Tomás Luis de Victoria: Exploración de la Polifonía Renacentista en el Motete Ave María

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Tomás Luis de Victoria: Ave María

Introducción y Contexto de la Obra

Se trata de una obra vocal, polifónica (a varias voces), religiosa y a capella (sin acompañamiento instrumental), perteneciente al periodo del Renacimiento. Esta composición se titula Ave María y fue compuesta por Tomás Luis de Victoria en el siglo XVI.

Características Musicales de la Composición

Ritmo

El ritmo es cambiante a lo largo de toda la composición. Comienza sin un ritmo plenamente establecido, tomado del canto gregoriano, y es cantado por el tenor. En la primera parte, comienza con un ritmo binario, incorporándose el resto de las voces. En la segunda parte, el ritmo pasa a ser ternario. Para terminar, vuelve a ser binario.

Textura

Se utilizan tres tipos de textura:

  • Monódica: Una sola línea melódica en la introducción, realizada por la voz del tenor.
  • Polifonía Contrapuntística: Las voces van entrando unas detrás de otras, imitándose entre ellas, como en cascada.
  • Homofónica: Las voces realizan melodías de forma simultánea, entran a la vez y se mueven al mismo ritmo. Esto se puede observar claramente en la segunda parte de la obra.

Dinámica

Se producen cambios suaves de dinámica. En esta época se comienza a trabajar con pequeños matices, lo que hace que la dinámica no sea tan plana como en la etapa Medieval. Así, la obra comienza en piano y, a medida que se incorporan las voces, la dinámica aumenta hasta mezzopiano.

En la segunda parte se produce un cambio de dinámica, pues pasa a mezzoforte; la repetición de la frase se realiza en mezzopiano, para ir disminuyendo poco a poco hasta el Amén final, que termina en la misma dinámica con la que empezó la obra.

Tempo

En la introducción, el tempo es pausado para favorecer el sentido de recogimiento, adoración y rezo, dependiendo del texto. En la primera parte pasa a ser más marcado y en la segunda vuelve a un carácter similar al de la primera.

Melodía

La melodía es ondulada, pues en la mayor parte de los casos se desarrolla por grados conjuntos. Su ámbito es reducido, aunque más amplio en la primera parte de la composición (una octava) que en la segunda (una quinta).

La primera parte es en general silábica (un sonido, una sílaba), aunque podemos encontrar algún melisma. La segunda parte es plenamente silábica, sin ningún melisma, salvo en el Amén final, que se alarga para terminar la obra.

Timbre e Instrumentación

Se trata de una obra cantada a cuatro voces: dos masculinas y dos femeninas. Debemos recordar que en esta época las mujeres no podían intervenir activamente en el oficio religioso, por lo que las voces más agudas (soprano y alto) estaban realizadas por hombres (niños o falsetistas). Esta formación es típica del Renacimiento.

Texto

El texto está escrito en latín (idioma oficial de la Iglesia católica) y es un texto de alabanza a la Virgen María.

Estructura y Forma

Procedimientos Compositivos Fundamentales

La obra se divide en dos estrofas claramente diferenciadas tanto por el texto como por los elementos musicales que se utilizan en ellas.

Forma Tipo

Se trata de un motete del Renacimiento a varias voces, característico de la música de este periodo.

Sociología, Cultura y Biografía del Compositor

Contexto Histórico-Cultural

La obra se enmarca dentro de la estética renacentista y, más concretamente, dentro de las normas que impone el Concilio de Trento frente a la Reforma Protestante de Lutero.

Tomás Luis de Victoria (c. 1548-1611)

Tomás Luis de Victoria fue, sin duda, el más grande polifonista español de todos los tiempos y uno de los más importantes de la Europa de su tiempo. Nació en Ávila hacia 1548 y murió, en las Descalzas Reales de Madrid, casi olvidado, el 27 de agosto de 1611. Fue uno de los alumnos más aventajados de Palestrina, uno de los mayores polifonistas de su tiempo.

Su obra musical fue eminentemente religiosa y fue el más importante de los primeros maestros que pusieron música a la nueva liturgia renovada, surgida tras el Concilio de Trento. Por ello, utiliza un estilo más espiritual y directo, que se convertirá en el paradigma de la música religiosa católica del Barroco. Su influencia en autores posteriores será muy relevante.

Conclusiones y Valoración General

Como curiosidad, debemos advertir que no se sabe con seguridad la autoría de esta obra, pues la partitura original no estaba firmada. Sin embargo, la tradición histórica la atribuye a T. L. de Victoria por el estilo en el que está escrita, plenamente coherente con su producción musical.

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