Tipología de Personajes en la Narrativa: Clasificación y Ejemplos Literarios

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Clasificación de Personajes en la Narrativa Moderna

A continuación, se presenta una tipología detallada de las figuras narrativas, incluyendo su descripción y ejemplos ilustrativos.

Tipología y Clasificación de Personajes

Clasificación Descripción Ejemplo Chatos Son aquellas figuras **susceptibles** a ser definidas en una sola frase y no están sujetas a cambios en el curso de la **narración**. Su funcionalidad sería la de representar tipos. Los niños entraron a la casa y destrozaron las jaulas. La mujer **encontró** los cuerpos muertos y **enloqueció**. Los pájaros no regresaron. Redondos Son personajes más complejos, de **características** eventualmente contradictorias y capaces siempre de sorprender al lector de una manera convincente. Ur, el titiritero, solo **disponía** de su estructura bronquial deficiente y de sus muñecos. Uno de esos muñecos tiene senos de trapo y Ur cobra por acostarlo con los niños que aspiran a perfeccionarse en el amor. Estáticos Equivale al personaje chato. El **último** ser humano vivo **lanzó** la **última** paletada de tierra sobre el **último** muerto. En ese instante mismo supo que era inmortal, porque la **muerte** solo existe en la mirada del otro. Dinámicos Equivale al personaje redondo. Mientras **Aladino** duerme, su mujer frota dulcemente su **lámpara** maravillosa. En esas condiciones, ¿**Qué** genio **podría** resistirse? Referenciales Personajes que poseen antecedentes en el imaginario cultural de los lectores. Pueden ser: **históricos**, **alegóricos**, **mitológicos** o de **representatividad** social. La Bella Durmiente cierra sus ojos, pero no duerme. Está esperando al **príncipe**. Y cuando lo oye acercarse, simula un sueño todavía más profundo. Nadie se lo ha dicho, pero ella lo sabe: **ningún** príncipe pasa junto a una mujer que tenga los ojos bien abiertos. Embragadores Son aquellos que conllevan la marca de la presencia del *autor* (o narrador) y, por ende, son portadores de su **visión** del mundo.

Le **pregunté** a la culta dama si **conocía** el cuento de Augusto Monterroso titulado "El dinosaurio".

—¡Ah, es una delicia! —me **respondió**—, ya estoy **leyéndolo**.

Anáforicos Son los **auto-construidos** y **auto-explicados** dentro del enunciado. Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se visten y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son. Arbitrarios Son personajes que no tienen ya rasgos **físicos**, carecen de antecedentes y ofrecen un futuro incierto. No se explican según caracteres **psicológicos** causales; atraviesan sin restricciones las fronteras de la realidad y la fantasía. Fumando, me **quedé** dormida. Del otro lado, soy feliz: es un buen sueño. El cigarro cae sobre la alfombra y la enciende. La alfombra enciende la cortina. La cortina enciende la colcha. La colcha enciende las **sábanas**. De la casa queda solo un **montón** de cenizas; del otro lado sigo siendo feliz: ya nada puede obligarme a despertar. Narcisos Son personajes que "inventan" un otro en el interior de la historia y evidencian el narcisismo como determinante **neurótico** en su manera de ser. Tienen sed de espejos. El doctor **Acevedo declaró** que todas las noches, antes de acostarse, **veía** a una bestia en la ventana. Esta tenía el rostro cubierto de sangre, el pelo revuelto y los ojos enrojecidos por la ira. **Vivió** atormentado por la presencia de ese monstruo que lo observaba al pasar desde la ventana. Cuando la **policía derribó** la puerta y lo arrestó, fue la **última** vez que vio el demoniaco rostro de la bestia. La **habitación** del doctor **Acevedo** no tenía ventanas, solo un hermoso y brillante espejo. Ambiguos Seres que, dada su naturaleza ambigua (**implicación** física y **psicológica**), permanecen **construyéndose** por la mirada del lector. **Soñé** que un niño me comía. **Desperté** sobresaltado. Mi madre me estaba lamiendo. El rostro todavía me **tembló** por un rato.