Tectónica de placas y deriva continental: Pangea, tipos de placas y límites tectónicos

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Teoría de la tectónica de placas (1960)

Teoría de la tectónica de placas (1960): movimiento de las llamadas placas tectónicas, que poco a poco ha ido moviendo los continentes.

Teoría de la deriva continental

Teoría de la deriva continental —Alfred Wegener (1912)—: hace unos 300 millones de años los continentes actuales formaban una gran masa de tierra firme llamada Pangea; esta se fragmentó, dando origen a nuevos continentes que fueron derivando hasta la actualidad.

Pangea

Los continentes no siempre estuvieron en las posiciones que ocupan actualmente. En el pasado, todos los continentes estuvieron unidos en un gran supercontinente llamado Pangea, rodeado por un único e inmenso océano, llamado Panthalassa.

La convección térmica

Entre 1923 y 1926 el científico irlandés John Joly propuso que, a causa de la baja conductividad térmica de la corteza, el calor radiactivo que se genera en la Tierra se acumula debajo de la corteza y calienta el manto, lo que provoca una convección térmica. Esta hipótesis se basa en la Teoría de convección térmica en el manto propuesta por Griggs (1939).

La deriva continental según Wegener

La deriva continental: Wegener estableció su teoría basándose en las semejanzas que existen entre los contornos de las costas oceánicas, en especial del Atlántico, donde las costas de América, Europa y África pueden encajar unas con otras, como un rompecabezas. Plantas, animales y fósiles muestran analogías, lo que permite suponer que se originaron a partir de un mismo continente.

La tectónica de placas

La tectónica de placas es una teoría unificadora que explica una variedad de características y acontecimientos geológicos. Se basa en un modelo de la Tierra que expone que la litosfera está fragmentada, formando un gran mosaico de numerosas piezas en movimiento llamadas placas, que encajan entre y varían su grosor según su composición: corteza oceánica, continental o mixta.

Tipos de placas tectónicas

Según la corteza terrestre:

  • Placas oceánicas: compuestas por corteza oceánica, la cual es delgada y de composición básica, con hierro y magnesio en mayor proporción. En general, están sumergidas en el agua de los océanos en toda su totalidad.
  • Placas continentales: representan la mayoría de las placas; en su composición predomina la corteza continental.
  • Placas mixtas: compuestas mayormente por corteza continental y, en menor medida, por corteza oceánica.

Placas principales y secundarias

Las placas tectónicas principales son: Africana, Antártica, Arábiga, Caribe, Cocos, Euroasiática, Filipinas, Indo-australiana, Norteamericana, Sudamericana y del Pacífico. Las menos grandes son: Nazca, Juan de Fuca y Escocesa.

¿Qué ocasionan los movimientos tectónicos?

Los movimientos tectónicos son responsables de:

  • Montañas
  • Volcanes
  • Sismos
  • Formación de plegamientos y fallas geológicas
  • Expansión de océanos
  • Desplazamiento de los continentes
  • Yacimientos minerales y petrolíferos

Zonas de subducción

Zonas de subducción: son zonas donde una placa se hunde por debajo de otra; se localizan en los límites convergentes y están asociadas a actividad volcánica y sísmica intensa. También pueden relacionarse con los relieves oceánicos y las cordilleras dorsales cuando las placas interactúan.

¿Qué son las placas tectónicas y qué ocasionan sus movimientos?

Estos fragmentos de la litosfera se mueven y colisionan bajo la superficie de la Tierra, ocasionando que la corteza se "combe" y nazcan cordilleras como el Himalaya, formado cuando India y Asia impactaron hace aproximadamente 55 millones de años.

Límites convergentes

Límites convergentes: cuando las placas colisionan, la corteza se "comba" formando cordilleras. India y Asia impactaron hace 55 millones de años, provocando la lenta formación del Himalaya, el sistema montañoso más alto del planeta. Mientras el choque continúa, las montañas se elevan cada vez más. Por ejemplo, el monte Everest, el pico más alto de la Tierra, podría ser mañana un poquito más alto que hoy.

Límites divergentes y transformantes

Límites divergentes: en los límites divergentes de los océanos el magma surge en la superficie desde las profundidades del manto de la Tierra, separando dos o más placas y renovando el fondo oceánico. Así, montañas y volcanes se elevan por esta grieta. Una dorsal oceánica (elevación submarina) conecta los océanos, convirtiéndola en el sistema montañoso más largo del mundo.

