Tema 6: Concepto de la Filosofía del Derecho – Aspectos subjetivo y objetivo

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Concepto de Filosofía del Derecho

Concepto inicial

Una primera aproximación al concepto de Filosofía del Derecho (FD) podría definir esta disciplina como la proyección de la filosofía al campo del Derecho. Esta noción resultaría estéril si no va acompañada de la delimitación de la Filosofía del Derecho y de la filosofía como presupuestos para la definición de la Filosofía del Derecho. Esta aproximación inicial no se halla ya carente de sentido. Sería absurdo haber desarrollado una investigación definida sobre la FD si tales nociones no hubieran de ser tenidas en cuenta para la formación del concepto de FD.

La Filosofía del Derecho y sus aspectos subjetivo y objetivo

La FD plantea un orden diverso de cuestiones según su aspecto subjetivo u objetivo.

Aspecto subjetivo

La FD se nos presenta como una disciplina cultivada por juristas y filósofos. De ser cierta la afirmación de Fichte, según la cual se hace filosofía de acuerdo con la clase de hombre que se es, tenemos aquí un primer motivo diferenciador. Son distintas las necesidades que conducen al jurista y al filósofo a interrogarse sobre el problematismo que la experiencia jurídica comporta, y también es distinto el modus operandi a través del cual cada uno de ellos realiza su aproximación a esa realidad.

El jurista-filósofo se plantea filosóficamente el problema del Derecho cuando advierte la insuficiencia de los criterios técnico-jurídicos para desentrañar el sentido de sus conceptos fundamentales. La Jurisprudencia no puede explicar estas nociones porque se halla basada en ellas. Por otra parte, el legislador al discutir y promulgar las leyes, el jurista al interpretarlas, el juez al aplicarlas y los destinatarios ligados a la necesidad de su obediencia, se preguntan por las auténticas motivaciones de sus respectivas actitudes.

La Jurisprudencia puede suministrar los criterios para averiguar el proceso formal requerido para la creación de tales normas en un determinado sistema jurídico; permite saber lo que prescribe dicho ordenamiento, cuáles son sus soluciones, según qué criterios se sistematiza y cuál debe ser su correcta interpretación, pero nada más. Todo ello resulta insuficiente cuando se advierte que el fenómeno jurídico es un fenómeno humano, sometido a las radicales antinomias de la experiencia y acarreando una constante lucha en el proceso de su actuación. En el plano jurídico, el despliegue de la actividad posee siempre una génesis dramática.

El filósofo-jurista llega a la FD cuando, en la construcción de su sistema, se pregunta por el papel que en el mismo debe asignarse a la realidad jurídica. Quienes cultivan la filosofía general no por ello pueden pretender afrontar unitariamente todos los problemas que la experiencia les plantea. Para evitar caer en vaguedades, precisan una consideración individualizada de los diversos fenómenos en que la experiencia se concreta. El Derecho, por excelencia experto de la vida humana, no puede ser soslayado, y de hecho la historia muestra que no lo ha sido para quienes pretenden investigar la experiencia.

La diferencia de motivaciones que empujan a juristas y filósofos hacia la FD se traduce en una duplicidad de perspectivas de enfoque. Se advierte en los juristas-filósofos una preferencia generalizada por la adopción de la postura analítica, lo que les lleva a multiplicar las distinciones con las que pretenden clarificar el estudio de los problemas objeto de examen. Por el contrario, los filósofos-juristas tienden a la síntesis.

Otra diferencia en cuanto a la actitud metodológica de juristas y filósofos viene dada por la marcada preferencia de los segundos por un planteamiento histórico de los problemas, en tanto que los juristas suelen dar a este planteamiento un carácter accesorio.

Aspecto objetivo

Estas divergencias en el orden subjetivo, por parte de quienes cultivan la filosofía jurídica, se traducen en dos formas objetivas de entender su significado. Así, puede venir entendida la FD como una filosofía aplicada o como una filosofía regional.

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