El Telón de Acero y la Explotación Nazi: Orígenes de la Guerra Fría
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El Telón de Acero: La división de Europa
Debido a que las alianzas no se mantuvieron después de la Segunda Guerra Mundial, Europa se dividió en dos zonas de influencia: la Unión Soviética y EE. UU., dos superpotencias separadas por sus ideales. Ambas pelearon por la energía atómica, las fronteras de Polonia, los gobiernos formados en el este de Europa y el futuro de Alemania.
Tenían ideales diferentes: EE. UU. defendía una economía capitalista y de libre mercado, mientras que la Unión Soviética defendía el comunismo y la economía planificada y colectivista.
El origen del término
Tanto Stalin como el ex primer ministro Churchill afirmaron que eran sistemas contrapuestos. Churchill declaró que había caído sobre Europa el supuesto Telón de Acero. Las influencias entre ambos eran interferentes y un diplomático inglés advirtió que la URSS pretendía borrar el sistema de vida americano, sugiriendo adoptar una política de contención comunista.
El presidente Truman tomó esta idea y la planteó en Grecia, donde había una guerra civil entre comunistas y monárquicos; al final, los monárquicos ganaron gracias a las tropas enviadas. Años después, un periodista estadounidense nombró a este periodo como la Guerra Fría, donde estos conflictos serían permanentes debido a los contrastes ideológicos.
Explotación económica y trabajos forzados bajo el nazismo
La ocupación nazi para Europa significó un régimen de terror, ya que utilizaron la violencia contra la población civil sin respetar los derechos humanos. Todos los territorios ocupados fueron sometidos a:
- Opresión política.
- Persecución ideológica o racial.
- Explotación económica.
El beneficio del Tercer Reich
La intención de la ocupación nazi era la explotación de todos los estados en beneficio de Alemania. Fueron obligados a contribuir en el esfuerzo de guerra alemán y a proveerlo de materias primas, bienes industriales y trabajadores.
Millones de prisioneros de guerra y civiles fueron deportados para trabajar como mano de obra en las fábricas, permitiendo que los obreros alemanes fueran al frente. Asimismo, se obligó a la participación del capital alemán en las empresas extranjeras para:
- Controlar la producción militar y alimenticia.
- Realizar requisamientos forzosos sin considerar las necesidades de la población autóctona.
Esto provocó desplazamientos masivos, hambre y una alta mortalidad que afectó gravemente al este europeo.