Límites transformantes: la Falla de San Andrés es un ejemplo de límite transformante, en el que dos placas friccionan una contra la otra a lo largo de fallas de desgarre. Estos límites no crean espectaculares fenómenos como montañas u océanos, sin embargo, pueden provocar terremotos como el de 1906 que asoló la ciudad de San Francisco.

La Placa Ibérica

La Placa Ibérica: nuestra península ibérica es la parte emergida de una antigua placa tectónica, la Placa Ibérica. Su configuración geológica, según un trabajo de la Sociedad Geológica de España y el Instituto Geológico y Minero de España, es el resultado de las interacciones entre dos placas mayores, la Placa Africana y la Placa Europea, durante el llamado ciclo Alpino. Los Pirineos son el resultado de la colisión entre las placas continentales de Iberia y de Europa, y la Cadena Costera Catalana y la Cordillera Ibérica reflejan el acercamiento entre la Placa Africana y la Placa Ibérica.

Bordes de placas

Bordes de placas: los límites o bordes son las zonas de contacto entre las placas tectónicas, y es aquí donde se concentra la mayor parte de la actividad geológica interna. Dos placas contiguas se mueven entre de varias formas, según el tipo de movimiento.

Bordes divergentes o dorsales oceánicas (bordes constructivos)

Las placas tectónicas se separan debido a movimientos que las alejan. Este tipo de límite se da tanto en placas oceánicas como continentales. Al separarse las placas, el magma asciende y se cuela por las fracturas, dando lugar a la formación de nueva corteza.

Bordes convergentes o zonas de subducción (bordes destructivos)

Las placas tectónicas colisionan frontalmente y, como resultado, una de ellas se hunde por debajo de la otra. El proceso de hundimiento se conoce como subducción. Generalmente la placa subducida es la más densa y, una vez en el manto, se funde parcialmente y origina magma.

Bordes transformantes o fallas transformantes (bordes pasivos)

Las placas tectónicas se deslizan de forma paralela pero en sentido opuesto. Aquí no se produce ni la creación ni la destrucción de la corteza como en los casos anteriores. Estos límites se caracterizan por un fuerte rozamiento entre placas.

Por redacción National Geographic

Por redacción National Geographic

Existe un puñado de placas principales y docenas secundarias. Seis de las principales reciben el nombre del continente en el que se encuentran, como la Placa Norteamericana, la Placa Africana o la Placa Antártica. Las placas secundarias son más pequeñas, pero no menos importantes en cuanto a su influencia sobre la estructura del planeta. La pequeña placa Juan de Fuca, por ejemplo, es responsable de los volcanes que salpican la región del Pacífico Noroeste de Estados Unidos. En nuestro caso, la Placa Ibérica es la responsable de nuestra geografía y está situada al norte de la Placa Africana y acoplada a la Placa Europea.

Todas las placas conforman la litosfera, la capa superficial de la Tierra (incluye la corteza y la parte superior del manto). Las corrientes de las rocas más blandas que tienen debajo las impulsan como si se tratara de una cinta transportadora en mal estado. La actividad geológica proviene de la interacción de las placas cuando éstas se acercan o se separan. El movimiento de las placas crea tres tipos de límites tectónicos: límites convergentes, donde las placas se acercan unas a otras; límites divergentes, donde se separan; y límites transformantes, donde las placas se mueven de lado en relación unas con otras.

Cuenca del Ebro y contexto mediterráneo

La Cuenca del Ebro es la depresión que se extiende entre la Cordillera Pirenaica, la Cadena Costera y la Cordillera Ibérica y almacenó en sus sedimentos el registro de los principales acontecimientos que tuvieron lugar durante la formación de las cadenas montañosas que la rodean, según datos del Instituto Geográfico de Cataluña. Hacia nuestro levante, el Sistema Mediterráneo ha registrado la apertura del Surco de Valencia y del Golfo del León. Este contexto particular ha determinado en el pasado, y continúa determinando en el presente, la extraordinaria diversidad geológica que caracteriza la península ibérica, su situación geográfica actual y la que tendrá en el futuro.

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