La Teoría del Conocimiento de Kant: El Giro Copernicano y el Criticismo
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Teoría del conocimiento
Es una síntesis entre racionalismo y empirismo.
La posibilidad de la metafísica como ciencia
Kant se presenta como fundador del idealismo porque considera que todas las teorías del conocimiento anteriores girarían alrededor de los objetos externos al sujeto (son realistas), pretendiendo conocer una realidad en sí, externa al sujeto.
Al contrario, Kant piensa que hay que centrar el conocimiento alrededor del sujeto, de manera que, en lugar de que el sujeto dé vueltas alrededor del objeto, sea este el que dé vueltas alrededor de aquel (al igual que Copérnico hizo girar la Tierra alrededor del Sol y no este alrededor de la Tierra). Por eso, Kant considera que su teoría del conocimiento supone un auténtico giro copernicano con respecto a las anteriores.
Kant comenzó uniéndose al racionalismo escolar hasta que la lectura de Hume hizo que se diera cuenta del dogmatismo propio de esta corriente filosófica, que consiste en tener una confianza ciega en la razón, sin someter antes a un examen sus capacidades, lo que hará que incurran en distintas formas de razonamientos erróneos.
Tampoco se limitaría Kant a seguir a Hume. El empirismo radical de Hume también conducirá a la razón a un callejón sin salida: el escepticismo, al negar la posibilidad de fundamentar racionalmente cualquier conocimiento.
El Criticismo
Para evitar el dogmatismo racionalista y el escepticismo humeano, Kant lleva a cabo un examen de la razón: de sus capacidades y de sus límites. A este examen de las capacidades y límites de la razón le llama “Crítica” de la Razón (el criticismo).
El “criticismo” es presentado por Kant como la antítesis de “dogmatismo”, pues antes de dar por buena toda conclusión racional, intenta primero establecer cuáles son las capacidades de la razón y sus límites.
Todas sus capacidades se reducen a contestar:
- ¿Qué puedo conocer?
- ¿Qué debo hacer?
- ¿Qué me cabe esperar?
Estas preguntas engloban una más general: ¿QUÉ ES EL HOMBRE? Es decir, contestadas aquellas tres primeras preguntas, sabemos también qué es el hombre, y corresponden a tres intereses de la razón.
Razón infinita frente a razón finita
Kant distingue entre:
- Razón infinita: aquella que al conocer su objeto lo crea (tal sería la Razón Divina).
- Razón finita: aquella que solo puede conocer cuando le viene dado su objeto.
Esta razón finita es la humana, es la esencia del hombre mismo. Por eso, hablar de los intereses de la razón es hablar de los intereses esenciales del hombre mismo, que se ordenan de un modo jerárquico: conocer con vistas a obrar, obrar con vistas a un fin.
El uso teórico de la razón
La pregunta ¿QUÉ PUEDO CONOCER? se contesta desde el uso teórico de la razón en la Crítica de la Razón pura, en la que analiza si las matemáticas, la física y la metafísica son una ciencia.
- El empirismo: dirá que a partir de la experiencia sensible no se puede fundamentar el conocimiento científico.
- El racionalismo: al prescindir de la experiencia, conducirá a incorrecciones y contradicciones.
Kant intentará darle la vuelta a esta situación:
- Considera que el conocimiento científico tiene que ser universal y necesario, y dar información acerca de la experiencia.
- Se expresa mediante juicios sintéticos a priori:
- Son a priori y, por lo tanto, nos dan conocimiento universal y necesario.
- Son sintéticos y, por lo tanto, nos dan conocimiento de la experiencia.
Facultades del conocimiento
Para Kant, la sensibilidad y el entendimiento son dos facultades humanas necesarias para conocer:
- Sensibilidad: En nuestra sensibilidad hay elementos que no proceden de la experiencia pero que se usan para aplicarlos a ella: son el espacio y el tiempo, y sirven para organizarla.
- Entendimiento: Para comprender los objetos debemos emplear el entendimiento (engloba los objetos en un concepto).
El proceso es el siguiente:
- La sensibilidad pone el espacio y el tiempo (se unen las impresiones bajo las condiciones de espacio y tiempo formando el objeto).
- El entendimiento elabora conceptos y también juicios.
- El entendimiento pone las categorías (los objetos se organizan mediante categorías, se engloban en conceptos y luego se forman juicios).
La función de la razón y las Ideas
La función propia de la razón es:
- Reducir los juicios formulados por el entendimiento a otros juicios más generales.
- Operar con los conceptos más generales, llamados IDEAS (son los principios regulativos del conocimiento, ya que señalan los límites que no se pueden traspasar pero también nos impulsan a ampliar el conocimiento).
Existen tres ideas principales:
- La IDEA DE ALMA: expresa la totalidad de la experiencia interior.
- La IDEA DE MUNDO: expresa la totalidad de la experiencia exterior.
- La IDEA DE DIOS: expresa la totalidad de lo que existe y puede ser pensado.
Dios, alma y mundo son los tres temas de la metafísica. Son ideas de la razón que no se refieren a ningún objeto de la experiencia. Por lo tanto, es imposible formular juicios sintéticos a priori sobre ellas y, entonces, no se pueden considerar ciencia. El error de la metafísica tradicional fue considerar real lo pensado en la idea. Por eso, Kant criticará los argumentos que prueban la existencia del alma (paralogismos), los argumentos sobre la existencia de Dios y las contradicciones de la cosmología tradicional.