Capitalismo
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Las Condiciones de Vida y el Movimiento Obrero
Durante el siglo XIX, las clases populares sufrían condiciones de vida penosas (escasez de alimentos, falta de servicios básicos, insalubridad, etc.). Continuó siendo mayoritario el campesinado, que vio cómo los cambios políticos mejoraban poco su nivel de vida, al convertirse muchos en jornaleros y sufrir durísimas condiciones laborales y salarios bajísimos.
El proletariado industrial no era especialmente numeroso (salvo en las principales ciudades), pero también sufría terribles penalidades: jornadas laborales de 15 horas, despido libre, paro y delincuencia. Campesinos y proletarios van a ser los protagonistas de las reivindicaciones que surgen con el movimiento obrero (socialismo y anarquismo). A pesar de los cambios, sigue siendo una sociedad atrasada respecto a buena parte de Europa, debido al predominio del empleo agrario, que seguirá ocupando a cerca del 70% de la población hasta el final de la centuria.
7.2. Desamortizaciones: La España Rural del Siglo XIX
Industrialización, Comercio y Comunicaciones
Durante el siglo XIX, España transita desde una economía predominantemente rural y atrasada a otra industrial y capitalista. Esta evolución no está exenta de obstáculos, debido a la fuerte pervivencia de la tradición.
Las Desamortizaciones de Mendizábal y Madoz
La economía española a mediados del siglo XIX sigue siendo predominantemente agraria. Este sector mantiene un profundo atraso debido a condicionantes físicos (relieve accidentado y aridez), al escaso desarrollo tecnológico y a la desigual distribución de la tierra, que se concentra en manos de la nobleza, el clero y los municipios.
Este último fue el asunto que más enfrentó a los grupos políticos, siendo los progresistas quienes impulsaron medidas para modificar la tradicional estructura de la propiedad:
- Abolición del régimen señorial (1837): se suprimieron los señoríos jurisdiccionales y se desvincularon los mayorazgos (que no podían venderse). De esta manera, la vieja propiedad señorial se convierte en propiedad privada sujeta al mercado capitalista.
- Desamortizaciones (1836 y 1855): procesos mediante los cuales se introducen en el mercado, por subasta pública, bienes que estaban amortizados y no se podían comprar ni vender (conocidos como "manos muertas"). Afectan a propiedades del clero y tierras comunales de los municipios.
Objetivos de las Reformas
Los objetivos de las desamortizaciones, además de reformar la estructura de la propiedad, fueron obtener ingresos para sanear la Hacienda Pública y atraerse a la causa liberal a los nuevos propietarios.