La Teoría de la Recepción de Iser: Creación de Sentido y el Lector Activo
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Wolfgang Iser (1926-2007): El Lector como Creador de Sentido
Wolfgang Iser estudia la relación entre texto y lector, entendiendo que el acto de lectura consiste fundamentalmente en una creación. Lo que el lector crea es el sentido del texto, lo que en otro momento llamará formación/concreción del texto; es decir, el lector es quien da vida al texto.
Fundamentos Fenomenológicos
Iser se basa en la Fenomenología de Ingarden, tomando algunas de sus ideas y reformulándolas. Como Ingarden, pensó que el texto consiste en una serie de estructuras esquematizadas e indeterminadas que necesitan la lectura para tomar vida.
Niveles Estructurales del Texto
Predominan tres niveles en la estructura textual que el lector debe concretar:
- Estrategias textuales: Se refiere a los elementos formales del propio texto, como las técnicas narrativas, la perspectiva, la dispositio, etc.
- Nivel de objetos representados: Hace referencia a personajes, lugares y acontecimientos que también debemos concretar. Esto ocurre en todo tipo de texto, sobre todo en los narrativos. Iser dice que es debido a la ficcionalidad de todo texto narrativo.
La concreción del sentido implica otros dos niveles:
- Nivel de repertorio y el número de estrategias textuales: Incluye el sistema de normas y convenciones literarias y extraliterarias (referentes a la filosofía, religión, política…). El número de estrategias textuales hace referencia a todas las estrategias, es decir, la estructuración del texto. El lector debe dar cuerpo a todo esto mediante la lectura/concreción.
Obra Central: "El Acto de Leer" (1976)
En esta obra, Iser estudia el proceso de lectura y afirma que es un proceso dialéctico entre momentos de protensión y retención. Debido a su ficcionalidad, todos los textos literarios poseen un cierto grado de indeterminación. Entre los aspectos esquematizados surgen espacios vacíos o huecos que el lector debe rellenar.
Así, el proceso de lectura es un proceso dialéctico que Iser define como: “la dialéctica de protensión y retención”.
El Punto de Vista Errante y la Reducción Fenomenológica
A partir de esta dialéctica, cabe destacar el Punto de Vista Errante: nosotros, como lectores, elaboramos el sentido último del texto (protensión), pero hay momentos en que hacemos paradas que implican un cambio en el sentido final del texto (retención).
El proceso de protensión y retención Iser lo llama “reducción fenomenológica”. Es decir, leemos mediante la memoria y vamos realizando síntesis de lo que recordamos. Interviene también la formación de consistencia y, en tercer lugar, hace falta la implicación del lector.
El Concepto del Lector Implícito (1972)
En su obra “El Lector Implícito” (1972), Iser quiere decir que en el texto hay una serie de pautas que guían nuestra lectura. También es interesante la estructura sintáctica y, más importante todavía, las alusiones extraliterarias.
Definición del Lector Implícito
El lector implícito es una estructura inherente al texto y que representa la totalidad de las ofertas que un texto de ficción ofrece a sus posibles lectores. Es decir, es la estructura textual que representa la totalidad de recorridos y que condiciona la lectura. El lector está incluido porque todas las lecturas de ese texto están incluidas en la estructura. Cada texto busca y tiene su propio lector.
Aspectos Clave del Proceso Lector según Iser
De esta forma, Iser se centra en tres aspectos fundamentales del proceso de la lectura:
- Reducción fenomenológica: El proceso de protensión y retención.
- Formación de consistencia: A causa del carácter abierto del texto.
- Implicación del lector: Lo que le permite una nueva experiencia, ya que implica relaciones entre el texto y la realidad del lector, y le permite poner en duda las normas culturales y sociopolíticas vigentes.
Diferencias con Ingarden
Por consiguiente, Iser, al contrario que Ingarden, no se limita al placer estético, sino que considera el efecto que puede provocar la lectura y la consiguiente actitud que el lector puede adoptar.
Por último y también a diferencia de Ingarden, no habla de concreciones correctas e incorrectas, ya que: el sentido no es parte integrante del texto, sino que se “genera en el acto de leer”.