El teatro español en el primer tercio del siglo XX hasta 1939

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Contexto del teatro español en la primera mitad del siglo XX (hasta 1939)

El principio del siglo XX se caracterizó en Europa por una auténtica revolución teatral. En diversos países surgieron autores de gran trascendencia que dieron paso a corrientes innovadoras, como ocurrió con la dramaturgia de Henrik Ibsen. Sin embargo, en España la ausencia de renovación fue patente durante las primeras décadas. Entre las causas principales destacan:

  • Condicionamientos actorales: Los actores de gran prestigio exigían piezas escritas expresamente para su lucimiento personal.
  • Conservadurismo del público: La burguesía que asistía habitualmente a las salas no demandaba transformaciones estéticas ni temáticas radicales.

1. El teatro comercial de éxito

Constituye el conjunto de obras que contaba con el favor de la taquilla y respetaba las convenciones burguesas de la época:

  • Teatro burgués de Jacinto Benavente: Se alejó del melodramatismo posromántico planteando conflictos poco perturbadores, centrados en las preocupaciones, costumbres y moral de las clases acomodadas mediante un diálogo fluido y realista.
  • Teatro cómico: Fue uno de los géneros predilectos del gran público. Se nutrió de música, cuadros costumbristas y tipos populares. Destacan las comedias costumbristas de Carlos Arniches (creador de la tragedia grotesca), el humor sainetesco de los hermanos Álvarez Quintero y el astracán cultivado por Pedro Muñoz Seca.
  • Teatro en verso: De orientación neorromántica y conservadora, intentó revitalizar los ideales tradicionales y las glorias del Siglo de Oro español a través de un verso de resonancias modernistas y cierto retoricismo formal. Su principal exponente fue Francisco Villaespesa, junto a Eduardo Marquina.

2. El teatro renovador y marginado

Frente al modelo comercial, diversos autores intentaron incorporar aires vanguardistas o filosóficos, encontrando severas dificultades para estrenar:

  • En torno a la Generación del 98:
    • Miguel de Unamuno: Concibió un teatro austero caracterizado por la desnudez escénica, el esquematismo de decorados y la profundización en los conflictos existenciales y morales de los personajes.
    • Azorín: Intentó un acercamiento a las tendencias simbolistas y surrealistas de corte europeo, prescindiendo de la acción dramática tradicional.
  • En torno a la Generación del 27 y afines: Autores como Rafael Alberti, Pedro Salinas y Alejandro Casona exploraron vertientes poéticas y experimentales.
  • Renovadores del humor: Dramaturgos como Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura sentaron las bases de un nuevo humor absurdo, intelectual e iconoclasta.

3. Ramón María del Valle-Inclán

Su relevancia universal radica en su radical originalidad formal, el inconformismo ético y una riqueza verbal y expresiva inigualable en la escena española contemporánea.

Evolución dramática

  • Etapa modernista inicial: Teatro influido por el decadentismo y la estética modernista (El marqués de Bradomín).
  • Ciclo mítico: Obras ambientadas en una Galicia arcaica, telúrica y rural, donde las pasiones e instintos primitivos dominan la conducta humana con un ritmo vertiginoso. Destacan la trilogía de las Comedias bárbaras y la pieza maestra Divinas palabras.
  • Las farsas: Transición formal donde los personajes se presentan convertidos en marionetas o fantoches ridículos, como se advierte en Farsa italiana de la enamorada del rey.
  • El esperpento: Creación estética original basada en la deformación sistemática de la realidad y de los valores tradicionales para criticar la degradación moral de España. Se distingue por la animalización y cosificación de personajes, el contraste trágico-cómico, la riqueza del registro lingüístico y acotaciones escénicas de alto valor literario. Sobresalen la tetralogía Martes de carnaval (integrada por Los cuernos de don Friolera, Las galas del difunto y La hija del capitán) y la cumbre del género, Luces de bohemia.

4. La obra teatral de Federico García Lorca

Temas y características generales

  • Conflicto central: La dialéctica continua entre el principio de autoridad (la norma social, la convención, el destino) y la búsqueda de libertad individual o el deseo amoroso reprimido. Es notable el protagonismo concedido a las figuras femeninas.
  • Rasgos distintivos: Convivencia constante entre la dimensión poética y la realidad cotidiana, asimilación del folclore y empleo prolífico de recursos simbólicos vanguardistas.

Trayectoria dramática

  • Inicios y experimentación temprana: Primeras tentativas líricas y farsas populares como El maleficio de la mariposa, Mariana Pineda, La zapatera prodigiosa y la Tragicomedia de don Cristóbal y la señá Rosita.
  • Teatro vanguardista o "teatro imposible": Textos imbuidos de la estética surrealista y la exploración del subconsciente, difícilmente representables en las salas comerciales de la época: El público y Así que pasen cinco años.
  • Etapa de plenitud trágica: Comprende la pieza Doña Rosita la soltera y la consagrada trilogía dramática rural:
    • Rasgos comunes de la trilogía: Temática pasional o sexual, protagonismo de la mujer frente a un entorno hostil, ambientación en el agro andaluz y desenlace trágico e inexorable.
    • Bodas de sangre: El destino trágico, la fuerza incontenible del amor prohibido y la fatalidad ancestral.
    • Yerma: Drama íntimo sobre la frustración provocada por la esterilidad y la presión social impuesta a la maternidad.
    • La casa de Bernarda Alba: Rigurosa culminación dramática que confronta el autoritarismo, el orgullo clasista y el luto forzado con el anhelo irreprimible de libertad personal.